El Grupo de Recursos Naturales de la Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del Inta informó ayer que en toda la provincia se quemaron 785.238 hectáreas, desde el inicio de la emergencia ígnea.
Según el comunicado, esto representa un 9% de la superficie del territorio provincial azotado por las llamas.
El Inta indicó que hasta el miércoles, el ritmo de progresión del fuego fue de casi 30 mil hectáreas diarias (entre el 7 y el 16 de febrero).
Con respecto al área afectada por departamentos, Ituzaingó presenta la mayor superficie acumulada por quemas, con más de 138 mil hectáreas quemadas. Sin embargo, con relación a la superficie, San Miguel presenta el mayor porcentaje de su superficie afectada, con más del 30%.
Monte Caseros es el departamento con menor superficie afectada total y con relación a su superficie, agregó.
"En general, el ritmo de incremento de la superficie afectada por quemas superó la tendencia calculada en el informe anterior, pasando de una tendencia de 20 mil hectáreas diarias a cerca de 30 mil en los últimos días. Todas las coberturas mostraron un incremento del área quemada", precisó.
En valores absolutos, las más afectadas por las quemas fueron las de ambientes de humedales con más de 460 mil ha acumuladas a la fecha de este informe, agrega el comunicado.
Sin embargo, se registró un aumento también de más de 2 veces y medio de la superficie quemada de bosques cultivados.
Los datos de focos de calor proporcionados por el Instituto de Clima y Agua (Inta Castelar) indican que la cantidad de focos de calor en los primeros 15 días de febrero fue incluso superior a todos los focos de calor detectados en enero, lo que explica el gran incremento en las superficies afectadas por quemas.
Mientras tanto, el gobernador Gustavo Valdés confirmó que Corrientes será declarada "zona de catástrofe ecológica y ambiental". "Estamos viviendo un desastre", dijo en una conferencia de prensa. "No hay lugar para la grieta política, ni para las injurias o los 'trolls'", señaló. Agradeció el aporte de Nación y de otras provincias.
"Vamos a hacer todo lo humanamente posible, son consecuencias de la naturaleza y del cambio climático. Nunca vivimos una seca y una bajante del río Paraná como ahora", estimó Valdés.
"Los incendios tienen un gran impacto en la flora y fauna, en la producción y en nuestras forestaciones", ratificó, y sostuvo que ante una primera evaluación, existen pérdidas "muy importantes".
"Vamos a estar declarando zona de desastre ecológico y ambiental ante la magnitud de los incendios; el cambio climático está golpeando fuerte y estamos usando todos los medios humanos y los recursos para combatir los incendios y esperamos que la naturaleza pueda compensar la situación con lluvias", afirmó, y reiteró: "Uno puede tener tener previsibilidad, pero esto es verdaderamente una catástrofe".
"Hay 17 focos de incendios, la zona más afectada es el norte de la provincia y estamos haciendo un esfuerzo enorme entre todos. El Paraje Galarza ha sufrido un daño importantísimo y también Santo Tomé, Ituzaingó y el Portal Carambola de Concepción, San Luis del Palmar, Caá Catí, Santa Julia, Lomas de Vallejos, Ita Ibaté; hay más de 2.600 bomberos y brigadistas trabajando", enfatizó el gobernador, y sostuvo que actualmente hay 10 aviones hidrantes y cinco helicópteros trabajando.
"Recibimos ayuda del gobierno nacional y de las provincias; quiero agradecer a Jujuy, Mendoza, Córdoba, Buenos Aires, Misiones, Chaco, Santiago del Estero, Entre Ríos y agradezco también a los sectores privados de Corrientes que ayudan para asistir a los bomberos", indicó, y sostuvo que la Policía de Corrientes y los bomberos voluntarios están haciendo un "trabajo enorme".
A su vez, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, señaló que "hay que desechar la quema por renovación de pasto o para limpieza de campos porque eso provoca lo que se está viviendo hoy con los incendios" en la provincia de Corrientes y el sur de Misiones.
Cabandié llegó ayer a Misiones luego de su paso por la provincia de Corrientes para interiorizarse sobre los trabajos que se están realizando en los incendios forestales que azotan a la región.
"El Estado debe ejercer todo su poder para poder frenar esta situación y reprender a quien ejerce esta práctica", dijo el ministro.
Y aclaró que "la labor es prevenir y apagar, con la competencia de los ministerios de Seguridad y de Ambiente, mientras que nuestra competencia no es reprender a quien prende, eso le corresponde a la Justicia, y si la Justicia no actúa estamos en una situación circular donde nunca solucionamos el problema", aseguró.
Con respecto a la quema de campos, afirmó que "nosotros sabemos que es una práctica arraigada, pero uno lo podía contemplar hace 15 o 20 años. En este contexto de sequía, de cambio climático, de altas temperaturas, provoca lo que se está viviendo hoy en Corrientes".

