Eduardo Scoppa, candidato a intendente por Riocuartenses por la Ciudad, había tirado la primera piedra. Y en las últimas horas, Gabriel Abrile, de Juntos por Río Cuarto, recogió el guante y señaló que le parece una buena idea que se inicie un diálogo opositor para llegar a un acuerdo y reducir así las opciones opositoras para competir contra el intendente Juan Manuel Llamosas cuando, finalmente, las elecciones se concreten. Pero el candidato radical hizo una salvedad: tiene que haber un diálogo sin especulaciones, centrado en debatir un modelo de ciudad y no un reparto de cargos.
Abrile habló de la situación política y del contexto sanitario -es médico terapista- en el programa Mensaje Directo, que se emite por Somos Río Cuarto y Quatro TV.
- Scoppa propone que haya un diálogo opositor de cara a las elecciones, ¿cómo vio esa propuesta?
- Es interesante lo que plantea Eduardo. Mientras sea en un marco sin especulación política, me parece que es interesante lo que plantea, así que creo que tiene razón y que se puede avanzar en ese marco.
- ¿Por qué especifica que debe ser sin especulación política? ¿A qué se refiere?
- Porque creo que en estos momentos tenemos que tratar de discutir un proyecto de ciudad y creo que vamos a coincidir en un montón de cosas. Si discutimos un proyecto de ciudad estoy seguro de que nos vamos a poner de acuerdo rápidamente no sólo con el sector de Riocuartenses por la Ciudad, sino también con otros sectores de la oposición. Creo que lo importante es eso. No es momento de especular políticamente, hay que tratar de ser generosos en esta situación que estamos viviendo y, en ese marco, creo que hay que sentarse a dialogar y sin especular políticamente. Es interesante lo que propone Eduardo.
- ¿Implicaría rediscutir lugares en las listas o sería un acuerdo?
- Desde el marco legal no se pueden abrir nuevos espacios. Es imposible porque la Junta Electoral dice que se corre el acto de la votación pero sigue siendo el mismo proceso electoral. Por eso digo que es necesario encarar un diálogo sin especulación: hay que sentarse, hablarlo y discutir sobre un proyecto de ciudad. Creo que también los otros candidatos tienen gente interesante, importante, que tiene ganas de trabajar por la ciudad y en ese marco vamos a ver si están abiertos al diálogo.
- ¿Ha habido algún contacto ya?
- No, de nuestra parte no.
- En el plano sanitario, las clínicas de la ciudad empezaron a hablar rápidamente de una situación de colapso. ¿Qué fue lo que pasó?
- Pasó algo que hace tiempo veníamos planteando. Creo que se ha perdido una red de contención muy importante que existía en el interior provincial. En 2005 existían unas 460 clínicas y hoy la cantidad creo que está por debajo de 150. Eso ha disminuido en una gran cantidad de camas la posibilidad de atender pacientes del interior y esos pacientes vienen hacia Río Cuarto. Nuestra ciudad no ha tenido un aumento de la cantidad de camas, en realidad ha disminuido con respecto a hace unos años. Cuando no planificás la salud, este tipo de problemas ocurren. Cuando no planificás lo que realmente hace falta, pasan estas cosas. En los últimos días surgió el tema de los terapistas. Hace mucho tiempo que venimos planteando la necesidad de formación de terapistas. Cuando rendí mi especialidad había 79 aspirantes para 9 cargos en toda la provincia, actualmente hay 16 cargos por ocupar y sólo se presentan a rendir 2 o 3. Todo este proceso de falta de recursos humanos necesarios es algo que se viene notando y lo venimos marcando hace mucho. La Sociedad Argentina de Terapia Intensiva no lo dice de ahora. Hay un montón de notas que lo vienen remarcando. Hay que tratar de estimular aquellas especialidades que hacen falta, que llevan mucho tiempo de formación. Hace 28 años que hago terapia intensiva; es mucho el proceso formativo que requiere para tratar de dar la mejor calidad de medicina. El otro día decían que iban a aumentar los sueldos: está bien, entiendo esa situación. La especialidad del médico ha perdido valor en algo tan importante como es la vida. Si le preguntás a alguien cuánto vale la vida nuestra, de un familiar, no tiene precio. Sin embargo, el médico ha perdido valor en la sociedad, en el Estado y ahora en la situación de pandemia no es fácil que aparezcan las personas que no formaste durante tanto tiempo.
- ¿En Río Cuarto falló la planificación?
- En mi caso, hubiera planificado esta crisis de una manera totalmente distinta. Y lo vengo diciendo hace mucho tiempo. Acá lo que tiene impacto para controlar la situación del virus es el testeo y la trazabilidad. Pero a eso había que hacerlo en abril cuando se planteaba que la Universidad podía hacer una gran cantidad de testeos al día. Había que juntarse y definirlo. La Universidad planteó proyectos al COE durante toda esta etapa. Los centros de aislamiento tendrían que tener un destino claro: qué pacientes se pueden llevar. Porque hay que tener en cuenta que es un centro de aislamiento social, no un centro de atencion médica. Tenés que tener claro qué pacientes van a ir porque si no te vas a llevar muchos recursos humanos que hoyhacen falta en las clínicas. Hay que tener un camino claro, una estrategia bien definida, y no salirse de ese camino. Lo que necesitamos en un contexto como el actual es una planificación bien ordenadita, lo que se llama la gestión del riesgo. Hay que planificar toda la situación para actuar en consecuencia cuando llega la gente actuar y no empezar a correr desde atrás porque ahora es muy complicada la situación. Nosotros nos ponemos a disposición y la gran mayoría de las clínicas quieren ponerse a disposición para ver cómo entre todos llevamos adelante esta crisis sanitaria que en Río Cuarto es muy grave. Hay clínicas que cerraron. ¿Qué hacés con la gente que se atendía ahí? Es muy complicado.

