Desde los saberes ancestrales apunta a innovar en la cosmética
El término de “fitocosmética” hace referencia que a través de las plantas se logra la utilización de principios activos de origen vegetal para crear productos.
“Lo que conocemos hoy como fitocosmética o fitomedicina es simplemente la evolución de los conocimientos ancestrales que hoy están desarrollados con otras tecnologías y ciencias”, apuntó Veronica Liberto, emprendedora de Fitocosmética Gaia, y agregó: “Decidí el nombre Gaia, ya que es el significado antiguo espiritual de la Madre Tierra y a mí me generó una reconstrucción de vínculo con la tierra que me genera satifacción”.
La particularidad de este emprendimiento es que las plantas son cultivadas por Liberto, como así también cada proceso que recibe el producto es realizado por la emprendedora.
“La ventaja de esta disciplina sustentable es que se basa en el empleo de materias primas naturales en lugar de lo industrializado”, señaló Liberto.
Respecto de su historia personal, la emprendedora nombró que, al no ser “tan amiga” de la medicina tradicional por malas experiencias en su vida y en su familia, comenzó a investigar acerca de la fitomedicina y a utilizar diversas tinturas madre o infusiones frente algunas enfermedades.
La fitocosmética es sustentable desde su desarrollo, su producción y la innovación siempre que respete el manejo sostenible de los recursos naturales.
“En Gaia usamos recipientes de vidrio o biodegradables para no generar basura. Queremos generar en nuestros clientes un consumo responsable”, señaló Liberto.
Un nuevo estilo de vida
Tras investigaciones en el mundo de la fitomedicina y fitocoméstica, Liberto y su familia comenzaron a tener su propia huerta, consumir alimentos agroecológicos, el no consumo de ultraprocesados, el uso de la azúcar mascabo, entre otros hábitos en su alimentación y uso personal.
Sobre los productos industriales, la emprendedora dijo: “Uno se pone a leer las etiquetas y tiene derivados de tóxicos o componentes que no son buenos para el cuerpo humano y que a la larga causan consecuencias”.
En cuanto a su estilo de vida, la emprendedora señaló que, aunque genera menores gastos, una vida autosustentable demanda más tiempo.
“A mí me hace feliz estar con las plantas, cultivarlas y conectar con ellas. Es mi terapia, paso horas y horas”, manifestó la mujer.
Liberto apuntó acerca de la materia prima, las plantas, ya sean silvestres o cultivadas.
La caléndula, el aloe vera, la lavanda y el romero son cuatro plantas que están al alcance de la mano y que tienen varias propiedades.
El aloe vera es analgésico, antiflamatorio, regenerador e hidratante.
La caléndula es una flor que se utiliza como cicatrizante, regenadora y antinflamatoria.
Liberto aseguró que, al utilizar varias plantas con las mismas propiedades, se potencian y logran la efectividad al 100% de la propiedad y apuntó a que los medicamentos a base de plantas presentan un amplio rango terapéutico y tienen baja toxicidad, lo que los hace seguros.
Además comentó que la planta medicinal tiene diversas formas de utilización, como lo es el extracto de la misma, que contiene los principios activos de las propiedades; no obstante, cabe destacar que contiene algunos principios secundarios como es el uso de las plantas medicinales en niños y embarazadas.
“Cuando estudié, noté cuánta medicina y salud tenemos alrededor nuestro y que no estamos informados”, dijo la emprendora e hizo hincapié en que “la receta mágica de la abuela” es la fitomedicina, como así también algunas prácticas de los pueblos nativos.
Para ejemplificar, Liberto nombró la “leche dorada”, una bebida que se realiza con leche de coco, cúrcuma, con miel y las especies a preferencia de uno.
Se consume en época de invierno para mejorar el sistema inmune y para el resfrío.
No obstante, la emprendedora señaló que las plantas, una vez cosechadas, duran 1 año sus propiedades, por lo que es primordial saber esa información.
Liberto manifestó que la sociedad debe animarse a reconectarse con la naturaleza y con las plantas.
“Es ahí donde está el cambio, si queremos realizar un cambio, empecemos por nosotros. La gente debe sumarse e intentar esta nueva manera de vivir”, apuntó la mujer y señaló que una de las plantas que se encuentran en cualquier patio de una casa particular, el diente de león, conocido como “panadero”, es una de las plantas más completas en propiedades que hay.
“Ayuda a bajar la glucosa en la sangre, es protectora hepática y digestiva”, aseguró Liberto y agregó que esta planta cotidiana puede ser utilizada en su totalidad.
En diálogo con Puntal, la emprendedora recordó que una médica de la Patagonia le comentó que los pueblos nativos realizaban una infusión con la raíz del diente de león, también la hoja se puede consumir, aunque es muy amarga.
Liberto precisó también acerca de las futuras generaciones: “Es difícil pensar que les va a quedar el planeta limpio, por lo que debemos de cierta manera hacer algo por el medioambiente, no creo que haya una opción B. Debemos cuidarlo y apuntar a este nuevo estilo de vida”.
Ella además es voluntaria del Vivero Comunitario Wichan Ranquen, en el que cultivan distintas semillas de árboles y plantas que son fundamentales para el desarrollo y el cuidado del medioambiente.