Río Cuarto | Coninagro

Pases de factura, reproches y amenaza de sanciones en las entidades del campo

Luego de la movilización del sábado a Buenos Aires, las organizaciones ruralistas viven una fuerte tensión por diferencias internas. Ayer debió suspenderse un encuentro de Mesa de Enlace que se reprogramó para hoy
 

Resulta curioso a esta altura que los efectos del tractorazo organizado por productores autoconvocados y decenas de rurales del interior del país el sábado pasado en Buenos Aires contra las políticas del Gobierno nacional, se contabilicen hacia adentro de las entidades del campo que conforman la Mesa de Enlace.

La movilización a Plaza de Mayo, sin el respaldo de las organizaciones nacionales CRA, Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria y Coninagro, provocó un tsunami en cada una de ellas. Y las consecuencias están aún lejos de poder sopesarse y menos aún de terminar. Ayer podía ser un día clave, pero fue tal la tensión dentro de las entidades que hasta debieron suspender para hoy un encuentro de la Mesa de Enlace que se realiza rutinariamente los lunes.

Hasta el domingo a la noche, ese encuentro de las cuatro organizaciones que representan al campo estaba confirmado, pero el arranque del lunes impuso otro destino. Hubo reuniones previas de cada entidad y allí el tensiómetro voló por el aire.

Hay dos entidades que tienen un panorama más complejo y las dos con protagonistas cordobeses “díscolos” a las disposiciones nacionales. Se trata de Coninagro y de CRA. En la primera, el presidente de esa entidad en la provincia, Alejandro Buttiero, fue apartado del Consejo Nacional por no ser “orgánico” y firmar un escrito de la Mesa de Enlace Córdoba que adhirió y acompañó a la protesta del #23A. Fueron cuatro líneas de texto, pero suficientes para que en la sede central de Coninagro enfurecieran. Buttiero asegura que esa firma llegó después de consultar a la conducción de Coninagro Córdoba, donde fue reelecto el año pasado como presidente. Los representantes de las distintas cooperativas respaldaron.

Cuando le notificaron a Buttiero que perdía la silla en el Consejo Nacional todos miraron al presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto. El mendocino negó desde ese mismo momento haber pedido “la cabeza” del cordobés y le apuntó a ACA, como responsable de la destitución. La dirigencia cordobesa asegura que fue Iannizzotto el que pidió eso a ACA, presidida desde diciembre por otro cordobés: Rubén Borgogno, surgido de Cotagro. Muchos caminos van y vienen desde Córdoba.

Y así como Buttiero es oriundo de Oliva, esa localidad parece la cuna de los díscolos del campo, porque otro dirigente de allí está en el medio de la tormenta, pero en CRA: se trata de Gabriel de Raedemaeker. Ayer en CRA hubo alta tensión, o muy alta. Una extensa reunión del Consejo Superior Directivo sirvió para apuntar contra el cordobés no sólo por avalar la movida del sábado, que esa conducción decidió no acompañar porque entendió que “no era el momento y no estaban las condiciones dadas”, sino porque además De Raedemaeker estuvo en la Plaza de Mayo acompañado por presidentes de rurales cordobesas, de Santa Fe, San Luis, provincia de Buenos Aires, de La Pampa, entre otras. Y junto a él, también viajó el presidente de Cartez, una de las confederadas más grandes de CRA, el riocuartense Javier Rotondo. De Raedemaeker es vicepresidente de CRA y anoche no eran pocos los rumores que le asignaban un destino similar al de Buttiero. “Los díscolos de Oliva” podrían tener un destino similar, aunque cerca suyo hay resistencia en marcha. “De ninguna manera va a renunciar nadie por esto, porque además creemos estar en lo correcto. Hubo una expresión muy importante de productores y los dirigentes tenían que estar ahí. Nosotros estuvimos”, disparó un dirigente cordobés que acompañó a De Raedemaeker y anticipó que darán pelea.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal