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El consumo, en picada: "Las ventas bajaron muchísimo y hay que pelearla día a día"

Los comerciantes del centro de la ciudad advierten una fuerte caída en las ventas. Los consumidores reducen sus compras, llevan productos por unidad y priorizan los alimentos básicos para llegar a fin de mes

Los comerciantes del centro de Río Cuarto advierten una fuerte caída de las ventas.
Foto: Andrés Oviedo. 

 

El panorama en los comercios del centro de Río Cuarto refleja con crudeza el impacto de la crisis económica sobre el bolsillo de los vecinos. Dueños de negocios consultados por Puntal AM coinciden en que los últimos tres meses marcaron un punto de inflexión: la gente compra lo mínimo indispensable, y la prioridad es la comida.

Ventas en baja y compras por unidad

Una verdulera del centro de la ciudad describió el cambio en el comportamiento de sus clientes con números concretos. Según su relato, de cada 100 personas que ingresan al local, apenas 30 realizan una compra importante, como un bolsón. El 70% restante adquiere productos sueltos, por unidad.

"La venta ha bajado muchísimo y hay que pelearla día a día", sostuvo la comerciante.

Además señaló, que entre sus clientes habituales hay una proporción significativa de universitarios, cuyo patrón de compra también cambió. Antes, los padres iban a realizar la compra mensual; ahora, los jóvenes compran a diario y solo lo que van a consumir en el momento.

El peor momento de ventas en 11 años

Sobre la situación general del centro, otro comerciante fue categórico: se ve menos gente circulando en la calle y la falta de dinero es evidente.

"Yo hace 11 años que estoy acá en el centro y es el peor momento económico de ventas", dijo en diálogo con este medio.

También mencionó que en los últimos dos años los precios de los productos acumularon aumentos superiores al 300%, mientras que los salarios no acompañaron esa suba. Para él, la consecuencia es inevitable: si los productos y servicios siguen aumentando y los sueldos no crecen al mismo ritmo, la caída del consumo es un resultado lógico.

El comerciante, un hombre de 42 años, sostuvo que ya vivió situaciones similares en otras etapas de su vida y que este tipo de políticas económicas siempre terminan de la misma manera: la clase trabajadora sin poder consumir, los comercios sin poder vender y las industrias sin poder producir, lo que deriva en pérdida de empleo.

Respecto a los costos operativos del negocio, señaló que la energía eléctrica es una variable de peso, dado el equipamiento de frío que requiere el local. Aunque reconoció que la inflación bajó en comparación con períodos anteriores, advirtió que los precios siguen altos y que el impacto sobre el consumo cotidiano es concreto y visible.