Anualmente se fabrican 6 millones de cigarrillos y se producen 1,2 millones de toneladas de residuos de colillas. El impacto sobre el medio ambiente es tremendo. Elementos como el arsénico, el cromo, el níquel y el cadmio entran en el suelo y dañan la naturaleza.
Con el fin de reducir el impacto de las colillas de cigarrillos en el medio ambiente, los investigadores de MIT desarrollaron ladrillos más ligeros y energéticamente más eficientes hechos de colillas de cigarrillos.
Los ladrillos de arcilla y colillas de cigarro presentan mejores propiedades de aislamiento que un ladrillo normal, y son más ligeros. Todo ello con unas propiedades muy similares a las que tiene un ladrillo de arcilla tradicional.
Además, durante la cocción, los componentes tóxicos se volatilizan gracias a las altas temperaturas y los metales pesados son atrapados e inmovilizados en los ladrillos reduciendo los problemas causados por la lixiviación.
Se ha demostrado que los ladrillos fabricados con un 1% de colillas de cigarro tienen unas propiedades muy similares al ladrillo estándar.
En resumen, utilizar los residuos de forma innovadora y de una manera mucho más respetuosa con el medio ambiente.
Innovadora súper pintura blanca
Los ingenieros de la Universidad de Purdue han creado una pintura súper blanca que refleja el 95,5% de la luz y además es barata de producir.
Puede mantener todas las superficies frías, concretamente, hasta los 18 grados Fahrenheit (-7.778°C) más frías que su entorno ¡una locura! pero sin consumir energía. Irradia eficientemente el calor infrarrojo (Recuerden, Reflejar = relativo a la radiación y Aislar = relativo a la conducción).
Con envolventes de edificios a temperaturas más bajas en los periodos de verano, se podría disminuir la refrigeración de las viviendas, es decir, menos aire acondicionado, y por ende, menos consumo energético.
Sin contar, con las múltiples aplicaciones que se podrían practicar en las ciudades para disminuir de forma contundente la afamada “isla de calor”.

