Río Cuarto | combustibles

El faltante de combustibles perdura a pesar de los anuncios del Gobierno

Ayer por la tarde había varias estaciones que tenían surtidores clausurados por la falta de producto. Las cargas que traen los camiones duran mucho menos de lo habitual por una demanda incentivada por la escasez
Las estaciones siguen con dificultades de abastecimiento. Los camiones llegan, pero hay una fuerte demanda por el temor a la escasez. Foto: Matías Tambone  

Las estaciones de servicio son un nuevo punto de atención en las ciudades, un punto que hasta hace 10 días eran apenas parte del paisaje. Las dificultades de abastecimiento de los combustibles en el país hicieron que los surtidores y la política energética ingresaran de lleno a la campaña electoral que desembocará en el balotaje del 19 de noviembre.

Ayer, luego de que el ministro Sergio Massa advirtiera a las petroleras que debían normalizar la situación antes de esta medianoche sino no iban a poder exportar un solo barco más de petróleo a partir de mañana, las estaciones no sintieron mejoras en la logística y el abastecimiento. “Por ahora seguimos igual, pero entendemos que hay acciones para mejorar la situación”, explicaron desde una de las estaciones que ayer tenía una isla de surtidores cerrada por falta de combustibles y otra funcionando pero por poco tiempo más.

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En general, la demanda está concentrada fuertemente en las YPF. Es que la red de estaciones de la petrolera estatal tiene una diferencia de precios marcada frente a sus competidores. Lo que era muy leve antes de agosto, se acrecentó y hoy en el llenado de un tanque completo los clientes hacen diferencias valiosas para los bolsillos. La brecha se amplió en las pizarras. De hecho, las de YPF vendían ayer el litro de la súper a $ 295 mientras en algunas Shell se comercializaba a $ 367,9. Los casi 73 pesos de diferencia representan casi 25 %. En un tanque de 50 litros un automovilista se puede ahorrar más de 3.600 pesos. No es complejo imaginar el motivo de por qué las colas se forman en las YPF, que son las primeras que se quedan sin combustible y por qué a poco de recibir los camiones con carga, los surtidores se vacían.

En la estación Gulf del empalme, directamente la playa de expendio estaba vallada y encintada. No había combustible; ni tampoco certeza de cuándo podía reponer.

En el caso del diesel de mayor calidad, el precio en Río Cuarto se acercó a los $ 500. En las Shell se comercializa ya a $ 493,7. Es uno de los que mira de reojo el sector agropecuario, que ve en la provisión de combustible un obstáculo inesperado para avanzar en la siembra de los granos gruesos que quedó habilitada tras las lluvias de las últimas dos semanas.

Otro sector que alertó por las dificultades fue el del transporte. Concretamente, la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) la cual recordó que “en agosto último realizó la primera advertencia sobre el tema, donde varias de las 4.500 pymes que integran nuestras 44 cámaras socias, señalaban dificultades para el normal abastecimiento de combustible”. En los últimos días, aseguran, el cuadro de situación se agravó.

Pero el termómetro más importante sigue todavía en las estaciones de servicio, especialmente en las naftas para los particulares que deben recorrer distintos establecimientos hasta conseguir uno que le venda. De todos modos en Río Cuarto el cupo no es una práctica extendida sino que se entrega lo que pida el cliente, algo que incrementó el porcentaje de quienes deciden llenar el tanque para evitar peregrinar con frecuencia y a la espera de que en los próximos días efectivamente las dificultades queden en el pasado. Ayer el Gobierno anunció un acuerdo con las petroleras (5 que manejan el mercado, que claramente no es perfecto) para mejorar la logística a partir de la llegada de los barcos que traen tanto nafta como gasoil y que permitirían ir solucionando la entrega y cubrir la demanda del país en los próximos días.