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Se entregó Olazagasti, el exsecretario privado de De Vido

El exfuncionario, mencionado por el empresario Wagner, quedó detenido en la Policía Montada y sería trasladado a una cárcel.

José María Olazagasti, exsecretario privado del exministro de Planificación Julio de Vido, quedó detenido ayer tras entregarse a la Justicia, en el marco de la causa por el supuesto pago de coimas en torno de la obra pública durante la gestión anterior.

El juez federal Claudio Bonadio, a cargo de la causa conocida como "cuadernos de la corrupción", había librado el último viernes una orden de detención contra Olazagasti y Claudio Uberti, extitular del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi), conocido por el escándalo de las valijas de Guido Antonini Wilson.

Olazagasti se entregó en la sede de Cavia de la Policía Montada, donde permanecerá detenido durante el fin de semana hasta que se decida su traslado a un complejo penitenciario, según dejaron trascender fuentes judiciales.

La entrega de Olazagasti se produjo después de que quedara también detenido el extitular de la Unión Industrial Argentina (UIA) Juan Carlos Lascurain, quien al igual que Uberti y el exsecretario de De Vido fue mencionado por el expresidente de la Cámara Argentina de la Construcción Carlos Wagner, en la ampliación de su declaración indagatoria.

Los montos de las coimas

Wagner, dueño de la constructora Esuco, declaró ante el juez Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli que negoció directamente con el exministro De Vido (jefe de Olazagasti y Uberti) el pago de coimas para el "reparto" de la obra pública y que se abonaba entre el 10 y el 20 por ciento del precio total, indicaron fuentes de la causa.

Olazagasti y Uberti aparecen además mencionados en los cuadernos de Oscar Centeno, exchofer de Roberto Baratta, el ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal comandado por De Vido.

Esos cuadernos, con anotaciones sobre el supuesto traslado de bolsos con dinero, fueron los que dieron origen a la causa judicial en la que hay 10 personas que se acogieron a la figura del "arrepentido" (delación premiada) y 15 detenidos.

El exsecretario de De Vido había sido indagado la semana pasada por Bonadio y Stornelli debido a su aparición en los cuadernos, en los que era mencionado como uno de los funcionarios que estaban al tanto del presunto pago de coimas.

Allí, Olazagasti negó las acusaciones en su contra: está imputado como partícipe necesario de asociación ilícita que, según la causa, encabezaban los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner y organizaba De Vido.

Además, el ejecutivo de Techint Luis Betnaza, al declarar ante el juez, mencionó a Olazagasti y Uberti como encargados de una suerte de "embajada paralela" en Venezuela, que le pidieron coimas para interceder ante el entonces presidente Hugo Chávez por la complicada situación de las empresas que el grupo tenía en ese país.

Investigan a Fainser

Por otro lado, la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) investiga si Fainser, la constructora del detenido expresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, sirvió de canal para generar "salidas no documentadas" de dinero que se destinó al pago de sobornos en otras empresas, como Isolux, o para el lavado de activos.

Los sabuesos sospechan que Fainser, una empresa real, generó facturas falsas por decenas o acaso cientos de millones de pesos a favor del consorcio a cargo de la construcción de la usina termoeléctrica en Río Turbio, que le permitieron al presidente de Isolux, Juan Carlos de Goycoechea, burlar los controles de sus auditores externos y acumular dinero en efectivo para dárselo a Baratta, la mano derecha de De Vido.

Las sospechas de la Afip sobre Lascurain y Fainser llegan más lejos. Por eso, emitieron un reporte de operación sospechosa (ROS) de lavado, por más de $ 400 millones, que el organismo tributario remitió a la Unidad de Información Financiera (UIF).

Convertido en el primer empresario "arrepentido" en la investigación judicial por los cuadernos, De Goycoechea guarda silencio público en Córdoba. Pero sus colaboradores negaron que hayan recurrido a las facturas truchas. "Esto se negoció directamente entre la gente de De Vido y la casa matriz de Isolux en España, que mandaba giros a cuevas financieras de la city porteña, que Juan Carlos tenía que retirar y entregar a Baratta", retrucaron.

La Afip sospecha, sin embargo, que los ejecutivos de Isolux y de otras empresas que ahora integran el pelotón de "arrepentidos" recurrieron a una versión aggiornada de la operatoria del "caso Skanska". Porque en aquella ocasión, las empresas utilizaron facturas truchas de sociedades fantasma para sacar dinero de sus balances para sobornos. Pero ahora investigan si empresas como Isolux recurrieron a servicios truchos de empresas reales.

La primera por volumen de esas empresas reales que podrían haber emitido facturas truchas, según los sabuesos, podría ser Fainser, que como "proveedor" de la UTE a cargo de la usina de Río Turbio emitió 71 comprobantes, sólo durante 2015, por un total de $ 384 millones.

La sospecha de los sabuesos permanece, por ahora, dentro de la órbita de la propia Afip, a diferencia de lo ocurrido con otros proveedores de aquella obra que junto a Isolux ya integran una causa penal por facturas truchas que tramita ante el juez en lo Penal Económico Diego García Berro. Entre ellos, Termipol (que facturó $ 209,7 millones sólo durante 2015), Prosetec ($ 107,4 millones) y Juan Antonio Blua ($ 80,8 millones).

Pero las sombras sobre Fainser exceden a la Afip. Desde Isolux indicaron a La Nación que Baratta ejerció una "presión brutal" sobre De Goycoechea para que escogieran a esa constructora de Lascurain en desmedro de una competidora, lo mismo que desde Central Puerto afirmaron que ocurrió en el proyecto "Vuelta de Obligado", donde Fainser participó junto a General Electric y la española Duro Felgueras, y todo terminó en pésimos términos.