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En plena pandemia, el Sporting Club Sampacho celebró sus 85 años de vida

Martín Rodríguez es el presidente de la institución y, en diálogo con Puntal, nos contó sobre el aniversario y la realidad del básquetbol en la provincia en medio del coronavirus y con el interrogante de la vuelta.
 Puntal.com.ar

En estos tiempos de pandemia, el replanteo de la actividad, para los clubes en este caso, ha sido muy importante. En todo ámbito, no sólo la cuestión deportiva, sino también en lo institucional.

Si bien el panorama que tenemos en el departamento Río Cuarto es alentador -además en los últimos días Córdoba capital no ha registrado casos positivos-, y a pesar de que hay luz verde para la práctica de algunas actividades, el básquet quedaría en ese aspecto un tanto más relegado que el resto. Quizá el motivo principal tiene que ver con el hecho de desarrollarse a puertas cerradas, en un gimnasio, con el riesgo que ello implica.

El Sporting de Sampacho es una institución absolutamente señera en la Asociación Riocuartense por la pasión con la cual se vive el básquet en la localidad y el fervor de la gente en cada partido. En términos deportivos, en la última Liga Provincial el resultado fue muy positivo: llegó a semifinales, instancia en la que perdió frente a 9 de Julio Olímpico de Freyre, equipo que sería el campeón.

El Sporting cumplió 85 años, orgullo de la ciudad y del básquet provincial. Martín Rodríguez es su presidente y nos cuenta de este tiempo tan especial.

“En este momento, ver al club cerrado es una lástima, ver las instalaciones, porque se viene todo abajo, es todo un tema. Más allá de eso, al no haber básquet los chicos siempre están preguntando si pueden ir, si les podemos prestar pelotas y lo mismo no pueden entrar para tirar al aro; es medio desolador el panorama, pero no queda otra opción”, precisa.

-¿Cómo se han podido adaptar a las nuevas formas virtuales? Pienso en el trabajo vía Zoom y demás.

-Las que lo están sufriendo son las categorías más grandes, no tanto mosquitos, los chicos de U13, U15, que tienen actividad en el club todos los días o casi todos. Los profes empezaron a mandar ejercicios, pero a eso se le suman las tareas del colegio; es una complicación, hay chicos que pueden y tienen ganas pero no es tan fácil llevar adelante las clases. Se hicieron entrevistas, uno de los profes tuvo la idea de hablar con jugadores de Primera; al hacerlas, los chicos iban viendo cómo era la carrera, le preguntaban por dónde habían pasado, por qué clubes. Eso ayudó un poco desde la motivación; si te ponés a ver, este parate desmotiva mucho a los chicos. Los que pasan de U13 a U15 pasarán a esta categoría, van a perder ese año y es un salto muy grande el que tienen que dar. Estamos viendo cómo se maneja ese tema también. Se pierde un año, es complicado y no sabemos qué engranaje vamos a usar para que los chicos no sientan tanto la pérdida del tiempo en el club.

-En el medio de todo, el club cumplió 85 años, nada menos.

-Fueron 85 años, un festejo distinto, a puertas cerradas. Nosotros habíamos pensado en hacer una gran fiesta, son muchos años. La institución a nivel Río Cuarto y región sigue de pie y queríamos hacer algo lindo, festejarlo con una cena y un montón de cosas que no se van a poder hacer. Festejaremos más adelante si se puede, además de que no hay básquet, nunca pasó algo así.

-Si vemos en el más alto nivel, como es la NBA, y observamos cómo será el riguroso protocolo de vuelta al juego, no me imagino cómo puede ser la vuelta acá.

-Ponele que empiece el básquet y que sea sin público, ¿qué institución puede aguantar? Gracias a Dios, acá en Sampacho nos hacemos muy fuertes con nuestro público. Imaginate si la gente no va a poder ir a la cancha ni usar la cantina. Eso nos ayuda mucho a poder sobrevivir. El club es muy importante para todos los sampachenses, si no dejan que la gente vaya a alentar al equipo se va a tornar muy difícil la vuelta y no sabemos cómo la vamos a encarar. Se está hablando de protocolos y espero que sea con gente, porque no sé cómo vamos a hacer para poder sobrevivir.

-Al margen de este tema puntual, tienen una tradición larguísima y de mucho básquet no sólo en la ciudad, sino también en la región.

-Es impresionante; cuando hemos jugado el provincial, los equipos que venían no podían creer la cantidad de gente que llegaba a la cancha. La masa de gente te da miedo, tiemblan las tribunas cuando la hinchada va a alentar a Sporting.

-¿Aproximadamente cuántos chicos y chicas hay en club?

-Es un total de casi cien en este momento y sólo practicamos básquet. En un momento salió la idea de hacer vóley y tenis de mesa, pero se nos complica también porque no tenemos tanto espacio físico, porque sólo tenemos una cancha de básquet y para otras actividades no nos dan los horarios, porque la Primera entrena todas las noches. Lo que es U15, 17 y 19 también, entonces se nos complica mucho y no podemos hacer algo que no sea básquet.

-En términos de la vuelta al juego, ¿hay alguna novedad desde lo institucional?

-Algunos clubes han tirado algunas ideas pero no se ha presentado nada todavía. Estamos lejos de volver por ser un juego en el que todos estamos encerrados, por eso se torna imposible volver a jugar este año. Lo que sí se está hablando es que sea en lugares abiertos, pero no se sabe bien, está todo en el aire y no hay nada concreto para decir que se va a empezar en tal o cual fecha.