Arquitectura | Consumo | Calor | aire

Calefacción y consumo: ¿cuáles son los artefactos eléctricos que más gastan?

Tras una semana de registros récord en el consumo de energía eléctrica en la provincia de Córdoba, se torna necesario conocer respecto de las prestaciones de cada aparato que ofrece el mercado

La irrupción de una ola de frío polar en la semana que finaliza marcó el inicio de la temporada invernal en todo el país y, con ello, los distintos métodos de calefacción volvieron a estar en boca de todos.

Ya a el pasado miércoles, la Empresa Provincial de Energía Eléctrica (EPEC) daba cuenta que en el territorio cordobés se había registrado un nuevo récord de consumo de energía eléctrica (750 MW), propiciado por el uso de artefactos destinados a la calefacción de ambientes. Esa marca iba a ser superada nuevamente al día siguiente dando cuenta que el jueves el registro fue de 756 MW.

En tanto, en la provincia la demanda del día jueves también fue récord y trepó hasta los 1957 MW, superando los 1956 MW registrados el día anterior, según se informó en un comunicado.

Lo cierto es que muchas veces el común de la gente desconoce las características técnicas de cada artefacto y ante la premura por contrarrestar el embate de las bajas temperaturas elige el sistema para su hogar más por su costo y funcionalidad, que por el desempeño y el consumo. Pero la mayoría de las veces, “lo barato sale caro”.

Existen varias opciones para calefaccionarse con electricidad, aunque algunas gastan mucho más que otras. Por eso, a la hora de comprar un artefacto para calefaccionarnos es necesario evaluar no solo el costo sino también cuánto consume.

Por ejemplo, el caloventor es un artefacto que se adapta a casi todos los ambientes y bolsillos, pero a la vez, es el que más gasta: hasta tres veces más que un panel eléctrico de bajo consumo.

Por el contrario, el panel gastará la cuarta parte de lo que consuma un caloventor para entregar las mismas calorías al ambiente.

¿Cuánto gasta cada uno?

Un caloventor de 2000 W de potencia consume 2 KW por hora, mientras que la estufa de cuarzo (2 velas) consume 1,20 kWh.

El aire acondicionado consume 1,01 kWh, siempre y cuando el equipo se coloque en los 20 grados del modo “calor”. De allí en más, por cada grado que se suba el termostato, la demanda de energía puede incrementarse entre 7 y 9%.

En tanto, el radiador eléctrico estándar gasta 0,96 kWh, mientras que un panel consume 0,60 kWh y para su instalación no es necesario realizar ningún tipo de obra compleja, además de ser un método de calefacción sustentable.

El modo de espera “Stand by” que tienen los distintos artefactos eléctricos para reactivar sus funciones de forma más rápida, representa un consumo significativo de energía por la cantidad de aparatos que cuentan con esta función y su tiempo enchufados. Se calcula que aproximadamente el 15% del consumo de un hogar se produce por aparatos electrónicos conectados en modo stand by.

Otros dispositivos que inciden en el consumo domiciliario cuando permanecen conectados sin ser usados son los cargadores de celular, por lo tanto se recomienda desenchufarlos una vez utilizados.

Otros consejos para ahorrar

Al momento de ahorrar en consumo, existen algunas medidas que podemos tener en cuenta en el hogar, tales como aislar correctamente los ambientes para que el calor no se pierda y chequear ventanas y puertas para minimizar al máximo las filtraciones de aire frío.

Se sugiere durante el día abrir persianas y cortinas para aprovechar la luz y el calor natural que brinda el sol y durante la noche, cerrarlas y bajar las persianas para proteger las superficies vidriadas del frío.

Aplicando revestimientos aislantes en el techo y las paredes de tu hogar podés ahorrar entre un 15 % y un 20 % en gastos por climatización. Es conveniente usar ventanas de doble aislamiento, ya que permiten reducir el gasto de energía para climatizar un ambiente.

Se aconseja apagar la calefacción por la noche y por la mañana no encenderla hasta después de haber ventilado el ambiente y haber cerrado las ventanas. En caso de usar el aire acondicionado por la noche, es conveniente emplear la función sleep (sueño). Esta función modifica levemente la temperatura para que puedas dormir confortablemente y apaga el aire acondicionado luego de un tiempo predefinido para mejorar aún más el ahorro de energía.