Construcción: no hay hierro pero empieza a normalizarse el resto de los materiales
Los faltantes sobre el final de 2020 fueron notorios en la construcción. Había problemas con el cemento, los ladrillos, el hierro, entre otros. Los corralones no podían garantizar la provisión e iban entregando a medida que recibían, en algunos casos a cuentagotas, la mercadería.
En las últimas semanas, esa situación comenzó a modificarse. Hoy, el único material esencial que acusa problemas serios de abastecimiento es el hierro. Es un componente esencial en cualquier construcción y los corralones, en algunos casos, están acordando, como máximo, entregas cuotificadas a medida que van recibiendo el material.
Sin embargo, lo que destacan en el rubro, tanto los comercios que venden materiales como la Cámara de la Construcción, es que después de la situación crítica que comenzó en octubre y mostró su peor cara en diciembre, la situación tiende a normalizarse.
En el resto de los materiales no hay, por ahora, problemas de abastecimiento. Pero, como suele ocurrir cada vez que los productos desaparecen, cuando volvieron los proveedores las listas de precios estaban remarcadas. En algunos casos, con subas de hasta el 25 por ciento.
“Ahora los precios están calmos porque no tienen muchas excusas; el dólar dentro de todo se quedó quieto. Pero, en realidad, ya se cubrieron con aumentos de hasta el 25 por ciento”, relató un empresario del rubro.
Precios y escasez
En Córdoba, los precios del rubro estuvieron más calientes que a nivel nacional. Según la Dirección de Estadísticas y Censos de la Provincia, el año pasado cerró con un incremento promedio del 46,7 por ciento, una cifra que estuvo 4,4 puntos por encima del aumento registrado a nivel nacional.
En Córdoba, cada metro cuadrado cuesta 42.509 pesos para una construcción de tipo social. Y en lo que se refiere particularmente a los materiales, el alza fue todavía mayor:llegó al 55,7 por ciento en los últimos 12 meses.
Aún así, en diciembre los materiales empezaron a escasear. Y esa escasez también se reflejó en el índice de precios:en el último mes de 2020, los aumentos promedio de los materiales llegaron al 5,1 por ciento.
Marcelo Foglino, presidente de la Cámara de la Construcción, indicó que el problema con el hierro se debe principalmente a dos factores: por un lado, habría existido una sobreventa y se habrían quedado sin stock y, por otro lado, la producción estaría acotada por los efectos de la pandemia.
“Estamos mejor que en diciembre pero sigue habiendo faltantes en hierro. También hay demoras en algunas instalaciones sanitarias. Pero, en general, en el resto de los artículos no se están notando inconvenientes”, precisó Foglino.
El titular de la Cámara de la Construcción manifestó que el sector está moviéndose en el ámbito privado pero principalmente por ampliaciones en vivienda o trabajos de refacción o mantenimiento. “Por las mediciones que ha habido, los rubros que se movieron en los meses anteriores son cemento, yeso, pintura, todos materiales destinados principalmente al mantenimiento o a alguna ampliación. La mayoría de la gente no pudo irse de vacaciones y usó la plata para ponerse al día con la casa. En cuanto al resto de los indicadores, por ejemplo el asfalto o el cemento, que siempre indican obras de pavimentación por ejemplo, no se movieron mucho. Aumentó la venta de cerámicos, sanitarios, instalaciones, pinturas. Eso sí se movió más”, manifestó Foglino.
Venta de inmuebles
Con respecto a la venta de inmuebles, desde la Cámara de la Construcción ven algún movimiento porque la gente que tenía dólares guardados los destinó, en parte, a comprar inmuebles. La razón es que los precios en dólares de las propiedades bajaron hasta un 20 por ciento, teniendo en cuenta que con la devaluación se dispararon los valores en pesos y se hicieron casi inalcanzables para quien ahorra en moneda nacional.
La construcción de casas particulares de familias trabajadoras está casi paralizada principalmente por los costos. Sólo para hacer una casa de 50,25 metros cuadrados, se necesita el equivalente a casi 104 salarios mínimos sólo para la casa; además, hay que considerar el valor del terreno.