En diálogo con Puntal AM, el docente e investigador de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), Gabriel Sanca, resaltó que esto es fruto de un trabajo de muchos años y después de proyectos presentados ante la NASA.
"Hemos participado a través del diseño, fabricación, construcción y puesta en órbita de este nanosatélite. Es algo parecido a un microondas en términos de dimensiones", comenzó relatando.
En la elaboración de Atenea participaron siete organizaciones, entre ellas tres universidades nacionales: la UNSAM, la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad de Buenos Aires. "Muy felices de nuestra parte", expresó.
El científico destacó que Atenea ya ha podido establecer comunicaciones desde Tierra a esa distancia, lo cual "ha sido el gran primer objetivo de la misión", además de obtener datos científicos tecnológicos.
De esta manera, Argentina es uno de los cuatro países que ha aportado microsatélites a Artemis II. Los otros son Corea del Sur, Alemania y Arabia Saudita, lo que significa que nuestro país es el único representante de Latinoamérica.