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Giordano: "Córdoba no firmó nada que esté por encima de sus posibilidades"

El ministro de Finanzas hizo una evaluación de la reestructuración de la deuda que acaba de cerrar la Provincia. Dijo que fue una negociación difícil y que se cumplieron los lineamientos de sostenibilidad que postula la Nación.

Osvaldo Giordano, ministro de Finanzas de la Provincia, aseguró que en la reestructuración de su deuda Córdoba no firmó nada que esté por encima de sus posibilidades. Así, desestimó un planteo que hizo el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, y que se había interpretado como una crítica a la negociación cordobesa.

- Ahora que se ha cerrado la negociación por la deuda con un 96% de adhesión, ¿qué efectos tendrá la reestructuración en las cuentas provinciales?

- Creo que es un final feliz. Estaba previsto que iba a ser una negociación difícil porque el momento es complejo y ponerse de acuerdo en plata no es un tema simple. Pero primó la razonabilidad de ambas partes y eso permitió llegar a algo que para la Provincia es importante porque resuelve su horizonte en términos de vencimientos por los próximos años, con una baja muy importante de intereses, sobre todo los dos primeros años. Y, a su vez, también en materia de amortización hay dos años en los cuales no amortiza y a partir de ahí sigue con una curva achatada, con lo cual son abordables los vencimientos con ahorro provincial.

- ¿Esto vuelve sostenible el esquema de pago de la deuda?

- Permite tener claro cuál es el panorama. Aun con un mercado cerrado para Argentina, suponiendo que se mantenga por un tiempo, de todas maneras con el ahorro de la Provincia se puede afrontar la deuda. Obviamente, cuando aparezca la posibilidad de nueva deuda, Córdoba va a poder mostrar que fue capaz de resolver este problema sin entrar en default, de una manera ordenada y criteriosa, lo cual a futuro es un capital interesante.

- ¿La imposibilidad de acceder a financiamiento implica que la Provincia se financiará de qué forma?

- Esta crisis tiene dos efectos muy negativos. Uno es cómo afecta los ingresos de la Provincia por la recaudación y el otro es que cierra totalmente, al menos por ahora, el acceso al crédito. Haber despejado esto deja dos años, el actual y el próximo, con tasas de interés mucho más bajas y sin amortización. Si a eso le sumamos el acuerdo por la Caja, que es otro tema muy importante, permite que la capacidad de ahorro que tenga la Provincia este año se vuelque toda a financiar la inversión, que es algo muy importante y que lamentablemente el año pasado se tuvo que hacer un recorte grande por la imposibilidad de contar con recursos. Para este año y el que viene, aun para una situación nacional muy complicada, genera un aire que permitirá hacer un financiamiento de la inversión.

- ¿El acuerdo por la deuda requiere ahora algún tipo de participación del gobierno nacional?

- Con el gobierno nacional venimos hablando desde mediados del año pasado, cuando nosotros le planteamos el plan de sostenibilidad de la deuda de Córdoba, explicamos de dónde veníamos, cómo estábamos y cuáles eran nuestras proyecciones, dentro obviamente de la incertidumbre que caracteriza a la Argentina. Eso permite respaldar el plan que planteamos a los bonistas. Ahora nos queda un tema formal; ya enviamos toda la documentación y esperamos que la semana que viene se apruebe para la emisión de los nuevos bonos.

- Se interpretaron algunas declaraciones del ministro Martín Guzmán como una crítica a la negociación y al acuerdo que cerró Córdoba. Dijo que había provincias que habían cerrado acuerdos que no garantizan precisamente la sostenibilidad.

- Obviamente no puedo ser el interpretador del ministro. Lo que entiendo es que es un planteo razonable el que hacen: acordemos con los acreedores un plan que sea factible, que pueda ser afrontado por cada jurisdicción. Eso es lo que ellos entienden que hicieron a nivel nacional y consideran que es criterioso que cada provincia lo haga. Con ese marco teórico es que hablamos con ellos desde mediados del año pasado y lo de Córdoba encuadra en eso. Lo que se está proponiendo es algo muy razonable con relación a la capacidad de ahorro de la Provincia. Naturalmente, son distintas las situaciones con otras provincias. No es lo mismo Córdoba que provincia de Buenos Aires o Chaco o Entre Ríos o el caso de Mendoza. Y a eso los acreedores lo saben. Entonces ellos negocian distinto. Y es lógico: no es lo mismo que esté hablando con un deudor que viene con varios años de déficit, por lo tanto con una capacidad de ahorro muy baja, a un deudor como Córdoba, que tiene un currículum que muestra que ha tenido ahorro. Obviamente, ha sufrido la crisis y es lógico que se contemple eso, pero ha tenido y tiene unos fundamentos fiscales distintos. Pero tenemos la misma lógica de un plan sostenible, en el que no se comprometen cosas que no se pueden cumplir.

- ¿Córdoba no firmó ni acordó nada que esté por encima de sus posibilidades?

- Para nada. Obviamente, siempre hay zonas grises porque como toda proyección siempre tiene algunos supuestos. Pero es muy claro que son situaciones distintas y que nosotros pudimos mostrar que lo que se acordó es coherente con la capacidad de ahorro de la Provincia. Por eso, por ejemplo, contempla el actual año y el año próximo menores erogaciones porque la crisis es muy profunda, pero desde el año 23 uno supone que se irá normalizando la economía, Córdoba volverá a ser lo que era antes y que, por lo tanto, tendrá una capacidad de ahorro para hacer frente a lo que se está comprometiendo a pagar.

- ¿Los compromisos más pesados para qué años quedan?

- La baja de interés es para todo el período. En promedio, más de un punto de baja pero es más fuerte este año y el próximo y en materia de amortización es lo mismo. Arrancan en el año 23, crecen hasta el año 25 y luego decrecen. Eso no es casual ni arbitrario, sino que tiene que ver con la profunda crisis en la que hoy está la Argentina, el mundo en realidad, y uno supone que va a afectar este año, seguramente el que viene será una transición y ya en 2023 podemos pensar en un año más normal.

- El 2021 ha arrancado como un año de fuertes tensiones al menos en lo inflacionario. ¿Complica todavía más el panorama o está dentro de las previsiones?

- Pensá que es una crisis que nace en 2018, con la devaluación que hizo el gobierno de Macri y a partir de ahí tenés un escenario de caída de actividad económica, una inflación muy alta y cierre de los mercados de capitales. Ese es el escenario y, como señalás, no hay indicios de que esto haya sido superado. Peor todavía, porque a esa crisis de 2018 muy propia de Argentina se le agregó luego la pandemia, con lo cual se complicó aún más el panorama.

- Se viene un año complejo en lo económico.

- Creo que sí. Uno trata de ser optimista con relación a lo que puede pasar si se empieza a superar la pandemia, pero tenemos un nivel de incertidumbre enorme. Estamos viendo en los países desarrollados una vuelta a cerrar nuevamente la economía, paralizarla, con lo cual el panorama es complejo. Ojalá no se complique en esta parte del mundo pero es complejo porque son varios años en los que acumulamos caídas y eso se nota.

- Si hay que buscar aspectos positivos en este contexto, ¿uno pueden ser las exportaciones de commodities con precios internacionales que llegaron a niveles que no se veían hace años?

- Ese es un aspecto positivo para Argentina y particularmente para Córdoba, que tiene una estructura productiva con fuerte presencia de exportaciones. Pero para Córdoba resolver este tema de la deuda también es un tema positivo. Bueno, la actividad económica, lo señaló el ministro Guzmán, lleva algunos meses de mejora a partir de los pisos que había alcanzado en la parte más dura del confinamiento. Hay indicios. Pero creo que lo que más define la situación es la incertidumbre.

- Mencionaba la cuestión de la Caja de Jubilaciones como otro aspecto que alivia las finanzas.

- Creo que es muy importante, tanto o más que la deuda. Se firmó a fin del año pasado el convenio que lleva a la práctica lo que fija la ley, que es que el gobierno nacional, a través de Anses, se haga cargo del déficit que tendría el sistema de Córdoba si se hubiese transferido a nivel nacional. Eso implicó un acuerdo de 20.000 millones de pesos, una cifra muy importante, que no cubre el 100 por ciento del desequilibrio pero reduce sustancialmente la necesidad de la caja de ser asistida desde el Tesoro Provincial. Ese es un punto muy relevante para las finanzas de Córdoba. Tener la tranquilidad de que está cerrado ese tema es un factor positivo desde el punto de vista de las finanzas.