Hoy comienza la última oportunidad de poder salvar el planeta

La COP26 es la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, comienza hoy hasta el 12 de noviembre en Escocia, donde se reúnen delegaciones de 200 países

Boris Johnson, Primer Ministro Británico, y Antonio Guterres, Secretario General de la ONU; los anfitriones del evento.

 

La llaman “la cumbre de clima definitiva”, es la cumbre de clima de la ONU y esperan que sea un punto de "inflexión", con medidas acordes a la emergencia ambiental. De hecho los expertos advierten que la de Glasgow (Escocia) será la última oportunidad de poder salvar nuestro planeta de lo que pueden ser efectos climáticos aún más devastadores de los que hemos visto recientemente, entre sequías, inundaciones y olas extremas de calor.

El evento se desarrolla desde hoy hasta el 12 de noviembre. Por la pandemia, esta cumbre organizada por la agencia de la ONU para el Medio Ambiente, tuvo que ser aplazada un año y programada de nuevo para este 2021. Iniciará con el encuentro de los mandatarios del mundo, y en su segunda semana se concentrará en la negociación de los compromisos que se adquirirán individual y globalmente.

La meta

Lo que se espera para esta edición es que todos los países, incluida China, se sumen a la meta de reducir los gases de efecto invernadero para 2030 y las cero emisiones de carbono netas –'Net Zero'– para 2050 (es el caso de Arabia Saudita, que asegura que hará lo propio en 2060).

También se esperan compromisos sobre la eliminación del carbón como fuente de energía, incentivar el uso de automóviles eléctricos y fondos para la protección de los ecosistemas y la biodiversidad.

A esta cita se prevé que asistan 25.000 personas de todos los rincones del planeta, siendo uno de los eventos más masivos en plena crisis sanitaria mundial.

La COP26 también recibió críticas por la poca participación de personas de género femenino y la escasa representación de naciones del sur.

El éxito de la cumbre estará garantizado si “al final todos sienten que '1,5' (grados de temperatura que son la meta global a no superar definida en la COP21) se mantiene vivo, para llegar allí debemos demostrar que hay un impulso, un progreso real en carbón, autos, dinero y árboles", dijo la vocera del primer ministro para la COP26, la británica Allegra Stratton.

La COP21

Se realizó en Francia en 2015, es considerada como la primera de la que surgieron compromisos reales y concretos de parte de todos los países firmantes. Allí se acordó que se deben reducir las emisiones de carbono para evitar el calentamiento global, por lo que se debe controlar y limitar la temperatura a menos de 2 grados, pero idealmente hasta 1,5 grados centígrados.

En aquella oportunidad, los firmantes también acordaron metas nacionales para reducir los gases de efecto invernadero a 2030. Y fue tan significativo, que entre las primeras decisiones de la presidencia de Joe Biden estuvo el regresar al Acuerdo parisino, del que se había negado su antecesor Donald Trump. Por lo que desde hoy en Glasgow se presentará la primera oportunidad de evaluar el desempeño de cada país firmante en esta meta colectiva de salvar la Tierra.

Todo este desafío tiene la evaluación de expertos que han advertido que, si los gobiernos no actúan ya, será muy tarde e imposible alcanzar la primera meta de reducción de emisiones para 2030 y, por ende, cero emisiones a 2050. Así que se espera que en la declaración de Glasgow –cuando se cierre la cumbre y la larga negociación–, esta recoja avances suficientes y una hoja de ruta tan seria que sea realmente un punto de "inflexión".

El papel de China y los demás países

Los países más contaminantes o los que más emisiones generan son las naciones más industrializadas. Por lo que todos los ojos en Glasgow estarán sobre los movimientos de China, que no se ha adherido al Acuerdo de París. Es muy importante que la nación asiática, la que más emisiones de CO2 (de dióxido de carbono) produce, asuma su responsabilidad y se incorpore a los compromisos globales.

Es igualmente urgente el compromiso político de India –otro de los grandes contaminantes de emisiones– hacia el calentamiento global.

Por su parte los países del grupo de los siete (el llamado G-7), las economías y democracias más grandes del mundo, que reúnen la mitad de la economía total, han acordado reducir las emisiones a cero para el 2050: "En torno a un 70% de la economía mundial está alineada con los objetivos de crecimiento a cero", dijo el presidente de la COP26, Alok Sharma.

Por último, aunque contaminan menos, los países en desarrollo también deben asumir los retos de protección del medio ambiente, solo que requieren el apoyo y los recursos de los países más ricos, por lo tanto en estos días se espera que las poblaciones más vulnerables reciban un espaldarazo.

Basta de bla, bla, bla: expertos piden acción

El secretario general de Ciudades Capitales de las Américas frente el Cambio Climático, Sebastián Navarro declaró públicamente que en este momento “hay un incremento sin precedentes de los precios del carbono cuando el mundo entra en su fase de penalización de la contaminación mandatoria. Grandes anuncios del sector financiero, que ya ha decidido ir a la descarbonización de sus proceso, se suma al accionar de varios sectores como el automotriz que acelera su proceso de conversión hacia coches eléctricos sin emisiones, hechos que tienen el 2035 como fecha final de la prohibición de movilidad basada en combustibles fósiles".

Por su parte el director del Energy Transition Institute de la Robert Gordon University, Paul de Leeuw dijo: “este es el momento en que los países deben venir y hacer compromisos firmes para llegar al 'cero neto'. Han pasado cinco años desde el Acuerdo de París, aquí es donde tienen que llegar con los acuerdos legalmente vinculantes para llegar a 'cero neto' para 2050 o antes. También es muy importante que el dinero esté disponible, y estén destinando cientos de miles de millones de dólares al año a ayudar a los países en desarrollo a descarbonizarse".

Erik Dalhuijsen, director de Aberdeen Climate Action, señaló “creo que el objetivo debería ser también llegar a un acuerdo sobre un impuesto global al carbono, lo suficientemente sustancial como para proporcionar los fondos para la transición a un ritmo rápido y para finalmente frenar los combustibles fósiles, y al mismo tiempo incentivar a otras industrias de alto nivel de emisiones a utilizar las soluciones tecnológicas que tienen disponibles, pero no se atreven a utilizarlas debido a criterios económicos".

La COP26 será una cumbre en la fría y grisácea Glasgow. Pero lo que se decida aquí será fundamental, no solo para el futuro y la existencia del planeta, sino para cada persona. Las intensas lluvias, las sequías y las olas extremas de calor son un llamado que debe ser atendido por cada persona de manera urgente.