Con el traslado del expediente físico, que se concretó la mañana del 23 de octubre, quedó formalizada la elevación a juicio del traumatólogo Marcelo Macarrón.
Ya no hay vuelta atrás. Aunque todavía falta un dato central: definir quiénes serán las personas que integrarán el tribunal que llevará al viudo al banquillo.
En esa tarea están avocados en la Cámara.
Por la gravedad del delito que se le atribuye a Macarrón -acusado del crimen por encargo de su esposa- corresponde que se le haga un juicio por jurado popular.
Para eso se necesita, además del sorteo de los ciudadanos comunes que serán parte del jurado, la designación de tres jueces técnicos.
Carrera de obstáculos
Ese es el primer obstáculo que debe subsanar la Justicia riocuartense. Hoy, la única vocal técnica en funciones en la Cámara Primera del Crimen es Virginia Emma, porque las otras dos juezas que venían desempeñándose allí -Nora Sucaría y Lelia Manavella- se jubilaron y aún no se cubrieron las vacantes.
Por eso en el flamante edificio ya arrancó la ronda de magistrados para definir quiénes se ocuparán del trascendental juicio.
De acuerdo al recorrido habitual, para integrar un tribunal hay que “pedir prestado” uno o más volcales a la otra Cámara del Crimen. En este caso eso no será posible porque tanto Emilio Andruet como Carlos González Castellanos y Pablo Bianchi están inhibidos por haber resuelto apelaciones relacionadas con la causa.
En la misma situación se encuentran otros dos magistrados: la jueza de Control y Garantías Luciana Alba y el juez de Menores José Varela Geuna.
Tantas fueron las incidencias que se acumularon en la controvertida causa judicial que prácticamente no quedó fiscal o juez sin haber intervenido en ella.
Sin embargo, no parece ser ese el caso del juez de Ejecución Penal, Gustavo Echenique Esteve, quien se incorporó a los Tribunales locales hace pocos años y no tuvo injerencia alguna en la causa más emblemática de la ciudad.
Si se sigue el circuito judicial de magistrados, el de Echenique Esteve es el primer nombre que aparece para cubrir una de las dos vacantes, ¿y el otro?.
El nombre del tercer integrante del tribunal técnico todavía no fue definido, pero -de acuerdo a las consultas que realizó este diario a distintas fuentes judiciales- saldrá de alguno de los integrantes de la Cámara laboral de Río Cuarto.
Una vez que esa nómina esté definida, la Cámara notificará a las partes. De acuerdo a lo que estipula el Código Procesal, existe la posibilidad de que uno de los tres vocales pueda ser recusado por la defensa del viudo, sin motivo alguno. Para eso, hay un plazo de tres días a partir del momento en que se los notifica de la integración del tribunal.
Recelo con los jurados
Después de ese paso vendrá el sorteo de los 8 jurados populares titulares y los 4 suplentes. En esa instancia la ley también permite que las partes estén presentes en la reunión formal con los jurados populares, y el abogado defensor Marcelo Brito ya adelantó su interés en interrogar a los ciudadanos.
En el ánimo de querer marcar la cancha, Brito llegó a plantear en una entrevista con Puntal su pretensión de que ninguno de los jurados tenga conocimiento del caso judicial de mayor repercusión en el país.
-No podrá formar parte del jurado popular aquella persona que tenga una información acabada del caso, y muchísimo menos si tiene una opinión formada sobre el mismo -había dicho el letrado cordobés, en tono imperativo.
-Con ese criterio, va a tener que pedir que venga gente del extranjero, porque todo el país y con mucha más razón los ciudadanos de Río Cuarto y de la región conocen el caso Dalmasso -se le planteó en esa entrevista.
Luego el abogado retrucó que sus palabras fueron sacadas de contexto.
Una vez finiquitada la confección del tribunal que llevará adelante el juicio existe otra instancia en que las partes pueden ofrecer nuevas pruebas. Para eso dispondrán de un plazo de diez días.
Así las cosas, pronosticar una fecha probable para el inicio del juicio resulta aventurado. Materialmente no hay tiempo para que se haga en lo que queda de este año y todo indica que no habrá novedades en ese sentido al menos hasta la segunda mitad de 2020.
¿Y si nombran a los nuevos magistrados?
El esquema tentativo de magistrados para el caso Dalmasso podría sufrir cambios si, antes de que se fije la fecha para el juicio por jurado popular a Marcelo Macarrón, quedan cubiertas las dos vacantes de jueces que hoy hay en la Cámara Primera del Crimen de Río Cuarto.
Tal como se consigna en esta misma página, la actual vocal de la Cámara Primera, Virginia Emma, sería número puesto para juzgar a Macarrón y a ella se le sumarían el juez de Ejecución Penal y un juez laboral.
Ahora bien, existe la chance de que al filo de fin de año o en los primeros meses de 2020 esa Cámara ya tenga designados los dos funcionarios que cubrirán las vacantes, lo que permitiría a la Cámara celebrar el proceso con sus jueces naturales.
En ese sentido, ya fueron enviados a la Legislatura los pliegos del actual fiscal de instrucción de La Carlota, Daniel Vaudagna, y de la abogada santafecina Natacha García, hoy radicada en San Juan. Ambos ya rindieron concurso y encabezan la lista de mérito. Tanto Vaudagna como García ya dieron el ok para trasladarse a los Tribunales de Río Cuarto.
Alejandro Fara. Redacción Puntal