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Nuevos hábitos de consumo

Argentina; el país de la región que más consumió artículos de segunda mano durante la pandemia. Signo de ahorro y práctica sustentable

La mayoría de los hogares en Latinoamérica vieron reducidos sus ingresos durante 2020, de hecho, una encuesta de la consultora Kantar Latinoamérica indica que eso sucedió en el 67% de los senos familiares. A esto hay que sumar una contracción de los salarias y la pérdida de empleo.

El objetivo del trabajo, que bien se enmarca en esas condiciones económicas, fue conocer nuevos hábitos de consumo y encontraron siete nuevas tendencias que vienen a designar el comportamiento de los consumidores latinos. “Entre estas se incluyen: un mejor análisis de precios, el consumo de nuevos productos, las compras por conveniencia y el uso de dispositivos digitales, tanto para pagos como para realizar nuevas compras, entre otras”, señala el informe del trabajo. Vamos a verlas un poco más de cerca.

El precio es relevante

Por cuenta de la reducción de los ingresos de las familias, los precios de los productos han tomado una mayor relevancia entre los consumidores. De acuerdo con Kantar, “78% de los latinoamericanos presta más atención a los precios de los productos desde que comenzó la pandemia. Esta cifra es ocho puntos más elevada que la media para el mundo, que da cuenta de que 70% de los consumidores globales le da importancia a los precios”.

“En esa vía, en Argentina, 86% de los consultados aseguraron que el precio ahora es fundamental; en Brasil, México y Chile, esta tasa es de 76%; mientras que en Colombia el 75% de los compradores dijo que el valor es un factor determinante”.

La conveniencia de la compra

Según el trabajo, “esta tendencia es una de las que más varía entre los países de la región. Por ejemplo, mientras en México los consumidores prestaron más atención al tipo de tienda donde compran, aun si los precios son más elevados, en Brasil la adquisición se definió por la cercanía del comercio al lugar de residencia.

Así, 40% de los latinoamericanos consideró importante el lugar donde se realizan las compras, mientras que 69% vio como prioridad que el sitio sea cercano a sus casas, siendo Brasil, con 77%, y Colombia, con 70%, los dos países de la región donde la cercanía del comercio es el factor que más pesó al momento de la compra”.

Respaldo al producto local

“La pandemia empujó una crisis para los productores locales y pequeños empresarios de la región. Sin embargo, este factor no pasó desapercibido por los consumidores, que mayoritariamente (66%) afirmaron que es importante el apoyo al comercio local. En Argentina esta tendencia estuvo representada en un 60% de los consultados, cobró mayor fuerza entre los brasileños encuestados (78%), que dijeron consumir productos de su país. En Colombia, 64% de las personas consideró positiva esta práctica; mientras en México la tasa de respuestas afirmativas fue 66%”.

Los nuevos productos

La reducción en los ingresos de los hogares el año pasado obligó a las personas a contemplar nuevas marcas y productos que antes de la pandemia no usaban. En ese sentido, “57% de los encuestados de la región afirmó haber probado nuevas marcas durante la pandemia, y ese mismo porcentaje declaró que las seguirá usando una vez pase la crisis. Sin embargo, la adopción de esta tendencia fue diferente entre los países. Por ejemplo, en Colombia 61% de los encuestados afirmó haber probado nuevas marcas; en Brasil fueron 60%; y en México, Chile y Argentina este porcentaje fue de 56%, 55% y 51%, respectivamente”.

Artículos de segunda mano

Si bien esta es una tendencia disruptiva en varios lugares del planeta, cada vez son más los que se suman al uso de prendas y artículos de segunda mano. Según los investigadores “esta preferencia no solo tiene que ver con la reducción de los ingresos, pues también está estrechamente relacionada con el propósito de contribuir al cuidado del medio ambiente y el consumo responsable. En la región, uno de cada cuatro encuestados afirmó que compra este tipo de artículos, siendo Argentina el país líder en esta práctica, con un porcentaje de uso de 36%; luego México, donde 28% lo hace, y Chile, con 26%. En una menor medida, Colombia y Brasil también incursionaron en esta tendencia, con 20% y 16% de respuestas afirmativas, respectivamente”.

El auge de los pagos digitales

Tal vez uno de los efectos más fuertes de la pandemia fue la prohibición total del contacto interpersonal. Según el informe “los pagos digitales y electrónicos se tomaron los diferentes canales de compra en la región, provocando un acelerado desarrollo de la tecnología financiera. En la región, 59% de las personas ahora prefiere hacer sus pagos mediante tarjetas de contacto o aplicaciones móviles, con un mayor repunte en Brasil, donde 76% de los encuestados afirmó que este es su medio de pago preferido; luego, 63% de chilenos demostraron la misma tendencia; mientras que en Argentina, México y Colombia el porcentaje de usuarios de pagos electrónicos no supera 54%”.

Nuevos canales de compra

La pandemia hizo que los compradores migraran a las nuevas plataformas digitales donde los comercios ofrecían sus productos. De esta manera, a pesar de la reapertura, “56% de los latinoamericanos afirma que seguirá comprando online aún finalizada la crisis. Brasil y Colombia, con 64% y 58%, son los dos países de la región donde las personas más usan este canal”.

El consumidor de 2023

Como complemento a lo que veníamos exponiendo, me pareció también interesante rescatar un reporte denominado ‘El Consumidor del Futuro 2023’ publicado por la empresa especialista en pronóstico de tendencias Wgsn. Una de las premisas más relevantes según esta empresa; “las empresas que no sean mucho más transparentes, sustentables e inclusivas, independientemente del rubro , serán un punto fácil para que el nuevo consumidor deje de apreciar la oferta, ya que nos enfrentaremos a un consumidor mucho más sensible a todos estos temas”, advirtió Christian Acquista, experto en tendencias de la consultora.

Andrea Bell, directora de Wgsn Insight, indicó que el informe “explora sentimientos del consumidor tales como ‘percepción del tiempo’ o ‘esperanza’, y define cuatro perfiles que moldearán el mundo que nos rodea: los Previsores, los Nuevos Románticos, los Inconformistas y los Dinamizadores”.

“El perfil de los consumidores ‘previsores’ se caracteriza porque lo que más esperan es encontrar seguridad y estabilidad, ya que han sido afectados emocionalmente por las circunstancias de incertidumbre en mayor medida en el campo económico.

Los consumidores denominados ‘nuevos románticos’ pretenden que el gasto los reconecte emociones que han sido menguadas por el aumento en la carga laboral, que se da al tener que teletrabajar en el mismo lugar en el que ocurre el descanso y el tiempo de ocio.

Al tercer perfil, el sentimiento que los mueve es la ira que se viene arrastrando desde 2020, por lo que son los “inconformistas” de la lista, pero esta emoción se materializará en apoyo a empresas y comunidades en las que reine la diversidad. Esto se da por la sensación de abandono por parte de las instituciones gubernamentales ante la crisis y por la ‘cultura de la cancelación’, (que se basa en retirar el apoyo a una persona u organización si cometió una acción socialmente inaceptable), va a evolucionar en 2023.

Finalmente, está el consumidor ‘dinamizador’ que se caracteriza por ser multidimensional, polifacético y resiliente por la flexibilidad cognitiva que posee, además que absorbe nuevos estímulos neuronales y busca momentos sensoriales, lo que dará lugar a la siguiente ola de profesionales mixtos”.

Lo cierto es que las marcas tendrán que superar el desafío de adaptarse para ofrecer productos y servicios, y pensar estrategias que lleguen a consumidores que están tanto en el espacio físico como en el virtual.

Por Fernanda Bireni