Entre jueves y ayer inclusive, Río Cuarto acumuló 217 casos de coronavirus. Esto es un promedio de 54,25 contagios en los últimos cuatro registros. En los primeros diez días de enero hubo 285. En total, desde el inicio de la pandemia, suma 10.269 positivos de Covid.
La suba evidente no sólo se observa en la ciudad, sino a lo largo y a lo ancho de todo el país. Es por eso que desde el gobierno nacional autorizaron a las provincias a implementar restricciones nocturnas. Según el último DNU, se definieron dos parámetros de riesgo, objetivos que deben ser tenidos en cuenta: razón e incidencia. Sin embargo, Córdoba fue una de las provincias que no adhirieron y no aplicaron nuevas medidas.
En este marco, Rodrigo Quiroga, investigador del Conicet, docente en la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC y referencia a nivel nacional en proyecciones estadísticas, reafirma que se ve “un aumento claro y sostenido de casos en departamentos sobre la ruta 9 sur, muy parecido a lo que se vio allá por julio: Río Segundo, Unión, Marcos Juárez y Tercero Arriba, y General San Martín. Y se ve un pequeño aumento de casos incipiente en Capital y Río Cuarto”.
La preocupación es grave por la contagiosidad del virus en sí y, en este sentido, alerta que “hasta ahora, en todos los lugares donde comenzó a subir el número de casos, en ninguno volvió a bajar”. “Mientras antes se tomen medidas, mejor. De ese modo se va poder poner la situación bajo control, quizá con medidas menos restrictivas y con menos tiempo de duración”, agrega en diálogo con Puntal.
Así, el especialista deja en claro que, en cambio, cuando la situación empieza a aumentar a una velocidad demasiado rápida y durante un tiempo muy sostenido, tal como está ocurriendo en el AMBA, posiblemente “ya no se frene con medidas suaves y de poco tiempo, sino que lo más probable es que haya que implementar medidas bastante más fuertes y/o por bastante más tiempo”.
Siguiendo con esta tesis, Quiroga es enfático y sostiene que es “prudente o razonable actuar rápido con medidas más bien 'suaves', que no implican demasiado sacrificio económico o al menos no afectan económicamente a la totalidad de la población”.
“Es lo que se está usando en el mundo para intentar bajar un poco los casos sin necesidad de afectar por ahora a la economía, pero cuando eso no alcanza, lo que están haciendo países europeos es volver a cuarentenas estrictas. Sabemos que acá eso es muy difícil, que no hay demasiado ánimo social como para aplicar algo así, pero es posible que tengamos que llegar a eso si la situación se complica lo suficiente”, advierte.
Córdoba, en color amarillo
Volviendo a nuestra provincia, el docente indica que en los departamentos donde claramente se observa un aumento debieron haber implementado la restricción nocturna sugerida por Nación.
“Y se podría esperar unos días para ver si continúa el aumento de Córdoba Capital y Río Cuarto pero yo creería que va a continuar”, proyecta.
Seguidamente, añade: “Me parece que siempre es mejor actuar antes y no esperar. Cuando uno espera, después es cada vez más difícil revertir la tendencia creciente de casos”.
Siguiendo con el análisis de nuestra provincia, hasta el 6 de enero Córdoba se ubicaba en color amarillo dentro del semáforo sanitario, ya que cumple con uno de los parámetros recomendados (incidencia) y el otro no (razón). Con esto ya tiene la facultad de implementar medidas de restricción.
Según explicó la semana pasada la viceministra de Salud, Carla Vizzotti, la incidencia se da cuando el número de casos confirmados acumulados de los últimos 14 días sobre 100 mil habitantes es superior a 150.
La razón surge cuando el cociente (resultado de dividir) entre el número de casos confirmados acumulados en los últimos 14 días y el número confirmados en los 14 días previos es superior a 1,20. Si el número de este indicador es superior a 1,20 significa que los casos están aumentando fuertemente.
Sin embargo, dentro de la provincia hay departamentos que directamente están en rojo, es decir, por encima de lo recomendable en ambos indicadores. Éstos son: Tercero Arriba, Tulumba, Capital, San Martín y Marcos Juárez.
En tanto, el departamento Río Cuarto cumple con el parámetro de razón de casos, ya que con 1,22 supera el 1,20 recomendado. Y por ahora no cumple con la incidencia establecida, esto es 150, ya que tiene 138,60.
“Los casos no bajan solos, nunca. Hay que ocuparse y hacerse cargo como para que los casos bajen. La población naturalmente va relajando los cuidados y quiere volver a una vida más normal. Todo tiende a subir, salvo que hagamos algo al respecto”, diagnostica Quroga. Y luego afirma: “Inevitablemente se van a tener que terminar aplicando restricciones en departamentos sobre ruta 9, Capital y Río Cuarto”.
Por último, reflexiona sobre uno de los esloganes más utilizados por las autoridades durante la pandemia: “Convivir con el virus”.
“Eso da la sensación de que es todo inevitable y hay que bancársela, que hay que bancarse las 44 mil muertes y darle para adelante. Es todo lo contrario. Tenemos que hacernos cargo de nuestra responsabilidad social como propagadores del virus. Si convivir con el virus significa contagiarnos todos de a poco es una de las peores soluciones porque lo que termina sucediendo es que se estira todo y esto no termina más”, sentencia.

