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El clamor del contador que vino a buscar su diploma y acabó preso

Ezequiel Marclé lleva un mes detenido. Lo vinculan con el robo a una mujer de Banda Norte. Su familia proclama su inocencia. "Esto no tiene explicación. No lo liberan porque para el fiscal hay riesgo de fuga", dijo su compañera

La familia de un contador riocuartense que lleva 31 días detenido expuso públicamente que la Justicia lo mantiene detenido injustamente porque, aseguraron, es ajeno al delito que le achacan y nada justifica que le hayan dictado la prisión preventiva.

Ezequiel Marclé (29) se recibió en 2017 en la Universidad Nacional de Río Cuarto tras una destacada trayectoria académica. Después de haber viajado junto a su compañera por toda Latinoamérica, decidió regresar a su ciudad para, entre otros motivos, recibir el título que no había podido retirar durante los 23 meses que duró su odisea por el continente.

Pero a los 9 días de su regreso, sus planes se trastocaron drásticamente: una investigación de la Fiscalía de Primer Turno a cargo de Pablo Jávega lo vinculó con el violento robo a una mujer de Banda Norte a la que despojaron de 15 mil dólares mediante el “cuento del tío”.

El asalto se remonta al 5 de marzo pasado y fue cometido en una vivienda de calle Víctor Hugo al 1.000. La víctima, una mujer de 75 años, habría señalado a Marclé en una rueda de identificación.

Por ese motivo, después del parate judicial por la cuarentena, el fiscal dispuso el 29 de junio la detención del contador, a quien le dictó la prisión preventiva.

Tras 31 días de detención en la alcaidía de la Departamental, el padre del contador, Iván Marclé, su hermana Giuliana Marclé y su compañera, Macarena Pardo, exigieron la inmediata liberación del profesional por dos motivos fundamentales: están convencidos de que no tiene absolutamente nada que ver con el asalto y, por otro lado, afirman que no hay argumentos para sostener que estando en libertad pueda entorpecer la investigación o haya riesgo de fuga.

Pardo explicó que a raíz del viaje de casi dos años que hicieron junto con su pareja, el fiscal concluyó que si le otorga la libertad existe riesgo de que se fugue porque el detenido ha llevado una “vida nómade” en el último tiempo.

“Llegamos a Río Cuarto el 25 de febrero, estábamos con todos los reencuentros y a los pocos días a mi compañero le notifican que tenían un allanamiento”, confió Pardo.

El padre de Ezequiel Marclé contó que su hijo no tenía conocimiento del hecho con el que lo vinculaban y aclaró que siempre facilitó las medidas judiciales.

Le secuestraron un portafolio, el teléfono celular y mil dólares que asociaron con el robo y que la familia asegura que eran parte de los ahorros de Marclé.

“Mi hermano colaboró de manera predispuesta desde el día uno sin saber que ocurría, y por qué motivo lo investigaban”, dijo Giuliana Marclé.

Agregan que se presentó a cada citación, y tras el receso judicial volvieron a convocarlo el 22 de junio a una rueda de reconocimiento. Una semana después, el fiscal ordenaba la prisión preventiva.

Los familiares relataron que las sospechas contra el contador arrancaron en la red social Facebook, donde comenzaron a relacionarlo con el robo, por la similitud física con el presunto autor del hecho.

“Según la víctima, tiene unos treinta años y las características fisonómicas de él”, señalaron.

Su padre agregó que no hay en la causa ninguna prueba directa contra el detenido. “No cuentan con cámaras, sólo indicios. Todas las pruebas de descargo que acercamos fueron relativizadas por la investigación. Presentamos una línea de tiempo que demuestra paso por paso qué fue lo que hizo Ezequiel ese día, y también pedimos una ampliación de la indagatoria que no nos fue concedida”, recalcó Iván Marclé.

El miércoles, después de permanecer un mes incomunicado, el detenido pudo mantener un breve contacto con su padre. “Lo vi bien, entero. Me dijo que se alimenta bien y que puede conciliar el sueño. Lo noté con fortaleza, pero nos pidió que luchemos para que pueda estar en libertad y quiere ir hasta las últimas consecuencias contra esta injusticia”, recalcó el padre.

Agregó que él, al igual que toda la familia, se solidarizan con la mujer que fue asaltada. “Consideramos que en este hecho hay dos víctimas: una, claramente, es esta señora, por eso pedimos que se investigue el hecho y se exploren otras líneas de investigación. Porque hasta ahora todo se centró contra mi hijo, parece que están obsesionados con que él fue el autor del robo. La otra víctima es mi hijo Ezequiel, por ambos pedimos justicia”, dijo.

Agregó que debido a la superpoblación carcelaria en el Servicio Penitenciario Número 6 se lo mantiene en la alcaidía, pero el temor de los familiares de Marclé es que la Justicia disponga su traslado a otros destinos como pueden ser la cárcel de Bouwer o la de Cruz del Eje.

Rins: “La prueba es sumamente débil”

Nicolás Rins, el abogado defensor de Ezequiel Marclé, consideró que la prueba que tiene la Justicia respecto de la participación del contador en el hecho es “sumamente débil”.

“Todo parte de un señalamiento muy falible hecho en redes y a partir de su amistad con una persona enemistada con la familia de la víctima. Pero si es poca prueba para el hecho, para el riesgo procesal es nula. Resulta muy injusto que se lo encarcele ya que es imposible sostener que pueda fugarse o entorpecer la investigación”, destacó Rins.

“Joven profesional, contador, cero antecedentes, trabajo reconocido, contención familiar, arraigo en la comunidad, colaboró con la investigación, cada vez que lo llamaron compareció. Teniendo en cuenta todo eso debería dejárselo en libertad e investigar con tranquilidad”, opinó.

“Falta hacer mucha prueba. En más de tres meses se avanzó muy poco, sólo por un señalamiento privado se llegó a él”, insistió el letrado.