El flamante interbloque será presidido por Solá, mientras que el bloque de los exmassistas estará comandado por Arroyo e incluirá también a Moyano, al matancero Fernando Asencio y al camionero Jorge Taboada.
En paralelo al anuncio, el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, se mostraba junto a referentes del nuevo "Encuentro Progresista" en clave electoral y enviaba una dura respuesta a Solá: atribuyó la ruptura a una "ambición personal" de algunos de los dirigentes y señaló que, en cambio, él trabaja "para construir" una propuesta amplia de cara a las presidenciales de 2019.
"Yo estoy para armar cosas, para dialogar con los gobernadores. Dentro del bloque puede haber visiones diferentes, alguno que otro tendrá alguna ambición personal, nosotros respetamos eso también, pero yo estoy para construir", sostuvo Massa en declaraciones a NA tras reunirse con el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, y referentes del radicalismo, como Ricardo Alfonsín, y del progresismo.
La implosión del Frente Renovador ya venía madurando hace meses y giraba en torno a las tensiones entre Sergio Massa y Felipe Solá por la estrategia que debía dar el Frente Renovador de cara a las elecciones del año que viene, con el kirchnerismo como elemento de discordia.
Mientras que Massa insiste en recrear la "avenida del medio" con sectores del PJ disidentes, con la exclusión explícita de Unidad Ciudadana, Solá siente que sin el kirchnerismo no hay hipótesis de victoria posible en 2019, por el volumen electoral que sigue movilizando Cristina Kirchner.
En este camino, Solá viene de cuestionar la "actitud proscriptiva" que a su entender tiene Massa con relación a la iniciativa de quitarle los fueros parlamentarios a la expresidenta para que vaya presa.
En un segundo nivel, el alejamiento tuvo también una dimensión de posicionamiento político frente al Gobierno, con un Solá enfatizando desde el año pasado un perfil de oposición nítida y un Massa haciendo equilibrio, más cercano al "dialoguismo" que cultivan los gobernadores del PJ.
"Aquel que trabaje para separar a la oposición está trabajando para cuatro años más de Mauricio Macri. Esos cuatro años serían letales para el país", advirtió Solá, que es partidario de que haya un sólo peronismo en la oferta electoral del año que viene y no dos, como proponen los socios electorales que eligió Massa: el senador Miguel Pichetto y los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta) y Juan Schiaretti (Córdoba).
"Nosotros no tenemos límites porque sabemos que enfrentamos a un Gobierno poderoso. No subestimamos al adversario", agregó Solá durante una conferencia de prensa en el Salón Blanco de la Cámara de Diputados.