Tranquera Abierta | Congreso de la Nación

Qué peso tendrá el campo en el Congreso

Menos del 10% de las bancas estarán ocupadas por representantes directos del sector agropecuario

Congreso de la Nación Argentina.

 

La presencia de dirigentes agropecuarios en las cámaras del Congreso de la Nación es, desde hace un tiempo, un objetivo que las entidades se trazan para potenciar políticas en favor del sector e intentar frenar aquellas que son contrarias a sus intereses. Sin embargo las experiencias no siempre fueron buenas y el arribo de representantes tampoco resultó sencillo.

En 2009, luego de la revuelta por la 125 del año anterior, hubo un ingreso importante de representantes que llegaron integrando listas especialmente de partidos de la oposición, algunos de los cuales aún hoy siguen ocupando una banca. Pero aquel impulso se fue diluyendo y sufrió altibajos. Hay, en el fondo, un espejo puesto en Brasil y la poderosa bancada de agrolegisladores que además es transversal a las distintas fuerzas políticas, algo que en Argentina resulta todavía difícil de plasmar.

Lo cierto es que con la renovación parcial de la Cámara de Diputados y la del Senado, hay un nuevo balance sobre la inclusión de legisladores del agro. Un trabajo de la Fundación Barbechando remarcó que en la nueva integración del Congreso a partir del 10 de diciembre habrá 30 legisladores con vinculación directa con el agro -familiar, actividad profesional o carrera política afín al sector-, entre ingresantes y los que continúan en mandato. La mitad de ellos, tienen mandato vigente hasta 2025 o 2027 y los otros 15 iniciarán su andar legislativo el próximo 10 de diciembre.

En el caso de Córdoba, entre los 9 diputados que ingresarán el próximo 10 de diciembre hay uno que se recorta por su mayor grado de pertenencia al sector y es Luis Picat. El ahora electo diputado nacional del radicalismo por Juntos por el Cambio es productor agropecuario, está vinculado a la agroindustria y fue presidente de la Sociedad Rural de Jesús María.

Pero hay un dato no menor que aporta la entidad: de los 16 legisladores que dejaban sus bancas, 7 buscaron su reelección, sin embargo sólo 1 lo logró.

“Si se suman ambas cámaras se obtienen 329 legisladores lo que dirige a pensar que los legisladores con vínculo agro representa menos del 10% del total, por tal situación resulta prioritario resaltar la importancia del agro a los legisladores y políticos, trabajar en una agenda y visión común, medir el impacto de las leyes y delinear políticas públicas que prioricen el desarrollo federal y real de la Argentina, en definitiva, buscar el bien común”, indicó en su informe Barbechando.

Y agregó: “Hay un universo de identificados de un 36% de legisladores en cada cámara que puede trabajar en esa línea de desarrollo. Este porcentaje es transversal a todos los partidos políticos y es necesario aunar esfuerzos y agenda junto a ellos. Así daremos el primer paso para impulsar la incidencia del agro en la agenda política: el Frente Legislativo Agropecuario”, remarcó Barbechando.

La entidad, nacida para el vínculo entre el sector agropecuario y los legisladores nacionales, destacó que así “vamos a desarrollar una agenda propositiva, donde las voces aisladas se transformarán en un frente coordinado y convencido que siempre pondrá en primer lugar un país mejor”.

Barbechando desarrolló el informe titulado “Llegó el momento de mirar con atención el Congreso de la Nación” luego de las elecciones del domingo que definieron el reparto de bancas y la relación de fuerzas que habrá en las dos cámaras durante la próxima gestión que estará en manos de Sergio Massa o de Javier Milei.

En su análisis, la Fundación remarcó que “el candidato presidencial del oficialismo, Sergio Massa, recuperó una considerable cantidad de votos con relación a las Paso y logró imponerse en las elecciones generales; lo siguió el liberal Javier Milei, con casi un 30% de los votos. De esta manera, ambos candidatos se enfrentarán por tercera vez en el balotaje el próximo 19 de noviembre”.

A su vez, “la candidata cambiemita, Patricia Bullrich, quedó en el tercer lugar seguida por el gobernador cordobés Juan Schiaretti y Myriam Bregman (FIT) con 6,8% y 2,7%, respectivamente”, repasó la institución.

Sobre el Congreso, Barbechendo destacó que “además de las listas presidenciales fueron elegidos nuevos legisladores nacionales -o conocidos para los que lograron la reelección – que ocuparán las 130 bancas de Diputados y 24 del Senado que se disputaron en los comicios. Cabe recordar que el número de bancas de diputados refiere a la mitad de la cámara y, las del Senado a un tercio: sólo eligieron representantes para la Cámara Alta Buenos Aires, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, San Juan, San Luis y Santa Cruz.

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En la continuidad de su valoración, Barbechando destaca que “la primera imagen que se puede observar post elecciones es la pérdida de bancas de Juntos por el Cambio y Unión por la Patria (ex Frente de Todos) en manos de los liberales”.

El lugar de la primera minoría en Diputados será ocupado por Unión por la Patria con 105 bancas, pero sin quórum propio y con trece diputados menos que hoy.

En relación con la alianza cambiemista, el tercer puesto alcanzado el domingo se hace notar en el Congreso: la alianza cedería al bloque liberal más de 20 bancas. De esta forma, se quedaría con 93 escaños.

Esos números muestran una ganancia de 35 bancas para los libertarios, que sumado a los 3 legisladores que continúan en mandato, resultarían 38 para La Libertad Avanza, “un saldo más que respetable para una alianza que compite electoralmente recién por segunda vez”, destaca el trabajo.

“La emergencia de una Cámara de tres tercios daría menos margen de negociación a los bloques minoritarios o terceras vías, como ser Consenso Federal, Provincias Unidas y la Izquierda, que, sumados, ocuparían unas 21 bancas”, alertó Barbechando.

Por el lado del Senado, el informe remarca que la primera minoría seguirá en manos del peronismo, pero la gran sorpresa es que los liberales no sólo hicieron pie en la Cámara Alta, sino que se transformó en un bloque por demás importante con 8 senadores.

Juntos por el Cambio perdió 9 de las 11 bancas que puso en juego, un saldo negativo dado que sólo logró el primer puesto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que no elegía senadores. Logró retener 2 bancas por minoría, uno en Buenos Aires (Maximiliano Abad) y otro en Misiones (Martín Goerling Lara).

Las fuerzas provinciales/federales quedaron con 5 bancas, obteniendo el papel de jugadores claves para el poroteo que se requiere en la aprobación de leyes.

Ninguna fuerza lograría quórum propio, por lo que, al igual que en Diputados, para que la Cámara Alta logre un buen ritmo de trabajo, las negociaciones serán la llave, aunque el actual oficialismo tiene el camino un tanto más allanado ya que requieren sólo 2 voluntades para lograr 37, el número mágico que abre la sesión.

Asimismo, podrían darse cambios en las presidencias de las comisiones, en especial en Diputados, donde Unión por la Patria se quedaría con el mayor número, le seguirían los referentes de Juntos por el Cambio, pero irrumpirán en escena los liberales con chances reales de presidir un puñado de comisiones.

En Senado, también habrá nueva repartición de comisiones, sólo que el sistema de asignación es por bloques, obligando a las fuerzas a mantenerse unidas.