Son amigos de la infancia, jugaban juntos a la pelota, iban al mismo colegio y vivían a muy pocos metros uno del otro en la localidad de Coronel Moldes.
Juan Carlos Casares, Guillermo Ignacio Ramírez, Anibal Urtasun, Carlos Medeot, Juan Carlos Vizo y Miguel Casares son cinco amigos que con la iniciativa de Juan Carlos Casares y Carlos Medeot lograron reencontrarse el 12 de noviembre de 2022, aunque no sólo ellos, ya que tras la idea que impulsaron, varios moldenses volvieron a encontrarse luego de 50 años que no se veían.
Este año se realizará nuevamente el encuentro, y Casares aseguró que esperan muchas personas más que el anterior evento, pues el año pasado fueron alrededor de 73 personas oriundas de la ciudad de Coronel Moldes, quienes viajaron cientos y miles de kilómetros para llegar a revivir innumerables recuerdos de su vida por la ciudad.
Lo curioso de esto, y que es remarcado por los amigos de la infancia, es que ellos se fueron de un pueblo llamado Coronel Moldes, hoy volvieron a una ciudad, y les emociona ver cómo su lugar de origen se transformó, aunque los recuerdos siguen en esas calles, en la escuela y con la misma gente de siempre.
“Nosotros el año pasado nos propusimos hacer una juntada de todos los chicos de la década del 60, sin distinción alguna, todos los que tuvimos y compartimos nuestra infancia en Moldes”, enfatizó Carlos Medeot, uno de los impulsores de este encuentro, quien recordó las juntadas barriales que tenían en la casa de los Casares y ahí disfrutaban todas las tardes.
“Pasamos una infancia tan linda en Coronel Moldes, ellos vivían al frente de la telefonía. La casa de los Casares tenía una magia, porque todas las tardes las pasábamos ahí muchos chicos del pueblo, algunos de ellos ya no están fisícamente en este mundo”, comentó Medeot, quien vive en la localidad de Junín de los Andes en la provincia de Neuquén.
Recordando cada lugar donde jugaban en el barrio, comentando acerca de algún momento divertido o emotivo de su infancia, expresando ciertas incertidumbres acerca de donde están actualmente viviendo, cómo está la familia, entre otras situaciones que fueron parte del primer encuentro de moldenses por el mundo, y que próximamente será uno de los puntapiés para los abrazos y charlas entre los diferentes grupos de personas que estarán presentes el próximo 11 de noviembre en la cancha de bochas del Club Belgrano, donde no sólo compartirán un almuerzo sino una sobremesa con miles de recuerdos, momentos y anécdotas de cada uno de ellos.
A su vez, antes del almuerzo, varios moldenses radicados por el mundo visitarán el Museo Histórico Regional de Coronel Moldes.
Ya llevan un registro de más de 70 personas que asistirá, los mismos abonaron la tarjeta que tiene un costo de $ 6000 por persona.
Los pioneros de esta gran iniciativa, Medeot y Casares, viven en Neuquén, uno en Junín de los Andes y otro en Plaza Huincul, muy cerca de Vaca Muerta.
“Un día nos juntamos y surgió la idea de hacer una reunión en Coronel Moldes, a partir de ahí comenzamos con toda la organización, en principio era un encuentro de todos los chicos que íbamos a la casa de Casares y jugábamos juntos, ya después todo fue creciendo”, dijo uno de los impulsores.
Cabe señalar que son cuatro hermanos: Alberto Casares, Juan Carlos Casares, Lucía Casares y Miguel Casares, por lo que remarcaron los organizadores que no hay edad límite, lo importante es querer reecontrarse con gente de su lugar natal.
Miguel, el menor de los cuatro hermanos, radica actualmente en Villa La Angostura, él es geólogo y ejerció su profesión en el exterior.
“A Coronel Moldes, fui al primer encuentro, pero en diez años habré ido dos veces, era complicado, tengo una hija en Canadá y un hijo en Madrid”, señaló el moldense.
En diálogo con Puntal, remarcó que su infancia fue muy feliz y se debía mucho a la libertad que le brindaba el pueblo y a cómo su hermano, Juan Carlos, lo cuidaba todos los días, quienes se llevan cuatro años.
Además, mencionó que estos encuentros de moldenses por el mundo tienen que ser puntapíes para próximos encuentros y que se contagie entre otras personas.
“Hace 25 años que ya no radico en la ciudad de Coronel Moldes, pero uno siempre extraña su lugar, allí uno se formó y es hoy quien es”, enfatizó Casares.
Cada uno de los moldenses recordó su infancia y cómo fue evolucionando hasta la actualidad.
“Nos ingeniábamos con cualquier cosa que encontrábamos y hacíamos juguetes. Hoy por hoy es todo tecnológico; por ejemplo, con Urtazum que vive en Francia, hicimos un llamado por WhatsApp y parecía que lo tenía al lado mío, fue íncreible”, dijo Juan Carlos Casares, uno de los organizadores.
A pesar de la distancia, el encuentro
Juan Carlos Casares, uno de los impulsores del encuentro de moldenses por el mundo, señaló que hay personas que ya están inscriptas y que viajarán miles de kilómetros, incluso algunos volarán por encima del océano Atlántico para poder llegar el próximo sábado al encuentro.
Tal es el caso de Anibal Urtazum y Hugo Rizzotti, quienes viven actualmente en Francia.
En diálogo con Puntal desde Burdeo, Francia, Urtazum comentó: “La verdad es que no quiero perdérmelo, trae muchos recuerdos de nuestra adolescencia, encontrarse con amigos y conocidos que no vemos desde 50 años, es algo muy hermoso y particular. Realmente los chicos iniciaron una gran idea para todos nosotros”.
Urtazum va junto a su amigo, Rizzoti, quien también es moldense.
Cabe destacar que la invitación es abierta a quien cada uno de los inscriptos desee invitar, algunos van con sus parejas, otros con sus hijos y otros con amigos.
“Estaría lindo también que algunos hijos vayan, porque aprenden como era la infancia, la adolescencia, el pueblo donde vivían sus progenitores. Está muy cambiado Moldes, uno va y queda asombrado. Es hermoso volver a donde uno se formó y crió”, dijo Casares, quien tiene 74 años y trabaja en la municipalidad de Plaza Huincul.
“Para mí la edad es un estado de ánimo, hacer esto con mi edad y ver a mis amigos es algo gratificante. Nunca perdimos el contacto, y pensar que somos un grupo de amigos desde la década del 60”, agregó uno de los impulsores.
El próximo sabado Coronel Moldes se convertirá en un punto de encuentro de casi 100 moldenses, que regresan a su lugar natal para reencontrarse con recuerdos, anécdotas, amistades, el abrazo que uno esperaba desde hace años y miles de momentos más emotivos y que seguramente serán recordados por cada uno de los presentes.
“Sólo queda decir gracias a quien respondió el mensaje y eligió venir, sé que algunos no podrán por cuestiones personales, pero que más de 70 personas hayan dicho sí para nosotros es algo gratificante. Ojála alguien tomé la posta y decida seguir haciéndolo, no hay que olvidar de dónde uno viene, porque ahí es donde uno creció felizmente”, finalizaron los moldenses.

