Sin locales y con producción brasileña: los hermanos cordobeses detrás de "Libertarios", la marca que vende 1.500 pares por mes

Cristian y Alan Castro proyectan cerrar 2026 con hasta 20.000 unidades comercializadas, preparan la mudanza a un depósito más grande y analizan abastecerse completamente desde Brasil durante el próximo año

 
 

Cristian y Alan Castro crecieron en una familia vinculada desde hace más de tres décadas con la actividad del calzado. En 2019, los hermanos de barrio Las Magnolias decidieron aprovechar ese conocimiento para registrar “Libertarios”, una propuesta que luego tomó impulso durante la pandemia y que actualmente atraviesa su período de mayor crecimiento.

La empresa comercializa un promedio de 1.500 pares mensuales y estima terminar 2026 con un volumen de entre 18.000 y 20.000 unidades. Lo hizo sin contar con un punto de venta físico: su estrategia se concentró en el comercio electrónico y en una estructura logística que todavía sostienen sus fundadores junto con sus padres.

El incremento de las operaciones los llevó a planificar el traslado hacia un depósito de mayores dimensiones y la incorporación de personal. Al mismo tiempo, avanzaron con un cambio sustancial en su esquema de abastecimiento: el 70% de los artículos proceden actualmente de Brasil y solamente el 30% se fabrica en la Argentina.

De la experiencia familiar a una identidad propia

Los Castro tienen 29 y 30 años y apenas 11 meses de diferencia. Antes de crear su propia firma, su familia trabajó durante años en el sector, aunque sin desarrollar una etiqueta particular.

Nosotros venimos de una familia que siempre, te diría hace más de 30 años, que se dedica al rubro del calzado, nunca con marca propia. Y en 2020, cuando nosotros, bueno, viste que fue un año difícil por el tema de la pandemia, nos teníamos que reinventar. Y ahí fue cuando combinamos las dos pasiones: la familia y la idea de la libertad. Hicimos ese desafío que cualquier manual de marketing capaz te diría: ‘No, tené cuidado porque puede ser una complicación’”, explicó Alan en Perfil Cordoba.

Aunque la inscripción de “Libertarios” se concretó en 2019, el desarrollo comercial se profundizó posteriormente. La familia también contó con un negocio físico, pero esa etapa terminó cuando cerró el establecimiento que tenía en barrio San Martín.

La marca la registramos en 2019. Teníamos un local en barrio San Martín, que cerramos en 2021. Luego nos volcamos a full al desarrollo de ‘Libertarios’”, detalló Cristian.

La identificación política aparece en el nombre y también en la denominación de distintos modelos. El catálogo incluye, entre otros, los borcegos San Martín, las botas Hayek y zapatos bautizados Milton, Faustino y Alberdi. Incluso enviaron uno de sus productos a Javier Milei, aunque desconocen si el Presidente llegó a utilizarlo.

Pese a esa impronta, los fundadores sostuvieron que no existe una competencia directa con “Justicialistas”, la fábrica cordobesa relacionada con la cultura peronista.

Los datos definen qué productos llegan al catálogo

La elección de cada artículo no depende únicamente de las preferencias personales de los propietarios. La empresa analiza el comportamiento de la demanda y, a partir de esos resultados, busca fabricantes que puedan cumplir con las características y los costos requeridos.

Nosotros tenemos un sistema de estudio de mercado que vemos lo que está demandando la gente. Después buscamos al proveedor que permita fabricar ese producto al menor costo posible”, indicó Cristian.

El olfato no es todo, lo importante es el dato”, resumió Alan sobre el mecanismo que utilizan para tomar decisiones.

El cliente principal de la marca se ubica, según los empresarios, en una franja de entre 35 y 40 años. Generalmente se trata de una persona que trabaja en una oficina y pretende reemplazar el calzado deportivo por opciones de cuero más formales.

Te diría, si tuviese que armar un cliente sería una persona de 35, 40 años, oficinista, que quiere dejar las zapatillas de lado, las deportivas, y busca un calzado más de cuero, con otra presencia. Por un lado, nuestro público coincide con las ideas, pero también nos pasa mucho de clientes que nos dicen: ‘Señores, yo no pienso como ustedes, pero el producto me encanta’”, señaló Alan.

La compañía también comenzó a explorar el segmento corporativo. “El otro día cerramos un acuerdo con un sindicato de una aerolínea, que no te puedo decir el nombre. Nos compran para los pilotos”, reveló Cristian.

Por qué trasladaron la mayor parte de la producción a Brasil

En sus comienzos, todo el calzado se elaboraba en Córdoba. Ese esquema empezó a modificarse en 2025, cuando los hermanos incorporaron proveedores brasileños. La participación de las importaciones creció desde entonces y podría abarcar la totalidad de la oferta durante el próximo año.

Cuando comenzamos, hacíamos todo acá en Córdoba. A partir del 2025 empezamos a importar mucho de Brasil. Y ya ahora es un 70% Brasil, 30% Argentina. El año que viene, quizás sea todo brasileño”, afirmó Alan.

Los empresarios atribuyeron la decisión a la diferencia de precios, la disponibilidad tecnológica y la posibilidad de centralizar las distintas etapas de fabricación en un único establecimiento.

Acá se puede hacer un muy buen producto, pero en Brasil hay tecnologías que acá no existen. Y las fábricas fueron muy problemáticas, con muchos aumentos. Y muchas veces, el que hace la suela no te termina el calzado. Allá tiene todo resuelto, en un solo lugar está todo”, manifestó Cristian.

Ante la consulta sobre el costo de adquirir mercadería nacional, Alan aseguró que importar desde el país vecino resultó considerablemente más económico. No obstante, planteó que la realidad de los fabricantes argentinos no es uniforme.

Sí, bastante más caro. Yo sé que hay muchos fabricantes que la están pasando mal, difícil, pero también veo muchos otros que se han logrado reinventar y les está yendo muy bien. Entonces, es como que vemos que está muy heterogénea la cosa. Hay gente que se está yendo para arriba y hay otra que lamentablemente está cerrando y es triste. Yo no les puedo comprar a un fabricante simplemente porque está por cerrar”, sostuvo.

“Es nuestro mejor año histórico”

Los fundadores evaluaron el escenario económico desde los resultados obtenidos por su propia compañía. Según indicaron, durante la temporada de invierno agotaron productos en pocas semanas, una situación que no habían experimentado anteriormente.

Nosotros solo te podemos hablar de nuestra experiencia, de nuestro metro cuadrado, te podría decir, y hoy en día es nuestro mejor año histórico. O sea, estamos en un promedio del año de 1.500 pares por mes, proyectando cerrar entre unos 18.000 y 20.000 pares este año. Y con el año que viene, con mejores perspectivas, así que desde nuestro lugar, podemos decir que nos está cerrando por todos lados”, expresó Alan.

Los hermanos también relacionaron la posibilidad de ampliar las compras externas con la eliminación de restricciones que regían durante la administración anterior.

Nosotros pudimos empezar a importar cuando cambió de gobierno. Porque antes existía algo que se llamaba la SIRA y podían importar los amigos del poder. Antes, las grandes empresas o las que tenían el contacto eran las que podían crecer. El que era chiquito se quedaba chiquito porque no tenía los medios. Entonces, eso nos permitió a nosotros, con muchas ganas y con apoyo de la familia, avanzar y creemos que ese es el camino”, consideró Alan.

Cristian, por su parte, evitó realizar una evaluación detallada sobre cada medida económica, aunque expresó una opinión favorable acerca de la orientación general.

La verdad es que no tengo una mirada como para decir esto sí, esto no. Siempre hay algo que no te gusta, pero si me preguntás el balance, para mí es bueno. Y el camino, el norte, es el correcto”, concluyó.