Río Cuarto |

Claudio Fantini: “La enfermedad está teniendo un efecto desglobalizador”

El analista internacional describió cuáles son las consecuencias que la pandemia está teniendo sobre la economía mundial. Además, detalló las razones de la guerra del petróleo entre Arabia Saudita y Rusia

“Este fenómeno es inédito en la historia. En el Medioevo se podía aislar una aldea, una comarca; ahora estamos viendo países enteros en cuarentena”. Claudio Fantini, el politólogo y analista internacional cordobés, indicó que el coronavirus está teniendo un efecto desglobalizador y, por lo tanto, contrario a la lógica de funcionamiento de la economía actual basada en el intercambio a nivel mundial.

Fantini, que habló ayer con el programa Mensaje Directo, dijo que, por ahora, es imprevisible el desarrollo de la enfermedad y las consecuencias que seguirá teniendo sobre la economía internacional.

- El panorama internacional se ha tornado absolutamente complejo e inestable en los últimos días, en una coyuntura que ya de por sí era difícil para el país

- El lunes se produjo una conjunción de dos hechos que están relacionados indirectamente. Por un lado, está el derrumbe del precio del petróleo y, además, la situación del coronavirus, una enfermedad que está teniendo un efecto desglobalizador. Así como su irrupción y su inmensa velocidad para expandirse por el mundo hicieron que pasara rápidamente de epidemia a pandemia, lo que nos muestra es la aldea global afectada por este virus. Entonces, el efecto es desglobalizador necesariamente porque se trata de un fenómeno de la globalización. Esto es un problema en sí  mismo porque afecta las cadenas de producción. Hay una inmensa cantidad de productos con insumos hechos en distintas partes del mundo. El coronavirus está bloqueando las cadenas de producción y aislando a los países. Estos fenómenos de las cuarentenas son inéditos en la historia. En el Medioevo se podía aislar una aldea, una comarca para establecer una cuarentena. Ahora estamos viendo países enteros, como Italia, por ejemplo. O estamos viendo ciudades chinas con decenas de millones de habitantes puestos en cuarentena. Esto estaba produciendo una baja en el consumo de petróleo, en la demanda de petróleo, por la cual  Arabia Saudita, como cabeza de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, planteó hacer una reducción en la producción petrolera para acompañar la baja en lademanda. Rusia, que es parte importante de la Opep, se opuso a esta medida y lo que se produjo fue una reacción desopilante. El régimen saudí primero hizo que la empresa petrolera bajara los precios a sus clientes, que son la mitad del planeta, y a renglón seguido incrementó la producción de manera considerable. Y eso produjo ese derrumbe de los precios internacionales del crudo que no sólo le pegó a Rusia, sino también a las petroleras norteamericanas que producen un petróleo mucho más caro, y a Vaca Muerta, que también se basa en el fracking.

- Este efecto desglobalizador atenta contra los cimientos del sistema mundial, de ahí la baja tan pronunciada en las bolsas.

- Así es y eso es lo que estamos viendo. Lo preocupante es que en verdad no podemos saber hasta qué escala va a llegar esta pandemia, cuán verdaderamente grave es el flagelo que está azotando el mundo. Hay expresiones verdaderamente preocupantes. Por ejemplo, Angela Merkel estimó públicamente en las últimas horas que entre el 60 y el 70 por ciento de los alemanes en algún momento van a sufrir coronavirus. Es una muestra de la inmensidad del flagelo, por lo que no podemos tener en claro qué hay por delante, cuántas cuarentenas vamos a ver, cuántos aislamientos, cuánta desconexión desarticulando el comercio y la producción que se hacen a escala global.

- A uno le parece tan lejano lo que está ocurriendo en términos sanitarios, lo que no es lejano es la sensación de temor y los efectos que tiene en áreas como la economía.

- Para nada lejano. Hoy nada queda lejos, el coronavirus es una muestra de que el ser humano contemporáneo habita lo que en el siglo XX ya empezó a denominarse la aldea global. Somos realmente una aldea global, por lo tanto el coronavirus es la increíble y escalofriante posibilidad de un mundo en cuarentena. Por supuesto esto no necesariamente va a ser así, pero existe el riesgo de que la aldea global quede en cuarentena, con todo lo que eso implica. Estamos ante un fenómeno nunca presenciado en el planeta.

- En medio de la convulsión internacional, Argentina tiene sus propios problemas. ¿El clima internacional favorece o perjudica la negociación?

- Tengo alguna duda al respecto. En principio, tengo que decir que la dificultad en un mundo tan interconectado perjudica a todos y en todo. Eventualmente, puede hacer variar la temática de la discusión, por ejemplo entre Argentina y sus acreedores porque el escenario es diferente. Pero no creo que lo haga variar en lo sustancial. Argentina debe y los acreedores quieren cobrar.

- Lo que sí ha cambiado sustancialmente es el conflicto con el campo, al menos el contexto en el que arranca. En 2008 era un momento en que la soja estaba en precios récord; hoy está en un nivel mucho más bajo, con lo cual la pelea por los recursos es mucho menor.

- Cada vez va siendo todo más complicado. Por eso cada vez los enfrentamientos son más duros: porque lo que hay para repartir es menos. Aquí hay razones repartidas, hay una razón del gobierno que encabeza Alberto Fernández en cuanto a que el aumento de las retenciones no es comparable al de 2008. Pero también hay una razón en el campo en el sentido de que, en definitiva, el Gobierno no ha traído ninguna idea nueva. Se presenta como un equipo de científicos pero, hasta ahora, no se le ocurrió nada.

Marcos Jure. Redacción Puntal

 

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