Río Cuarto | Concejo-Deliberante

La sucesión de escándalos y papelones del bloque oficialista

El episodio del jueves, cuando una concejala viajó desde Córdoba porque el PJ no tenía el número para aprobar la ampliación de gastos, fue sólo uno de una serie de traspiés
 
Desde que asumió el nuevo gobierno, el bloque oficialista en el Concejo Deliberante ha caído en una sucesión periódica de escándalos y papelones que han tenido impacto mediático y generaron malestar en el Municipio.

El primer gran zafarrancho de la conducción del bloque, que iba a terminar siendo una prefiguración de lo que iba a venir, ocurrió apenas dos meses después de la asunción de Juan Manuel Llamosas. El 11 de agosto del año pasado, un grupo de contratados que había quedado afuera del Municipio ingresó a protestar al Concejo Deliberante y la sesión se volvió tensa y caótica. Allí, Leticia Paulizzi, jefa de la bancada de Unión por Córdoba, pronunció su célebre frase, que terminaría usándose como argumento opositor.

Mientras desde el Ejecutivo negaban que la discontinuidad de los contratos tuviera algún fin político, la jefa del bloque dijo: “Este gobierno va a tener sus propios contratados políticos”.

El segundo episodio se produjo el 6 de abril de este año. Cristina Fernández, concejala oficialista en representación de la CGT, no soportó una movilización de los gremios, que protestaban contra la suba del boleto del 12,5% que estaba por aprobarse, y se levantó de la sesión. Esa repentina ausencia dejó al PJ sin mayoría y tuvo que recurrir al doble voto del presidente del Concejo, Darío Fuentes.

Un capítulo en el que se mezclaron la improvisación política y legislativa y las internas entre distintas líneas del oficialismo quedó plasmado el 8 de junio, cuando estaba en tratamiento nada menos que el nuevo contrato con Cotreco, en el que el gobierno tenía esperanzas de mostrar una evolución en la prestación del servicio. Ese día, él aseguró que con previo aviso, faltó Marcelo Bressán, presidente de la comisión de Servicios Públicos. Y si hay un servicio público relevante es la higiene urbana. Como el PJ se encontró repentinamente sin los números necesarios, el contrato no pudo aprobarse. Pero, además, quedó reflejada la pelea entre el schiarettismo, el llamosismo y un sector del delasotismo. Esas diferencias nunca terminaron de limarse y aún hoy persisten.

El cuarto episodio cargado de polémica se produjo cuando los concejales oficialistas, con Leticia Paulizzi a la cabeza, impidieron a los gritos -con la justificación de que no correspondía tratar el tema en esa oportunidad- que se debatiera el caso de Emilio Simón, quien entonces ocupaba todavía la presidencia del Tribunal de Cuentas. La oposición planteaba la necesidad de poner en marcha una comisión investigadora pero el tema ni siquiera llegó a analizarse en el recinto porque se acalló cualquier discusión.

El último capítulo se produjo este jueves, cuando el PJ descubrió en plena sesión que no tenía los votos para aprobar la ampliación presupuestaria de 427 millones de pesos y tuvo que hacer viajar a una concejala -otra vez aparece aquí Cristina Fernández- para sumar 10.