La decisión de retomar el plan de protesta se había tomado en la asamblea extraordinaria del 1 de julio. Los judiciales vienen de rechazarle al Tribunal Superior un esquema de aumentos que consideraron insuficientes y que contemplaba principalmente el adelantamiento de la equiparación salarial con el fuero federal. Ese cambio en el cronograma de equiparación -que implica llevar los sueldos de la Justicia Provincial al 90 por ciento de lo que se cobra en la Justicia Federal- contemplaba incrementos salariales que iban del 3,29 por ciento al 7,15 por ciento. En promedio, el aumento llegaba a los 133.211 pesos por mes.
Esa propuesta fue ampliamente rechazada en asamblea a pesar de que la conducción del gremio estaba dispuesta a aceptarla. Durante cuatro meses y medio había reclamado que el Tribunal Superior deJusticia se sentara a negociar las subas salariales.
“Es casi histórico que haya habido tantas medidas de fuerza en tan corto tiempo. Con este nueva acción ya llegamos a los 30 días de paros o retiros y, a mi juicio, es una decisión incorrecta. No creo que haya habido otros gremios que hayan sostenido tanto un reclamo con medidas de fuerza en tan corto plazo. El problema es que ahora van a venir los descuentos salariales y van a ser muy fuertes. Estamos reclamando para incrementar nuestro poder adquisitivo y estos descuentos van a ser terribles. Hablamos del 30, del 40 por ciento del sueldo”, manifestó Juan Boni, secretario general del gremio en Río Cuarto.
En la negociación salarial que se produjo antes de la feria, los representantes del Tribunal Superior dejaron en claro que si se rechazaba la oferta, todo volvería a foja cero. “Hay que ver cuándo se sientan a dialogar de nuevo. Creemos que van a jugar al desgaste y ahora, con los descuentos, van a jugar a la presión sobre cada trabajador y cada trabajadora. Antes, las medidas no tenían costo porque desde el gremio uno de los aspectos que negociábamos, precisamente, era que los días de paro no se descontaran. Ahora va a haber un ataque al bolsillo de cada trabajador y trabajadora. Si ya no se llegaba a fin de mes con los sueldos que tenemos, menos todavía se va a llegar con los descuentos que se vienen”, manifestó Boni.
El extenso conflicto salarial en la Justicia no solamente ha provocado un desgaste en la relación entre el Tribunal Superior y el gremio sino que, además, ha generado reacciones de parte de los colegios de abogados, por ejemplo, que en numerosas oportunidades se manifestaron públicamente para que el servicio de Justicia se normalizara. Incluso, la Fecacor, la federación que nuclea a los 11 colegios de abogados de la provincia, emitió comunidos en los que pedía que hubiera diálogo para tratar de encauzar el conflicto.
Ahora se inicia una nueva etapa del plan de lucha y es una incógnita cómo puede responder el Tribunal Superior:si convocará al reinicio del diálogo o si volverá al silencio. Por ahora, no hubo indicios de que vaya a reeditarse la mesa de negociación.