Río Cuarto

Con una clase pública, exigieron el respeto de la ley de educación sexual

Desde la Mesa de la Diversidad se llevó a cabo esta actividad en la plaza central para dar visibilidad a los conceptos que enmarca la legislación y “promocionar un trabajo sobre la igualdad de derechos”.
 
Como respuesta a polémicas declaraciones de referentes sociales y políticos en relación con la Educación Sexual Integral, desde la Mesa de la Diversidad se coordinó una clase pública para tratar temáticas vinculadas a la ley vigente y dar respaldo a los derechos adquiridos en los últimos años por parte de la comunidad LGBT.

En diálogo con Puntal, el presidente de la ONG local, Walter Torres, explicó que se hizo una mateada en la plaza central “con el objetivo de visibilizar la diversidad y promocionar un trabajo sobre la igualdad de derechos y oportunidades y para poder hacer un conversatorio público sobre la ley de Educación Sexual Integral (ESI)”. En este sentido, el referente consideró “importante que en estos momentos se ponga en debate después de lo que fue el tratamiento del proyecto de despenalización del aborto en el Congreso Nacional”.

Torres reflexionó sobre las posiciones difundidas en las últimas semanas por el pastor evangelista Raúl Sassaroli y el legislador Aurelio García Elorrio, y sostuvo que “más allá de las oposiciones que existen en instituciones educativas de dar educación sexual, es importante sacarlo a la calle y que se visibilice una temática tan importante”. En este sentido, destacó que la ESI “no es biologicista, tiene una perspectiva de género con respeto a los derechos humanos”, y agregó: “Se lo hace en un lugar público para dar visibilidad también a la diversidad, por lo que nos hemos planteado con relación a que ante cada agresión, cada situación de violencia y discriminación, el espacio público va a ser lugar de respuesta para decir que no tenemos miedo, que no tenemos por qué esconder nuestra orientación sexual”. 

De la clase participaron integrantes de Asociación Argentina de Sexualidad y docentes universitarios que generaron un ámbito de diálogo y consulta, en un formato de clase pública sobre la sexualidad. “Es un mensaje para los chicos y chicas que se están encontrando con su identidad de género y en ellos se expresa algo que no es motivo de vergüenza ni algo pecaminoso, sino que tiene que ver con encontrarse consigo mismo. Que el amor no puede ser pecado”, indicó Torres.

- En el debate se presentaron voces que, más allá de posiciones ideológicas, manifestaron consideraciones en las que se marca un desconocimiento de la ley. ¿Qué les genera este contexto?

- Nos preocupa por el llamamiento al incumplimiento de normas que han sido aprobadas por el Congreso Nacional y que han tenido un debate, que hace años que están vigentes, y por el incumplimiento de la palabra de aquellos que en el debate mostraron una postura unificada sobre la necesidad de profundizar la educación sexual. Ahora vemos que en algunos sectores esta mirada se presenta desde un revanchismo, con alumnos de instituciones a los que les exigen dejar la bandera por su postura sobre el tema, presiones a los docentes en algunos establecimientos, comentarios públicos lamentables de estos últimos tiempos de referentes de la Iglesia o de, por ejemplo, el legislador García Elorrio, que tiene un mensaje de desconocimiento de la normativa vigente.

Sobre los dichos de García Elorrio agregó: “Ante cada acción que se vaya dando de estas características, lo primero que queremos manifestar es el respeto a las normas y a las instituciones de la democracia, y que como organización no trabajamos sobre el reproche de las libertades que tenga cada uno en sus derechos, de acuerdo a su culto”. 

Prejuicios

- ¿Genera preocupación ver la reproducción de los dichos en la sociedad?


- La gravedad de esta situación nos preocupa dentro del colectivo acerca de la mirada personal, muchas veces ante estas situaciones con debates que generan prejuicios y estigmatizaciones hacia un colectivo, en general se han profundizado situaciones de violencia y de discriminación. Por lo tanto, tenemos un llamado de atención. Tenemos que tratar de evitar entre todos este tipo de situaciones de violencia, porque no tenemos nada que ocultar. En este contexto se busca ligar la homosexualidad con la pedofilia, pero nosotros queremos ser claros de que esta postura es aberrante, desinformada e intenta generar un malestar en la opinión pública.

El presidente de la Mesa de la Diversidad consideró que hay un profundo desconocimiento de la ley y que se busca “normativizar cuestiones que son vinculadas a la Biblia”. En este sentido señaló: “Ese no es el mensaje, sino que se debe conocer la legislación: hay una ley de identidad de género, que tiene que ver con la identidad autopercibida y el derecho que las personas tienen de salud integral; una ley de salud mental, que habla de no patologizar a las personas LGBT en función de su identidad de género u orientación sexual, por lo tanto que alguien diga que es necesario mandar a un psicólogo por su identidad habla del desconocimiento que estas personas tienen; una ley antidiscriminatoria, y por supuesto que todos pueden hacer uso de su libertad, pero todo tiene un límite, que se da cuando uno quiere dominar al otro y decirle a quién tiene que amar”. 

Ligado a lo que es el reclamo por la ESI, desde la Mesa de la Diversidad se pronunciaron sobre las agresiones realizadas en los últimos días a la comunidad LGBT. “Aunque esa sea una mirada verdadera, cada uno debe tener la posibilidad de elegir y encontrarse en función de su fe. A cada una de las agresiones y amenazas que hemos tenido en este tiempo, no-sotros vamos a responder con activismo y respeto, pero con un mensaje claro, que no vamos a permitir situaciones de discriminación y violencia”, dijo Torres, quien completó: “Con estos dichos se habla de la imposibilidad de amar, de tener una familia y un proyecto de vida”.

Finalmente, llamaron a la difusión de un “pensamiento universal de amor al prójimo”, en el que reflexionaron: “No tiene que ver con el que me cae bien o con el que estoy de acuerdo, que sería lo más fácil. Cada palabra de odio y desconocimiento que se dice también daña a una persona. Es por esto que decimos que fomentan el odio, por las situaciones que se viven en el día a día. Esto no significa tener relaciones en la vía pública, significa poder tomar la mano del otro, una caricia, un gesto que puede tener el resto de la sociedad”.
Luis Schlossberg