La falta de protocolos en un evento deportivo desarrollado el martes a la noche en Coronel Moldes genera polémica y encendió alarmas en medio de la complicada situación sanitaria que afronta el país por la segunda ola de coronavirus.
El incumplimiento de las medidas sanitarias se observó durante la inauguración del nuevo sistema de iluminación en el estadio de fútbol de Everton Club. El encuentro contó con la visita de la reserva de Talleres de Córdoba, con quien disputaron un partido.
En la tribuna y en los alrededores del campo de juego pudo verse una gran concurrencia de público, sin respetar el distanciamiento sugerido por las autoridades sanitarias en el marco de la pandemia y excediendo la capacidad permitida en el actual contexto.
Durante el último domingo ya hubo un llamado de atención por el clásico disputado entre Everton y Toro, en las instalaciones de este último. En ese caso, ante la afluencia de hinchas que llegaban a la cancha, cuya cantidad superaba el cupo habilitado para los partidos de la Liga Regional, la Policía y los dirigentes de ambas instituciones decidieron cerrar las puertas y que el encuentro se desarrolle sin público.

