Qué esperan las entidades del agro de la gestión de Martín Llaryora
Tanto Cartez como Coninagro, dos de las entidades agropecuarias más relevantes de la provincia y con perfiles diferentes, mantuvieron encuentros durante la campaña electoral con varios de los candidatos a gobernador de Córdoba, en particular con los de las fuerzas mayoritarias.
En esas reuniones aprovecharon para intercambiar puntos de vista y acercar propuestas sobre lo que creían necesario para apuntalar el desarrollo del sector y por consiguiente de las cientos de localidades del interior que tienen un vínculo directo con la economía agropecuaria.
En el caso de Cartez, la entidad que reúne a las sociedades rurales, confeccionó un documento con prioridades de políticas públicas para el agro. “Fue fruto del trabajo territorial de todas las rurales y que tiene muchísimo de las realidades de cada una de las zonas tan diversas que tiene la provincia”, explicó el presidente de la entidad, Javier Rotondo.
Y agregó: “Esperamos el compromiso del gobernador electo para trabajar sobre el proyecto que tiene bases muy importantes como mantener los logros alcanzados con una correcta relación de trabajo como la que tenemos con la actual gestión, plasmado en políticas como el Fondo de Desarrollo Agropecuario, la política de infraestructura y seguridad para seguir mejorando el flagelo de la inseguridad rural, entre otros puntos que incluso le manifestamos a Martín Llaryora cuando nos encontramos, sobre la base de un diálogo fluido”, indicó.
Allí hay un punto que también destacó Vanesa Padullés, la presidenta de Coninagro Córdoba, la entidad que reúne a las cooperativas agropecuarias: “Hay que cuidar todo lo logrado pero siempre buscando mejorar lo hecho y perseguir lo mucho que queda, y para eso siempre vamos a estar a disposición de dialogar y aportar ideas, que tenemos muchas y muy buenas para fortalecer el desarrollo, especialmente en el interior”.
En ese sentido, la dirigente remarcó un listado de 15 puntos o ejes temáticos que van desde fomentar y promocionar el cooperativismo, profundizar las patrullas rurales, la articulación público-privada, verdadera representación del sector agropecuario mediante las legítimas cuatro entidades de alcance nacional, revisar la ley ambiental con consensos y la ciencia como respaldo, seguir integrando la Región Centro, proteger y fomentar la lechería, continuar diversificando la producción de carne y su comercialización, trabajar en el orden nacional para expandir el uso del bioetanol, mejorar la conectividad rural para facilitar el arraigo y poner más cerca de los productores las herramientas financieras del Banco de Córdoba, entre otros puntos. Padullés también agregó el financiamiento “en tiempo y forma” de los consorcios.
Para Rotondo, lo que viene “es un desafío importante. Llaryora ha remarcado que se inicia una nueva etapa, aunque uno lo considera una continuidad en las políticas de gobierno, en este caso para el campo. Pero es un desafío nuevo para lograr una nueva relación, una construcción de vínculo interinstitucional. Ahora viene la instancia de ver cómo las conversaciones que se dieron en la campaña se traducen en hechos. Lo que siempre manifestó el gobernador electo es de continuar la política productivista y de visión clara de la producción. Incluso condenó el cobro de las retenciones y destacó cómo se podrían volcar todos esos recursos en los sectores productivos, así como también se mostró a favor de las energías alternativas”, repasó el dirigente ruralista.