Río Cuarto | construcción

La construcción rebota, los precios vuelan y todos apuestan al campo

La actividad se muestra en expansión y explican que hay un cúmulo de razones vinculadas al cepo, la brecha cambiaria, la devaluación y los excedentes de pesos. Los insumos no paran de subir y hay mucho faltante

El repunte en el sector de la construcción genera entusiasmo.

 

El sector de la construcción vive su “veranito”. En los últimos meses hubo un evidente repunte de la actividad que los especialistas encuadran como consecuencia de una serie de variables que se alinearon: la brecha cambiaria, el excedente de pesos en el mercado, la devaluación constante de la moneda nacional, alguna capacidad de ahorro de sectores de la población en el año de pandemia y el efecto de líneas de financiamiento con tasas promocionadas por debajo de la inflación que alientan al endeudamiento. La combinación de algunas de esas razones llevaron a muchas familias argentinas en el tramo final de 2020 y en el comienzo de este año a encarar algún proyecto, desde la construcción total de una vivienda hasta la refacción de la existente. Sobre eso, se suma la reactivación de la obra pública, aunque todavía muy lenta.

Sin embargo, en el horizonte hay un doble problema que amenaza con limitar el buen momento: la escalada de precios y el faltante de muchos insumos. Según las cifras oficiales del Indec, en los últimos 12 meses los materiales de la construcción en general tuvieron un incremento del 71%, pero el ascenso más fuerte comenzó en el segundo semestre de 2020. En el sector remarcan que la fuerte demanda recalentó los precios: en enero de 2021 el indicador sintético de la actividad de la construcción (Isac) muestra una suba de 23,3% respecto a igual mes de 2020 y del 4,4% contra diciembre. Por eso aseguran que los precios y el faltante son consecuencia del incremento en la demanda con una industria que tiene limitaciones. Sin embargo, desde el Gobierno siguen de cerca la evolución de los precios del sector y de hecho mantuvieron reuniones para analizar lo que ocurre allí.

Sin embargo, la realidad suele tener matices de acuerdo a la ciudad que se mire. En Río Cuarto y la región hay un ingrediente más: los resultados de la campaña gruesa que está en tramos de definición llena de expectativas al mundo de los ladrillos. Siempre en la zona, construcción y campo fueron de la mano y todavía muchos recuerdan el período 2007-2010 con el boom edilicio en la ciudad.

Atilio Lunardi es presidente del Cecis y titular de la empresa constructora que lleva su apellido, y asegura que las estadísticas de crecimiento de la actividad se reflejan en los hechos. “En los últimos informes del departamento de estadística del Cecis sobre ventas minoristas se advierte que los materiales de la construcción venían con un repunte importante en medio de caídas generalizadas de los demás rubros”.

“Se ve que en muchas cuadras de la ciudad hay contenedores o rastros de una obra en marcha, cosa que no ocurría. También se ve algo de viviendas completas, ventas de lotes que impulsa la construcción. En cambio la obra pública viene más demorada y con algo de atraso en los pagos”, dijo Lunardi, al tiempo que remarcó que “la cosecha y los precios de los granos hoy son fundamentales para pensar que en la zona la actividad será importante”, finalizó.