“El proceso inflacionario tiene características que no son unicausales”, sostuvo el analista, al tiempo que remarcó que reducir el fenómeno a un solo factor implica simplificar una dinámica compleja. En ese sentido, señaló que la mayoría de las consultoras privadas proyectan una inflación anual de entre el 29% y el 30%, aunque advirtió que ese escenario podría modificarse.
Según explicó, si se profundiza el impacto de variables externas —como el aumento en los precios de los combustibles a nivel global— la inflación podría terminar ubicándose en niveles similares a los del año pasado, superando así las estimaciones actuales.
Seggiaro también marcó diferencias con la postura del presidente Javier Milei, quien ha sostenido en reiteradas ocasiones que la inflación responde a una única causa: la emisión monetaria derivada del déficit fiscal.
“El Presidente siempre ha dicho que hay una sola causa y es la emisión de dinero”, recordó el economista, aunque insistió en que el fenómeno inflacionario responde a múltiples variables que interactúan entre sí.
En ese marco, el especialista se mostró poco optimista respecto a una desaceleración pronunciada en el corto plazo. “Va a ser muy difícil que la inflación en algún momento del año esté por debajo del 2% mensual”, pronosticó.