Las empresas de la construcción advierten que los datos negativos recientemente publicados por el Indec sobre la actividad decreciente en el sector no las sorprendieron, por el contrario.
El organismo nacional mostró que en agosto hubo una caída del 3% en el sector respecto a igual mes del año pasado con una infinidad de variables en baja.
Pero, además, se publicó en los últimos días el Índice Construya con el aporte de las empresas vinculadas al sector, que muestra un derrumbe en septiembre del 9,3%. “Se mantiene la caída de los volúmenes vendidos durante el año y esto se debe al contexto de incertidumbre general para el futuro próximo, motivado por el proceso eleccionario en marcha”, explicaron. Allí se tienen en cuenta: ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, calderas y sistemas hogareños y centrales de calefacción, grifería y caños de conducción de agua, pisos y revestimientos cerámicos.
Frente a ese escenario, la Cámara Argentina de la Construcción Delegación Córdoba manifiestó su preocupación por los índices publicados recientemente, “los cuales reflejan que la actividad del sector continúa el proceso de desaceleración tanto en ventas como en inversiones”.
El Índice Construya (IC), que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción, registró una caída del 5,95% en septiembre respecto de agosto y se ubicó un 9% por debajo de igual mes del año pasado. De esta forma, el acumulado de enero a septiembre cerró 9,3% por debajo del mismo período de 2022.
Este, junto con otros índices de diferentes actividades, “confirman que la gestión y decisiones políticas propiciadas en el último tiempo han perjudicado a diversos sectores productivos del país y es hora de planificar las acciones que reviertan este camino”, alertaron desde la entidad.
Sobre ese tema, Luis Lumello, presidente de Camarco Córdoba, remarcó: “Nos encontramos frente a un escenario muy complicado, el cual se profundiza debido a la incertidumbre por los resultados electorales que puedan darse el 22 de octubre. Desde el sector, vemos que será muy difícil recuperar los mercados que hoy se pierden por las malas gestiones administrativas y políticas erróneas que generan una cadena de frustraciones”, dijo el empresario.
Y agregó: “Todo tiende a destruir el aparato productivo y la actividad privada en Argentina. El problema ya no es solo una cuestión económica y/o social. Nos llevará años volver a tener lo que hoy estamos perdiendo”, advirtió.
Cabe señalar que la caída y desmoronamiento en el sector es integral tanto de la actividad, del empleo, como de los volúmenes vendidos y la inversión.
Esto fue en línea con lo expresado con la Cámara a nivel nacional: “Las causas de amesetamiento seguramente se deben a los costos que crecen en forma diaria, lo que en muchos casos paraliza las ventas en la cadena de valor. Las dificultades en la importación traban el progreso ordenado de las obras por falta de alguno de los insumos”, dijeron.
“Las expectativas inciertas del proceso electoral inminente afectan sin duda las decisiones de inversión. Las perspectivas del sector son de gran incertidumbre, dependiendo esencialmente de las políticas que adopte la nueva administración”, finalizaron.

