Río Cuarto | ciento | consumo | 2019

Un año que cambió la pauta de consumo

Un dato significativo fue cómo evolucionaron los hábitos de consumo de alimentos durante el atípico 2020, marcado tanto por la crisis económica como por las limitaciones impuestas a la población en base a criterios sanitarios.

En la comparación contra el 2019, surge que se produjo un corrimiento hacia los productos más económicos, de mayor contenido calórico, o relacionados con la elaboración casera de determinadas comidas.

El salto más grande se dio en la venta de menudos de pollo, que aumentó un 44,3 por ciento de un año a otro, como consecuencia de su bajo precio, de que aporta calorías y proteínas y que puede ser combinado con otros alimentos para producir diferentes menús.

En una línea similar, el informe del Centro de Almaceneros de Córdoba refleja que el uso de la papa –una de las verduras más baratas y “llenadoras” por su alto contenido de almidón– se incrementó un 15,8 por ciento en el 2020.

También creció un 37,6 por ciento el consumo de toda clase de infusiones, lo que puede relacionarse con el hecho de que mucha gente pasó bastante más tiempo en casa el año pasado que en el 2019.

En cambio, se registró la tendencia inversa en otros artículos básicos de la canasta alimenticia, sobre todo aquellos que tienen mejores propiedades en cuanto al aporte de proteínas, vitaminas y otros.

Por ejemplo, el consumo de carne vacuna cayó un 31,2 por ciento, el pescado fresco terminó con una venta del 38,7 por ciento menor, los quesos cerraron el año un 34,1 por ciento abajo, las frutas se vendieron un 31,7 por ciento menos que en 2019 y los yogures, un 21,14 por ciento menos.