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"En el Top 12 no hay un panorama claro de quiénes van a ser los candidatos"

Después de un año y medio volvió el torneo de la Urba, el más competitivo del país. Federico Gallo es uno de los entrenadores del SIC, que venció a Pucará. Luego de tanto tiempo, hablar de favoritos no es lo adecuado

La Unión de Rugby de Buenos Aires tiene en su Top 12 el certamen más competitivo y atractivo de ese deporte a nivel nacional. De sus estructuras nacen los talentos y está lleno de prospectos de pumas.

El SIC es el campeón defensor y, en diálogo con El Deportivo, uno de sus entrenadores, Federico Gallo, nos habló de este tiempo sin jugar y cómo ha impactado en la preparación física y deportiva, entre otras historias.

-¿Cómo ha transcurrido este tiempo sin competir?

-Ahora con mucha ansiedad, con muchas de volver a arrancar, de disfrutar los días que nos toca entrenar y los partidos. La espera se hizo larga, muy larga, más de lo que cualquiera se hubiese imaginado. Estamos con mucho optimismo y valoramos todo lo que nos está tocando, sea ir al club, entrenar o el poco tiempo que nos toca estar juntos. Disfrutando el proceso y viendo cómo se va desarrollando la temporada de a poco.

-En un deporte de tanto contacto ¿cuán difícil ha sido volver a agarrar ese ritmo perdido?

-Es un tema importante, más en un deporte de contacto que hay que construirlo de a poco, no es de un día para el otro, después de un parate tan largo, fueron más de seiscientos días hasta volver a competir. La construcción de poner en ritmo el físico no fue fácil. El 2020 no pudimos entrenar prácticamente, sobre fin del año tuvimos algo de preparación física y, después, encarando la pretemporada de la mejor manera hasta que vino el corte. A partir de ahí, con muchas intermitencias, hizo que vayamos manejándolo y teniendo una coordinación bastante fluida con los preparadores físicos y también los jugadores para ver cómo se van sintiendo, buscando información en otras experiencia u otros deportes. Pero la realidad es que son todas opiniones diferentes, de diferentes ámbitos, muchos de ellos profesionales, siendo que el profesional está muy lejos de lo que es el deportista amateur acá en Argentina. Hay que escuchar a los jugadores, a los preparadores físicos, que los jugadores escuchen a su cuerpo y a partir de eso ir planificando.

-El Top 12 es un torneo muy parejo, muy competitivo, ¿podés decir a esta altura quiénes son los candidatos?

-Es difícil hoy hablar de quién puede llegar a estar bien, va a ser un torneo muy cambiante, va a pesar un poco el tema de las lesiones por lo largo del parate. Todos les pueden ganar a todos, el Top 12 siempre fue así, de esa manera. Las realidades son muy diferentes, si uno cree que el SIC va a ser el mismo que en 2019, estaría un poco equivocado, no por el juego sino porque cambió todo, hubo una pandemia de por medio y eso hace que algunos jugadores no estén como estaban antes. Mismo los clubes que clasificaron a semifinales no están tan bien y hay sorpresas. No hay un panorama claro de quiénes van a ser los candidatos, ojalá que nosotros nos metamos ahí, va a ser muy peleado.

-El SIC cumplió 86 años, no de su fundación oficial, pero sí de un hecho cuasifundacional. ¿Cómo fue esa historia?

-Fue el día que en el CASI, en un tercer tiempo, comenzó y se empezó a forjar el SIC. A partir de ese hecho entre el CASI y GEBA más unos temas sin resolver, hizo que jugadores expulsados del CASI, cinco meses más tarde, el 14 de diciembre de 1935, funden el SIC y ese es el aniversario oficial. Pero la del 14 de julio es un fecha muy importante para nosotros porque fue el comienzo y el asomar de lo que vendría después.

-Para quienes no conocemos la intimidad de la institución, ¿qué nos podés decir del SIC como club?

-Es un club muy arraigado a las personas, formador de personas, de familias. Creo que en cuanto a los valores de los que tanto se ha hablado en los últimos tiempos del rugby, el club tiene sus propios valores; se hace mucha escuela, te van formando como persona y después uno elige si lo toma o no lo toma; es un lugar de mucho encuentro, con familias, con amigos. Así como todos los clubes son lugares de encuentro, acá tenemos ese condimento particular de cada club. El principal lema que tiene es que es formador de personas.

-El club tiene una cultura de scrum muy fuerte, ¿cómo es transmitir esa esencia con el paso de las generaciones?

-Sin duda. Si vos vas a cualquier provincia del país y decís que sos del SIC, la gente te va a preguntar por el scrum, por cómo está y es la bandera más fuerte que tiene el club y la sigue teniendo. No sólo por el hecho de tener un scrum sólido o no, sino por cómo vienen los jugadores forjados y formados de muy chicos. Tienen muy tatuada la importancia del scrum para nosotros y cómo incide en el juego. Particularmente, entreno la Primera desde 2017 y entreno el line, era todo un desafío para mí porque el scrum tiene un rol preponderante, los jugadores vienen con esa formación que te decía. Como entrenador de line y ahora de defensa, me pasaba que tenía que tratar de emular esa cultura tan linda y apasionante del scrum en el club. Siempre digo lo mismo, entrenadores de line somos pocos en el club y hay muchos y muy buenos entrenadores de scrum. Si vos ponés una mesa en el SIC un jueves a la noche de exjugadores, en algún momento se va a hablar de scrum, eso está muy presente.

-A propósito de line, Guido Petti, nacido en el SIC, es uno de los mejores en esa función en el mundo: ¿qué lo hace a Petti tan bueno?

-Guido a mi entender, y al margen de que sea del club, es de los mejores tres o cuatro jugadores del seleccionado de los últimos años, con un rendimiento muy regular. Tiene una gran virtud, que es un atleta, y eso hace que siempre rinda para el equipo, y más en este rugby moderno que el físico trae una demanda muy grande, tiene una gran lectura del juego y sobre todo en su faceta como líder de line. Nosotros lo tuvimos poco, cuando entraba la menores de 20 Guido estaba en esa camada 94 y estuvo muy poco. Jugó mucho en seleccionados juveniles con dos mundiales y después pasó a Pampas XV y al seleccionado. En Primera jugó pocos partidos, es un orgullo tener a alguien así y que nos representa de la manera en que lo hace en la cancha; por lo general no pasa desapercibido, tiene actuaciones muy buenas y es un tipo muy inteligente. Por eso se destaca sobre la media y hoy en un rugby tan moderno en el que los físicos son muy importantes y las estructuras sólidas, un jugador que es inteligente y lee bien el partido marca la diferencia.