"Estaciones para un regreso", el del Coro Polifónico Delfino Quirici
Tras poco más de año y medio sin pisar un escenario con público, el Coro Polifónico Delfino Quirici, presentará el concierto Estaciones para un regreso, el próximo viernes 17 de septiembre a las 20hs. en el Teatro Municipal. Entrada gratuita, retirando en boletería del Teatro.
Hablamos con su director, Juan Manuel Brarda:
-Vuelven a cantar con público después de más de un año y medio. Imagino sensaciones y expectativas especiales para el concierto del 17...
-Para todos es muy importante volver a encontrarnos con el público, tener la oportunidad de ofrecer nuestra música y sobre todo disfrutar de esa simbiosis que se genera cuando cantamos en vivo. Son varias las sensaciones. Uno de los objetivos del coro es difundir el repertorio coral en la ciudad y región, estamos volviendo a ello.
-El título "Estaciones para un regreso", ¿tiene que ver con este retorno?
-Así es. Estaciones, como postas, camino a la presencialidad, o a esta "nueva normalidad". Tiene que ver con el andar de un tren, que pasó por distintas estaciones y sigue recorriendo el camino hacia el encuentro y nuestra tarea principal. Un recorrido desde marzo del 2020 hasta acá. También hace referencia a las estaciones del año, esas que atravesamos, una por una, todos estos meses y con las Estaciones Porteñas, de Piazzolla, ya que interpretaremos algunas de ellas.
-¿Cuál es el repertorio a interpretar, en general?
-Realizaremos algunos homenajes y repertorio que estuvimos trabajando de manera virtual desde comienzo de año. Astor Piazzolla, Ariel Ramírez, la dupla Falú-Davalos, Carlos Guastavino y Rossini. Ecléctico, variado y versátil, con formaciones mixtas y de voces iguales. Nos acompaña, como siempre, el Maestro Ronza al piano.
-Repasemos la actividad del coro durante la pandemia...
-Durante el 2020 trabajamos muchísimo en la virtualidad. Por suerte pudimos capitalizar ese tiempo, donde nuestra actividad se vio completamente frenada desde lo presencial. Realizamos producciones virtuales, que formaron parte de un concierto didáctico para escuelas. Fue muy grato encontrarnos (virtualmente) en distintos establecimientos, con docentes y alumnos, que estaban buceando en la música coral con nuestro repertorio. Ofrecimos un ciclo de charlas con grandes maestros, difundimos la actividad histórica del coro y realizamos capacitaciones internas y abiertas a la comunidad.
-Te pido unas palabras para recordar a dos queridos integrantes del coro: Angel Bildoza y Claudio López.
-Dos personas que tuvieron mucho que ver con el recorrido de nuestro elenco. Cantantes históricos, que hicieron mucho por la música de nuestra ciudad. Los recordamos con afecto y ofreceremos este concierto en su homenaje. Creo que es muy importante honrar a nuestros integrantes y darles el lugar que se merecen dentro de la historia de nuestro coro.
El Seminarista
El viernes 24 de septiembre a las 21hs. en el Teatro Municipal, subirá a escena "El Seminarista", ópera de cámara en un acto con libreto y música de Ramiro Campodónico, sobre libro de Oscar Thompson, con la participación de los cantantes Laura Rizzo, Federico Bildoza y Maximiliano Sposito, la pianista Irene Amerio, la coordinación escénica y musical de Juan Manuel Brarda, la iluminación de Ariel Pereyra y el vestuario de María Carranza. Entrada general: $500.
Adelanta Brarda: "Hay un país lleno de dicha, reino de ensueño y de bondad, donde verás como si fuera ayer a los que amas y ya no están..." Con estas palabras se inicia uno de los episodios culminantes de la ópera "El Seminarista", en un pasaje que le canta su protagonista a una joven que yace dormida, buscando recuperar en su sueño aquello que la vida le quitó. En el corazón mismo de su trama la obra nos invita a compartir un milagro, cuyo sortilegio consiste en la recuperación de una mirada. Aquella que nos permita atisbar esa Patria verdadera hacia la que nos encaminamos en este peregrinaje, y que ya en el interior de nuestro propio corazón esplende como semilla de eternidad. Una joven con su alma en penumbras, su hermano como signo de voluntad y de esperanza, y la providencia misma en la figura del seminarista, se nos presentan como encarnación poética de un recorrido del alma al encuentro de una nueva realidad. Un tránsito venturoso de la penumbra a la luz, a un nuevo amanecer que alumbra descendiendo hasta el secreto umbral del corazón humano para raptar el alma a cielos nuevos. Allí donde despliega sus dominios ese país lleno de dicha al que le canta el seminarista en aquel pasaje que culminará diciendo: "Abre a Dios tus ojos, sueña despierta, no llores más. Deja al fin volar tu alma de niña y así en ti encontrarás aquel lugar."