“Entre tantos interrogantes que me hice antes de aceptar mi candidatura a la intendencia de Coronel Moldes, jamás pensé lo que nos iba a pasar”, aseguró a Puntal Eva 'Beby' Rosso, la primera mujer que asumió la jefatura del gobierno de la localidad, y a quien le tocó afrontar el impacto de la pandemia por el Covid-19.
Expresó que por más que en algún momento le hayan recordado el viejo refrán de “bailar con la más fea”, a su entender estas dificultades a las mujeres las fortalecen. Citó a modo de ejemplo que hay varias colegas gobernantes mujeres de la región que hoy atraviesan por lo mismo con ímpetu, con fuerzas y poniendo mucha pila para sobrellevar el gobierno de los pueblos.
Destacó que ponerse a la cabeza de una ciudad no le causa temor porque en su vida debió atravesar dificultades tanto en la familia como en el contexto económico, en las que muchas veces se vio envuelto nuestro país. Pero admitió que nunca imaginó que un mal de trascendencia mundial también iba a afectar a la población que está bajo su mando.
Rosso reconoció que todos los días recuerda que hay toda una comunidad que día a día espera sus decisiones, pero se manifestó “muy creyente en Dios y sólo Él sabe por qué me designó en este tiempo”.
La intendenta sostuvo que detrás de ella hay un auténtico ejército de personas que trabajan codo a codo, a veces recibiendo cuestionamientos, otras trabajando horas y horas sin parar, principalmente los que están vinculados a la salud, a la Seguridad y al resto del personal del Municipio, los que en este tiempo son auténticos “héroes anónimos”.
Seguir adelante
A pesar de tamaños obstáculos que el coronavirus antepone cada día y en cada momento, la titular de la Municipalidad manifestó que sigue trabajando.
En este tiempo se entregaron 12 viviendas del plan “Juntos por nuestra casa”, que viene de gestiones anteriores. También están en la continuidad otros planes como “Manos Unidas” y “Francisco Manuel Durán”.
Destacó asimismo que para octubre se estará terminando el nuevo edificio del Corralón Municipal, donde se invirtieron muchas horas de trabajo, mucho esfuerzo y dedicación, además de los fondos económicos.
Sintetizó además que se centralizará todo el personal en ese lugar, que tendrá dependencias con baños y vestuarios, con una oficina para administrativas con baño y, si no hay inconvenientes, en poco tiempo queda concluido.
Rosso graficó además que no se descuidan otros aspectos del casco urbano tales como un constante arreglo de calles de tierra, pero puso énfasis en un original plan de círculo cerrado de pavimentación.
“No he visto que en otros lados se haya implementado, pero desde el anterior gobierno se puso en marcha y resultó muy eficaz. Con una muestra de confianza infinita de parte de los frentistas que se reúnen, hacen aportes para que podamos pavimentar esas cuadras”, señaló.
También se sintió agradecida de la confianza de la ciudadanía en general, que a pesar del tiempo de crisis han hecho pago de sus impuestos. “Valoro y agradezco el sacrificio que hacen nuestros vecinos en el cumplimiento de los impuestos, seguro con un sinnúmero de dificultades, pero eso nos permite seguir avanzando en el progreso de la ciudad”.
En tanto, la mandataria dijo sentirse preocupada por la situación social de muchos moldenses que han estado en un prolongado tiempo de inactividad, “les ha costado mucho todo esto por haber comenzado mucho tiempo antes, pero así fueron las cosas”.
Recordó que no hubo otra solución que volver a Fase 1 porque hubo varios casos nuevos, y eso significa una situación compleja. Agradeció la comprensión de muchos comerciantes y otros rubros; señaló que se han realizado capacitaciones que se bajan de la Aduar y de Bomberos de la provincia, todo con el fin de normalizar las actividades, pero con un protocolo estricto.
Como lo otro no funcionó, llegó el momento en que todos tienen que seguir trabajando con múltiples cuidados y con responsabilidad general.
El último anuncio es que para octubre se levantarán los controles de los accesos porque el virus está en la ciudad y habrá que adecuarse a convivir con él.

