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Cómo era el sucesor del cerebro del 11-S

Considerado como el sucesor designado por Osama Bin Laden, el fundador de la organización que perpetró los atentados del 11 de septiembre de 2001, el treintañero Hamza estaba en la lista negra estadounidense de personas acusadas de "terrorismo".

Era el decimoquinto hijo de los 20 que tuvo el líder integrista, producto de su unión con su tercera esposa.

Hamza comenzó a acompañar a su padre antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando aún no tenía 15 años.

Su padre le había enseñado a manejar armas y en algunos videos subidos a Internet aparece, con su voz aflautada, atacando a Estados Unidos o incluso a los judíos.

Varios documentos, entre ellos cartas reveladas por la AFP en mayo de 2015, muestran que Osama Bin Laden quería que lo sucediera al frente de la guerra santa mundial antioccidental.

Washington había ofrecido en febrero una recompensa de hasta un millón de dólares por cualquier información sobre su paradero, considerando que tras la muerte de su padre, en 2011, Hamza había efectivamente asumido el liderazgo de Al Qaeda.

Según el Departamento de Estado, desde al menos agosto de 2015 Hamza "difundía mensajes de audio y video llamando a atacar a Estados Unidos y sus aliados, en venganza por la muerte de su padre a manos de agentes estadounidenses en mayo de 2011".

El comité de sanciones de la ONU contra el grupo Estado Islámico (EI) y Al Qaeda sumó el nombre de "Hamza Osama Muhammad Bin Laden", nacido el 9 de mayo de 1989 en Yeda (Arabia Saudita), a la lista de personas sometidas a un congelamiento de sus bienes y a una prohibición de viajar.

Y Riad le retiró en marzo la nacionalidad saudita.



Un rol no muy claro



Para la ONU y Washington, Hamza Bin Laden era una persona peligrosa, capacitada para participar en la reconstrucción de una organización debilitada por la guerra contra el terrorismo lanzada por Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001 y que en tiempos recientes competía con el Estado Islámico.

Pero de acuerdo con varios expertos, Al Qaeda no se vería mayormente afectada por la desaparición del hijo de su fundador.

Nada prueba que Hamza haya asumido funciones superiores a las de un simple mensajero capaz de seducir a las jóvenes generaciones de potenciales jihadistas.

"Soy escéptico respecto de que él haya tenido un papel operativo de importancia", comentó a la AFP Colin Clarke, experto de Rand Corporation, un grupo de reflexión que trabaja para las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, y del Soufan Center. "Pero claro, tiene el ADN y el nombre de Bin Laden", matizó.

Según Clarke, Al Qaeda permanece en actividad. "Estados Unidos buscó atribuirse una victoria" con este caso, pero la muerte de Hamza podría abrir el camino a una generación de jihadistas más jóvenes y aún más radicales, señaló.

En los archivos del líder de Al Qaeda incautados durante la operación estadounidense en Pakistán que condujo a su ejecución y revelados por la CIA a fines de 2017, figura un video de la boda de Hamza, aparentemente en Irán, las primeras imágenes que lo muestran ya adulto.

Hamza habría sido enviado a Irán por razones de seguridad después de los atentados de 2001 y habría vivido en ese país durante una década, señaló Ali Soufan, un exagente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) que se convirtió en experto en antiterrorismo y que escribió una biografía del hijo preferido de Bin Laden.