Río Cuarto | contrato

Polémica en la UNRC: extienden 89 contratos después de la elección

El rector Rovere firmó una resolución el 21 de abril, 10 días después de que su fuerza política perdiera los comicios. El texto dice que los contratos deberán seguir hasta tanto se efectivice a los trabajadores

El artículo 1, el más polémico de la resolución de Rovere.

 

La polémica resolución firmada el 21 de abril por el rector Roberto Rovere corrió vertiginosamente por los grupos de WhatsApp de la Universidad y llegó a las redes sociales. En esa resolución, que se emitió 10 días después de que el oficialismo perdiera las elecciones para el rectorado, se les extiende el contrato a 89 trabajadores de la casa de altos estudios. Con una particularidad:la prórroga no tiene plazo de caducidad. Los contratos seguirán, según dice el texto, hasta tanto todo el personal sea incorporado a la planta permanente. Es decir, es una suerte de efectivización. O, al menos, un intento en ese sentido.

En la agrupación que ganó las elecciones y que llevó a la dupla Marisa Rovera-Nora Bianconi para el rectorado, la resolución cayó como una bomba. Desde ayer mismo, integrantes del nuevo oficialismo están estudiando alternativas ante las prórrogas. Señalaron que se analizará caso por caso;que algunas extensiones de contrato están justificadas pero que otras son directamente incorporaciones de militantes políticos.

¿La resolución que lleva la firma de Rovere y de Enrique Bérgamo, secretario general de la Universidad, es definitiva? ¿Implica una efectivización de hecho?En la agrupación de Rovera aseguran que no, que una resolución se anula con otra resolución de la nueva rectora pero cuestionan lo que consideran una jugada cargada de mala intención:será la nueva conducción la que deberá pagar el costo político de decirle que no, al menos en parte, a ese mecanismo de prórroga contractual por tiempo indeterminado.

Desde este diario se intentó ayer tener la palabra del oficialismo saliente, que tiene mandato hasta el 5 de mayo, pero no hubo declaraciones.

En la resolución se fundamenta que existió una nota de los 89 empleados, que expresaron preocupación y malestar por la renovación de sus contratos hasta el 30 de abril. “En esa presentación los trabajadores hacen saber que la situación que se presenta como consecuencia de la renovación de sus contratos es algo que se sucede año tras año, cambiando sólo en esta ocasión la fecha de finalización de esos contratos. Asimismo, expresan que hace varios años que reclaman, de diversas maneras, por sus condiciones laborales, manifestando su preocupación por la situación laboral con relación al contexto institucional y nacional. Por último, expresan su preocupación por la precariedad laboral”, se lee en el texto.

Y se agrega que las autoridades decidieron dar soluciones que lleven tranquilidad a las personas involucradas. El dato es que la decisión de llevar tranquilidad se produjo 10 días después de las elecciones y no durante los ocho años de la gestión.

El rector Rovere plantea en el texto que como son trabajadores que ya están desempeñando funciones, eso no implica una afectación presupuestaria mayor.

El artículo 1 es muy llamativo porque extiende el vínculo de manera indefinida, hasta tanto se produzca la incorporación a la planta docente o no docente, sin que se establezcan mecanismos de concursos, por ejemplo.

“Artículo 1: Establecer que el vínculo laboral de los trabajadores y trabajadoras detallados en el anexo 1 de la presente se considera prorrogado desde el día de la fecha y de manera automática hasta tanto los mismos sean incorporados a la planta como personal docente con dedicación igual o superior a las que poseen al 31 de marzo de 2023, o bien sean incoporados como personal no docente de esta universidad”, se lee en la resolución.

Es decir, el vínculo se extiende indefinidamente.

El artículo 2 señala que los trabajadores mantendrán la misma categoría.

En el anexo en el que se detallan los nombres de los contratados hay datos que marcan que la precarización no es actual. Hay vínculos que arrancaron en 2020, pero otros que tienen fecha de inicio en 1995 o en 1999, hace décadas, cuando el Rectorado ya estaba en manos del oficialismo saliente.