En el contexto de la conciliación obligatoria y en medio de un extenso conflicto que incluyó 30 días de medidas de fuerza, ayer el Tribunal Superior de Justicia presentó una propuesta salarial a los empleados judiciales, que definirán el 1 de septiembre si la aceptan o si continúan con el plan de lucha.
A grandes rasgos, la propuesta contempla adelantar las etapas pendientes de la equiparación -que haría que los sueldos representen el 90 por ciento de lo que se cobra en el fuero federal-, el adelantamiento también de parte del blanqueamiento, el pago del 50 por ciento de la permanencia y un adicional del 1,9 por ciento para todas las categorías. Además, el monto máximo del aporte extraordinario en el marco de la Ley de Equidad Previsional dejaría de ser del 8 por ciento y pasaría a ser del 6.
El Tribunal Superior también ofreció suspender los descuentos pendientes de los días de paro que se sucedieron en los últimos meses.
El gremio respondió que en los próximos días hará asambleas en toda la provincia para definir si acepta o no la propuesta y que el 1 de septiembre habrá una asamblea general extraordinaria para dar una respuesta final.
Según el detalle que dio a conocer la asociación gremial, la oferta del TSJ es que se adelante a septiembre de este año la tercera etapa de la equiparación salarial y que la cuarta se concrete en diciembre. Las categorías más bajas recibirían las dos etapas en septiembre.
Otro aspecto de la propuesta es que el blanqueamiento de la equiparación se adelantaría a julio de 2028 (estaba originalmente prevista para julio de 2029).
Habría un adicional no remunerativo del 1,9 por ciento desde septiembre para generar un refuerzo salarial en todo el Poder Judicial. Y se seguirían aplicando las subas dispuestas por la Corte Suprema a nivel nacional.

