En Río Cuarto, los bioquímicos seguirán negociando para evitar cobrar el copago
Luego de que desde la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (Cubra) se anunciara el pasado lunes que comenzarían a cobrar un “copago” o “bono” a los afiliados a las prepagas “como una forma de generar recursos que les permitan afrontar los gastos que las prestaciones implican y que las empresas no reconocen como debieran”, desde el Centro de Bioquímicos de Río Cuarto señalaron que por lo pronto no implementarán tal medida y que seguirán manteniendo negociaciones con las obras sociales y prepagas.
“No es que no estemos de acuerdo con la Confederación, ni tampoco que no apoyemos tal medida porque nosotros hace dos meses tuvimos que implementarlas también, pero nosotros fuimos pioneros junto con la provincia en adoptar el copago que inicialmente fue de 3 mil pesos y luego hicimos una negociación en donde tratamos de ponernos de acuerdo con las obras sociales o las prepagas. Negociamos y llegamos a un acuerdo transitorio con la mayoría de ellas con un incremento de entre el 30 y el 40 por ciento de los aranceles que habíamos recomendado”, explicó a Puntal el presidente del Centro de Bioquímicos de Río Cuarto, Marcelo Alanis.
Y agregó: “Son muy pocas las que no hemos podido acordar, y entre ellas hay una que tiene un gran porcentaje de afiliados en la ciudad y región, pero con los que sí, nos comprometimos a acompañarnos mutuamente en acercarnos a un arancel mínimo ético. El tema está en que cualquier arreglo hecho hace 60 días hoy queda desactualizado por la inflación y las variaciones de los precios en todos los rubros”.
Alanís manifestó que respecto a los insumos, ha habido productos que registraron aumentos de hasta el 190 por ciento y que, asimismo, hay determinados elementos de la profesión que presentan dificultades al momento de ser adquiridos.
“Creo que como en su momento habíamos planteado a todas las obras sociales a través de una nota y negociamos con cada uno de ellas antes de tener que poner al paciente en medio de esta situación económica, donde incluso no son ajenos, ahora deberemos sentarnos nuevamente a negociar”, consideró Alanís.
Para añadir: “Por eso reitero: no es que estamos en desacuerdo, fundamentalmente porque estamos viviendo la misma situación económica financiera preocupante todos los bioquímicos del país, pero creemos que podemos negociar y llegar a un acuerdo como lo hicimos anteriormente”.
Asimismo, respecto de la minoría de obras sociales que no llegaron a un acuerdo en la negociación, el presidente del Centro de Bioquímicos de Río Cuarto dijo que se les está remitiendo una nota a modo de pre aviso dando cuenta que a partir del 1º de diciembre podrían llegar a interrumpirse las prestaciones si no hay una propuesta que se aproxime a un arancel mínimo ético. “Si no llegamos a un arancel que medianamente se acerque al resto de las prepagas que están en un mismo nivel, se va a resentir el servicio”, adelantó Alanís.
La decisión de la Cubra
La titular de la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (Cubra), María Cecilia López, justificó la decisión del copago al señalar que el problema “viene de arrastre durante todo el año, ya que nunca se trasladaron incrementos acordes al proceso inflacionario y en este último tiempo, con la escalada descontrolada de precios fijados por los proveedores de insumos y reactivos, debido a los problemas de importación, ha provocado que esa brecha de incrementos que nos separa sea insostenible”.
Y recordó que los bioquímicos no cortaron los servicios en octubre a las obras sociales y prepagas, como habían advertido, ya que ¨las entidades financiadoras abrieron mesas de negociación y de diálogo para solucionar la coyuntura”, y reiteró que “el problema se mantiene con las prepagas que no nos pagan lo que nos corresponde”.