Clínicas reclaman por demoras en los pagos de PAMI: hay riesgo laboral y sanitario
Aseguran que debido al desfinanciamiento vinculado al PAMI están en riesgo unos 300 puestos de trabajo; y que la crisis ya afecta la calidad prestacional
La situación sanitaria en Río Cuarto atraviesa horas de máxima tensión.
En un encuentro que reunió a referentes de las clínicas privadas de la ciudad, como el Dr. Mario Piastrellini y los contadores Rodrigo Carrizo y Pedro Dirachette, las instituciones de salud locales lanzaron un grito de alerta: el actual sistema de pagos de PAMI está empujando al sector hacia una "crisis de sostenibilidad" sin precedentes.
Según explicaron los profesionales, las reglas del juego cambiaron drásticamente en los últimos meses. La principal queja radica en el desdoblamiento de los pagos y la implementación de "umbrales" o tasas de uso que limitan la cantidad de estudios que se pueden realizar.
"Dejamos de facturar millones de pesos por topes arbitrarios. Si antes hacíamos 300 tomografías, ahora el tope es de 100. Esas 200 restantes la gente se encontrará con que no las podemos hacer, o tendrán que pagarlas", detallaron con preocupación. A esto se suma el impacto financiero: "El pago viene desdoblado, una parte a principio de mes y otra dos semanas después, a menudo con débitos extemporáneos bajo dudas de 'sobrefacturación' que nunca tuvimos".
Riesgo laboral y sanitario: 300 empleos en la cuerda floja
El diagnóstico es alarmante no solo para los pacientes, sino para el mercado laboral de la región. Entre las instituciones afectadas emplean a cerca de 2.000 personas. "Calculamos que entre 200 y 300 puestos de trabajo se van a perder. Hablamos de personal especializado que brinda servicios de salud. O achicamos la masa salarial para seguir existiendo, o desaparecemos", sentenciaron.
Las clínicas locales han funcionado como un sostén del sistema sanitario regional, incluso rescatando instituciones que estaban por cerrar para evitar la pérdida de 150 camas críticas. Sin embargo, aseguran que hoy están al límite: "Estamos usando permanentemente el descubierto bancario, los accionistas ponen plata para cubrir lo básico y estamos dejando de pagar impuestos para poder operar".
La atención del jubilado, reducida a la urgencia
Los profesionales destacaron que un enorme porcentaje de sus pacientes pertenecen a PAMI, por lo que el recorte en los ingresos se traduce directamente en un recorte prestacional. "Olvidémonos de la prevención o de mejorar la calidad de vida; hoy caemos nada más en atender urgencias", explicaron. A esto se suma la crisis de insumos: los proveedores ya están frenando entregas por falta de pago.
A pesar de reconocer el "excelente diálogo" con el delegado local de la obra social, Fernando Bossio (o el referente de turno mencionado como Farina), los directivos aseguran que la respuesta no llega desde la administración central en Buenos Aires.
"Nos escuchan, pero no hay soluciones de fondo. Necesitamos que las políticas de salud se adecuen a nuestra región. Río Cuarto tiene recursos humanos y tecnología de excelencia, pero no llegamos a cubrir los costos".
Ante este escenario, las instituciones locales preparan notas y petitorios conjuntos para exigir ámbitos de negociación donde se priorice la realidad sanitaria por sobre el ajuste contable. "Empecemos a resolver el país con la verdad en la mano y con las auditorías que quieran, pero viendo los problemas que tenemos, porque sino esto va a ir para peor", concluyeron.