Una prueba considerada clave en la investigación penal por el crimen de la comerciante Claudia Muñoz determinó que no hay rastros compatibles con Sergio Medina, único imputado en la causa, tras el análisis de ADN practicado a la campera con sangre que fue secuestrada en la escena del hecho.
El abogado Rolbi Valdivieso señaló que en las últimas horas llegó a la oficina del fiscal Fernando Moine el resultado del análisis realizado por el laboratorio judicial de Córdoba de una campera que estaba en el mostrador, y que el homicida se habría limpiado las manos.
“Todo el material genético encontrado en la campera es compatible con el perfil genético de la víctima y no hay patrón masculino ni femenino”, remarcó el abogado defensor del único detenido por el homicidio ocurrido el 9 de mayo del año pasado.
Claudia Muñoz, de 51 años, fue asesinada de 37 puñaladas en su local de venta de ropa en la calle principal de acceso a la ciudad por el oeste, sin que haya testigos del violento crimen.
A partir de esta situación, el fiscal dispuso la realización de nuevos estudios sobre rastros de sangre que fueron encontrados en una alfombra del local ubicado en calle San Martín al dos mil y en una mancha en un revestimiento de papel colocado en una de las paredes.
Consultado sobre los pasos a seguir, Valdivieso sostuvo que no tiene posibilidades de solicitar la excarcelación de su defendido ya que la Cámara de Apelaciones se expidió ante un planteo similar, por lo que Medina debe continuar detenido hasta que se complete la instrucción.
Hay que recordar que Medina, de 48 años, fue detenido en agosto del año pasado, aunque luego de la apelación de la defensa recuperó su libertad, que fue revocada por la Cámara de Apelaciones, ante la presentación realizada por Moine.
Valdivieso afirmó que no hay pruebas que lo involucren a Medina, al sostener que a los resultados de ADN en la campera se suman los estudios psicológicos y psiquiátricos que determinaron que no tiene reacciones de violencia.
Anticipó que analiza la alternativa de pedir la falta de mérito a una posible elevación a juicio de la causa.
En los primeros días de febrero, el vecino de Las Albahacas se explayó sobre los movimientos que realizó en la ciudad el 9 de mayo del año pasado, el día del crimen de la comerciante.
Para el fiscal, Medina estuvo en el lugar del hecho, según imágenes de las cámaras de seguridad próximas al negocio de San Martín al dos mil, aunque no hay testigos que lo ubiquen en el lugar.
Los familiares de Medina se movilizaron en varias oportunidades hasta Tribunales para exigir su libertad.
“Todo el material genético encontrado en la campera es compatible con el perfil genético de la víctima y no hay patrón masculino ni femenino”, remarcó el abogado defensor del único detenido por el homicidio ocurrido el 9 de mayo del año pasado.
Claudia Muñoz, de 51 años, fue asesinada de 37 puñaladas en su local de venta de ropa en la calle principal de acceso a la ciudad por el oeste, sin que haya testigos del violento crimen.
A partir de esta situación, el fiscal dispuso la realización de nuevos estudios sobre rastros de sangre que fueron encontrados en una alfombra del local ubicado en calle San Martín al dos mil y en una mancha en un revestimiento de papel colocado en una de las paredes.
Consultado sobre los pasos a seguir, Valdivieso sostuvo que no tiene posibilidades de solicitar la excarcelación de su defendido ya que la Cámara de Apelaciones se expidió ante un planteo similar, por lo que Medina debe continuar detenido hasta que se complete la instrucción.
Hay que recordar que Medina, de 48 años, fue detenido en agosto del año pasado, aunque luego de la apelación de la defensa recuperó su libertad, que fue revocada por la Cámara de Apelaciones, ante la presentación realizada por Moine.
Valdivieso afirmó que no hay pruebas que lo involucren a Medina, al sostener que a los resultados de ADN en la campera se suman los estudios psicológicos y psiquiátricos que determinaron que no tiene reacciones de violencia.
Anticipó que analiza la alternativa de pedir la falta de mérito a una posible elevación a juicio de la causa.
En los primeros días de febrero, el vecino de Las Albahacas se explayó sobre los movimientos que realizó en la ciudad el 9 de mayo del año pasado, el día del crimen de la comerciante.
Para el fiscal, Medina estuvo en el lugar del hecho, según imágenes de las cámaras de seguridad próximas al negocio de San Martín al dos mil, aunque no hay testigos que lo ubiquen en el lugar.
Los familiares de Medina se movilizaron en varias oportunidades hasta Tribunales para exigir su libertad.

