Cositorto comparecerá ante los magistrados a partir de las 8.30, luego de que su defensor Guillermo Dragotto solicite la suspensión del juicio y los jueces desestimaron su pedido.
Dragotto, que también defiende a Marcelo Batista, fundamentó ante el Tribunal que ambos detenidos ya fueron condenados por la sociedad y aseguró que las empresas eran lícitas y estaban registradas, mientras que se realizaban capacitaciones.
“Nadie que quiera estafar invierte en decenas de empresas, como gimnasios, escuelas, universidades y otras tantas, como lo hizo Generación Zoe”, expresó.
Según afirmó el letrado, los aportantes firmaron un fideicomiso y tenían pleno conocimiento de los riesgos de invertir su dinero en la compañía y ganar intereses mucho mayores de los que brinda un banco. “No fueron estafados porque aceptaron las reglas del contrato", añadió en sus alegatos.
El profesional señaló que la caída de Generación Zoe no ocurrió porque se trató de una estafa piramidal, sino que fue a raíz de que la fiscal de Instrucción de Villa María, Juliana Companys, no solo pidió las capturas internacionales de los implicados, sino que con sus dos denuncias se inhibieron los bienes y se bloquearon sus cuentas.
Por su parte, el abogado de Nicolás Ismael Medina y Javier Sebastián Medina, Joaquín Romero, peticionó la absolución de sus defendidos al sostener: "Iban a la oficina de Generación Zoe de Goya pero no eran responsables de ella".
Los fiscales Juan Carlos Castillo y Rubén Barry consideraron que la organización operaba en Goya entre mayo de 2021 y febrero de 2022 con "fines defraudatorios".
De acuerdo a los funcionarios del Ministerio Público Fiscal, Cositorto, Batista y Echegaray "aparentaban ser poseedores de bienes, negocios y empresas".