Deportes | Concari | MUNICIPAL | Liga Regional

Guillermo Fos: "Se fue una gran persona que le hacía muy bien al fútbol"

En horas de la mañana de ayer, tras sufrir una enfermedad, falleció Alberto Concari. El Profe, como era más conocido, deja un legado asociado al trabajo y a la buena gente. Así lo recuerda uno de sus pupilos

Alberto Concari fue uno de los grandes maestros del fútbol regional, con su perfil docente inspiró a generaciones de futbolistas y entrenadores que bajo sus enseñanzas fomentaron la cultura del juego en nuestra Liga.

Nacido un 18 de agosto de 1954 y con una vida dedicada a la docencia, dejó puntos altos en la Liga Regional dirigiendo a Centro Cultural Alberdi, Independiente Dolores, Sportivo Municipal o Charrense.

El legado tras su desaparición física será muy grande, viéndose reflejado en personas como Guillermo Fos, quien desde 2011 a la fecha cultivó una relación de amistad y, por supuesto, recibió todas sus enseñanzas.

Atenas los juntó en 2011, mientars dirigía en ese momento categorías formativas del Albo, y el vínculo trascendió más allá del fútbol con una relación de amistad y de consejero en todas las áreas de la vida. Hasta hace algunos días Fos era entrenador de Charrense en el ascenso liguero, con su ideología, pero también con parte del Método Concari.

El fútbol regional no olvidará al Profe, eso es un hecho.

En diálogo con Puntal, Guillemor Fos nos cuenta de su relación.

“Para mí en lo deportivo y futbolístico es todo, fue el gran maestro que tuve. Una persona que me enseñó muy muchas cosas, de él aprendí lo que no sabía, me corregía errores, me llevo un recuerdo increíble de Alberto y todos los consejos que me daba, hasta hace dos semanas estando en contacto con él. Para mí es todo, más allá de la unión con la familia, sé que el dolor es profundo pero ya está, no sufre él, no sufre la familia, no sufrimos nosotros. Está en paz en el cielo”, señala.

-¿Cuál sería el legado que deja el Profe?

-Como persona, excelente, intachable, los consejos siempre que te daba para bien y no para mal, tanto en lo deportivo como en la vida, no solamente a mí sino a los jugadores, a los dirigentes, siempre iba con la verdad, encontraba una respuesta a todo y una solución a todo. Para mí, y como dicen todos mis colegas, se fue una gran persona que al fútbol le hacía muy bien.

-En lo personal, ¿desde cuándo tenías relación con Alberto?

-Yo lo conocí en el 2011 en Atenas. Estaba con la categoría 96 y yo con la 97 e hicimos una muy buena amistad. Después en agosto de ese año nos lleva Independiente Dolores, ahí me invita a ser su ayudante de campo. Le gustaba cómo trabajaba y quería que ese trabajo lo volcara junto con él, ahí empezamos a hacer una amistad y se lograron cosas muy importantes. Después el fútbol nos volvió a unir en 2016. En todo ese período siempre estuvimos en contacto. De mi parte pidiendo un consejo, cómo hacer para dirigir la Primera, para tratar un jugador, siempre me daba todos esos consejos que hoy los implemento en mi parte de trabajo como técnico.

-Ya en lo futbolístico ¿cómo lo podrías describir?

-También como un gran maestro que dio el fútbol de Río cuarto. Más allá de haber nacido en La Pampa, todas sus enseñanzas las volcó acá. Para copiarlo, realmente.

-Y por el hecho de ser docente esa cuestión se agudizaba más aún.

-Era profesor de Educación Física, yo por ahí le preguntaba en tantos viaje juntos que hemos hecho si les tomaba el reglamento de handbol y vóley porque daba esos deportes y me decía que sí, que si querías jugar al deporte que sea tenías que saber el reglamento. Más allá de esas cuestiones deja una gran enseñanza, tanto en la faz educativa como docente y como gran compañero que fue. Y en el fútbol no hay más que decir por su legado en todos los clubes donde pasó. A mí más que nada me chocó muchísimo y seguiré su legado. Nunca lo voy a poder igualar, pero todo lo bueno que me enseñó lo voy a seguir volcando en el fútbol. Él siempre decía que el deporte es para unir, no para pelear o discutir; sí podés tener distintas ideas, pero no pelearse. Yo voy a tratar de seguir inculcando lo que él decía