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Qué obras y dónde se harán para sumar gas en Córdoba desde Vaca Muerta

La provincia necesita nuevas fuentes de abastecimiento para suplir la caída de la cuenca norte. Cómo es el plan para que desde el sur llegue el combustible

El mapa de los gasoductos y las obras

 

Las obras energéticas que se reactivaron con el gasoducto Néstor Kirchner el pasado domingo y que unió Vaca Muerta con Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires, tienen previstas nuevas instancias para alimentar de gas natural a buena parte del país, especialmente el centro-norte. Allí aparece Córdoba, que mantiene una ecuación cada vez más ajustada desde el punto de vista de la oferta de ese combustible.

Es que la provincia se alimenta por dos vías: la norte, desde Campo Durand en Salta y la importación desde Bolivia; más el gasoducto Centro-Oeste que desde Neuquén y Mendoza cruza por el sur a la altura de Malena, pasa por La Carlota y finaliza en San Jerónimo, Santa Fe. Ese último punto es clave. Es que el plan de gasificación prevé que el gasoducto Néstor Kirchner, que llegó a Salliqueló, avance en una próxima etapa hasta esa localidad santafesina, donde se encuentra con el del Centro-Oeste. Desde ahí se puede inyectar gas a Córdoba.

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Pero no es la única alternativa para que la provincia sume gas de Vaca Muerta. La otra intención es parte de la reversión del gasoducto del norte que administra TGN y que trae el combustible desde la cuenca norte que está en franco declive, y de allí la incertidumbre para Córdoba ya que cada vez circula menos gas por ese caño. Por eso, con el desarrollo de Vaca Muerta la idea es ahora dar vuelta la circulación de ese caño y que ahora el gas vaya del sur al norte. En ese esquema, hay una obra millonaria para hacer en Córdoba: un gasoducto adicional que salga de cercanías de La Carlota y una el ducto del Centro-Oeste con Tío Pujio, donde hay una estación compresora del gasoducto del Norte. Eso traería “por el otro lado” el gas de VacaMuerta. Según confió el gobierno nacional, en las próximas semanas se lanzaría la licitación y luego estiman que para fin de año o comienzos de 2024 podría comenzar la obra.

Hasta aquí, el tendido del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) permite que se transporten 11 millones de metros cúbicos hasta la provincia de Buenos Aires. La siguiente etapa prevé construir tres plantas compresoras en Tratayén (punto cero), Salliqueló y Mercedes (ambas en Buenos Aires). Con esa infraestructura, el volúmen escalaría a 21 millones de metros cúbicos. La tercera instancia es el nuevo tramo del gasoducto Néstor Kirchner hasta San Jerónimo más tres plantas compresoras intermedias entre las construidas en la etapa dos. Eso permitiría escalar en un transporte de 39 millones de metros cúbicos. Eso permitiría que el país pase de unos 130 millones de metros cúbicos promedio diario (con obvias oscilaciones entre verano e invierno) a casi 170 millones, lo que dejaría, con base en el consumo del año pasado, algún pico sin cubrir en los meses más fríos, para lo cual se deberá echar mano a otras fuentes. A su vez, eso arroja un saldo exportable importante en los primeros y últimos meses del año.

Mientras tanto, y tal como publicó este diario ayer, TGN acaba de habilitar dos obras para cumplir el rol de reversión del gasoducto norte en las plantas compresoras de Tío Pujio y Leones.

Pero en esta instancia, un documento que circula entre los operadores advierte también que la construcción del gasoducto entre La Carlota y Tío Pujio resulta “imprescindible” para cruzar el invierno 2024. Pero según los cálculos que se hacen en los despachos del gobierno provincial, con una licitación aún no lanzada, los plazos resultan poco probables de alcanzar. Hay un dato central: el financiamiento de la obra está garantizado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) para realizar el gasoducto de 122 kilómetros de extensión y 36 pulgadas de diámetro. El tiempo corre, y el próximo invierno asoma desafiante.