Las matrículas de los colegios privados de Río Cuarto tuvieron incrementos de hasta más del 110 por ciento para el ciclo 2022, en relación a este año. En algunos casos, donde se pagaba 4 mil pesos por este concepto, se pasará a los 9 mil. De todos modos, hay centros educativos donde los montos están muy por encima de esos valores. En algunas escuelas que reciben subsidios estatales, llegan casi a los 16 mil pesos.
Prácticamente todas las instituciones informaron además que las cuotas mensuales también tendrán ajustes el año que viene, aunque no tan abultados como los que corren para las inscripciones.
Los datos surgen de un relevamiento que hizo en la ciudad el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop).
Como referencia, un establecimiento educativo vinculado a una congregación religiosa subió más del 110 por ciento el arancel para el ciclo lectivo 2022, mientras que las cuotas mensuales pasaron de 3.200 a 4.500 mensuales.
En uno de los colegios secundarios privados de Banda Norte, la inscripción saltó de 4.500 a 6.000 pesos por alumno.
En el oeste, en tanto, una escuela bilingüe impone un costo de matrícula de 13.900 pesos.
En barrio Alberdi, por su parte, un centro educativo fija un arancel de arancel de 4.300 pesos para la inscripción, y una cuota mensual de 3.600 para el nivel inicial.
Finalmente, una institución del macrocentro aumentó el valor de la inscripción anual de 11.500 a 15.900 pesos, y la cuota para el nivel secundario será de 7.500 pesos para el año que viene.
Desregulación
Por su parte, el secretario general de Sadop Río Cuarto, Richard Ordóñez, indicó que la Dirección de Institutos Privados de Enseñanza regula los aumentos de cuotas de los colegios, pero no interviene en la fijación de valores de matrícula.
“La matrícula está liberada, y allí es donde se produce el mayor desfasaje interanual. Por eso, se ven aumentos de entre el 50 y el 110 por ciento, en base al relevamiento que hicimos desde el gremio en los colegios de Río Cuarto”, señaló el dirigente gremial.
“A modo de conclusión, se podría decir que las cuotas de las escuelas privadas aumentaron más allá de lo que lo hicieron los salarios docentes. Incluso más allá de la inflación. Y que las matrículas duplicaron su valor, entre otras cosas con el argumento de que han tenido mucho tiempo sus valores congelados durante la pandemia”, apuntó el secretario general de Sadop Río Cuarto.
Piden un bono de fin de año
En otro orden de cosas, Ordóñez indicó que el gremio plantea en este preciso momento la discusión por un bono de fin de año para los docentes.
“Venimos de 5 años consecutivos de pérdida de poder adquisitivo, mirando cómo otros sectores están recibiendo bonos compensatorios. Además, en un año en el que, como en el 2020, trabajamos mucho más que lo habitual y con dificultades para hacer la entrega de las calificaciones”, señaló.
El dirigente aclaró que son conscientes de que un bono no resuelve la situación, que “no alcanza para compensar los 5 años de pérdida de poder adquisitivo del orden de los dos dígitos por año. Pero vemos que otros sindicatos han acordado por lo menos sumas por única vez que van de los 8 a los 10 mil pesos, dinero que vendría bien para los bolsillos de los docentes”.
En cuanto al desfasaje respecto de la inflación, el dirigente gremial sostuvo que el reclamo es que esto “se empiece a resolver en la próxima paritaria, a través de quienes tienen participación en la mesa de discusión salarial. Esto se resuelve con una nueva recategorización del salario docente, con una nueva discusión, completa, de la remuneración de cada uno de los cargos. Sería un acto de justicia en favor de los trabajadores”.

