Arquitectura

Consejos de seguridad al momento de ausentarnos por un viaje

 

Las fiestas de fin de Año y el inicio de la temporada alta en materia de turismo hacen propicio que enero y febrero sean los meses fuertes en los que se planeen viajes de vacaciones. Y con ello es necesario que al ausentarnos durante algunos días del hogar se arbitren las medidas necesarias que garanticen la seguridad de nuestras pertenencias que por razones obvias quedarán puertas adentro durante ese período.

Los “amigos de lo ajeno” están a la orden del día y algunas recomendaciones y medidas a tener en cuenta permitirá al menos reducir la vulnerabilidad de un hogar que por algunos días se encuentre deshabitado.

Y esos consejos tienen que ver tanto con cuestiones propias de la seguridad de la casa como así también del ámbito comunitario, en donde nuestros vecinos de mayor confianza se convertirán en vigías y alarma ante cualquier tipo de situación irregular que adviertan.

Temporizadores o fotocélulas

Dotar nuestra casa de algunas luminarias provistas de temporizadores o fotocélulas permitirá que la misma se ilumine de manera automática en horarios nocturnos y se apaguen con la presencia de la luz del sol, dando la sensación de que “en la casa hay alguien” y desconcertando en cierta proporción la posibilidad de que se encuentre deshabitada.

Cámaras de monitoreo y alarmas

Los sistemas de vigilancia y de alarma son los principales aliados al momento de alejarnos durante algunos días de nuestro hogar. Ellos serán quienes alerten sobre la presencia de extraños tanto a los propietarios como a los vecinos.

Artefactos programables

Una buena estrategia puede ser programar aquellos artefactos que permitan un encendido y apagado en determinados horarios a los fines que desde el exterior se pueda presumir la presencia de moradores. El televisor y la radio pueden ser aliados en esta estrategia que, funcionando en ciertos horarios con determinado volumen, darán la pauta de que alguien está consumiendo tales medios.

En contrapartida, se recomienda disminuir el volumen del teléfono fijo, en caso de disponer de uno. Los delincuentes pueden recurrir al ardid de hacer sonar el teléfono fijo de manera insistente y al percatarse que nadie acude al llamado, optar por ingresar al inmueble. Sobre este último punto, y en caso de que la tecnología lo permite, se puede optar por desviar las llamadas a un teléfono celular del jefe de familia de manera de estar atento a cualquier imprevisto.

“Buenos vecinos”

La tarea comunitaria en materia de prevención es otra medida sólida a tener en cuenta. Por eso, una posibilidad es confiarle un juego de llaves a un vecino para que pueda “dar una vuelta” cada tanto al hogar y no solo revisar que todo esté en orden sino también cambiar de posición las persianas y encender y apagar luces de manera que distraigan la lectura de casa estática. Lo mismo al momento de comunicar la ausencia por viaje, debe realizarse a aquellos vecinos de suma confianza, de manera tal que estén alerta a cualquier tipo de movimiento inusual y puedan dar aviso al propietario o a las autoridades correspondientes ante cualquier sospecha.

Cuidado con las mascotas

Si dejamos mascotas en casa, es importante prever que las mismas accedan a alimento y agua necesarias durante nuestra estadía fuera de casa, de manera tal de evitar que cualquier faltante altere su conducta y pueda delatarnos en nuestra ausencia.

La prudencia, una buena consejera

La discreción tanto en la previa al viaje como durante nuestras vacaciones es clave al momento de prevenir siniestros. Evitar comentar en contextos sociales los detalles de nuestra salida como así también evitar hacer publicaciones en redes sociales en tiempo real cuando nos encontramos fuera de casa impedirán en cierta medida que cualquier persona se entere que nos encontramos a kilómetros de distancia de nuestra residencia y que ello movilice las “visitas inesperadas”.