En la actualidad se llevan comercializadas alrededor de 31,3 millones de toneladas de soja correspondientes a la campaña 2024/25, lo cual representaría el 61% de la producción estimada a nivel nacional, que serían 50,9 millones de toneladas. En comparación a períodos anteriores, el ritmo de comercialización actual se posiciona cuatro puntos porcentuales por encima del observado durante el ciclo comercial previo (57%) y dos puntos porcentuales por encima del promedio de las últimas cinco campañas (59%).
Como suele ser habitual, durante mayo se observaron los mayores volúmenes de ventas semanales. No obstante, a diferencia de años anteriores, durante junio se observó un gran volumen de fijaciones debido a la finalización de la rebaja temporal en las alícuotas de derechos de exportación.
Además, alrededor de 26,2 millones de toneladas correspondientes a la campaña 2024/25 se encuentran con precio, casi el 84% del total comercializado. Mientras que, quedarían alrededor de 24,7 millones de toneladas sin precio, el 48,5% de la producción total.
Por otra parte, hasta la primera semana de septiembre se encontraban aprobadas declaraciones juradas por ventas al exterior por alrededor de 35,2 millones de toneladas, contemplando los embarques de poroto, aceite y subproductos de soja. Lo cual, da como resultado una diferencia de alrededor de 3,9 millones de toneladas que deberían ser adquiridas por parte del sector exportador para hacer frente a sus compromisos. Este panorama, de seguir así, se diferenciaría del observado en septiembre del 2024 donde a finales del mes se llevaban vendidas unase 29 millones de toneladas y las declaraciones ascendían a 25 millones de toneladas.
Al igual que lo ocurrido en las fijaciones, durante junio se observó un récord de DJVE por 13,6 millones de toneladas anticipándose a la finalización de la rebaja temporal en las alícuotas de retenciones. Además, al analizar la serie diaria se observa que el 8 de septiembre se registraron DJVE por 1,1 millones de toneladas, lo cual, reflejo un importante salto en los volúmenes declarados. Este incremento podría deberse a una estrategia por parte de los exportadores, debido a que el resultado adverso del Gobierno Nacional en las elecciones legislativas en Buenos Aires generó incertidumbre en el mercado y, entre otras cosas, produjo una suba en el tipo de cambio cerrando el lunes en $ 1.400 por dólar, valor que siguió escalando.
En cuanto al precio de la soja, la demanda firme por parte de la industria y los exportadores, acompañado por la suba en el precio internacional, la reducción permanente en las alícuotas de derechos de exportación y el aumento en el tipo de cambio impulsaron la cotización en el mercado local. Vale destacar que ayer la pizarra mostró un valor de $440 mil por tonelada. En términos reales, los precios actuales se posicionarían como los más elevados de los últimos catorce meses.
El maíz, más demorado
La producción de maíz habría alcanzado las 50 millones de toneladas durante la campaña 2024/25 y a la fecha, se llevarían comercializadas alrededor de 27,9 millones de toneladas, el 56% de la producción. En comparación a ciclos comerciales previos, el ritmo de comercialización estaría seis puntos porcentuales por debajo del observado durante la campaña previa (62%) y catorce puntos porcentuales por debajo del promedio histórico (70%).
A la fecha, alrededor de 22 millones de toneladas correspondientes a la campaña 2024/25 se encuentran con precio, casi el 79% del total comercializado. Durante el presente ciclo comercial se fijó precio a alrededor de 600.000 toneladas semanales en promedio y, a diferencia de lo sucedido en el caso de la soja, no se exhibieron marcados sobresaltos en la dinámica de fijaciones debido a los sucesivos cambios en las alícuotas de exportación.