Sin control, y aunque está prohibido, revenden bolsas de Cotreco en los barrios
Son parte de los insumos que están contemplados en los costos que la empresa le cobra al Municipio. Pero el fin de semana hubo varios casos registrados de jóvenes que las comercializaban
Mientras se sustancia el concurso de la empresa Cotreco en la Justicia de Buenos Aires, bajo la conducción del juez Hernán Papa, que intentará de la mano de un síndico poner en orden el caos financiero en el que quedó envuelta la firma surgida de Carlos Paz, en Río Cuarto hay algunos síntomas de la falta de control que siguen vigentes. Durante el fin de semana, se registraron varios casos de jóvenes que comercializaban las bolsas de la empresa de higiene urbana en los distintos barrios de la ciudad.
Prolíjamente envueltas de tal forma que los vecinos no advirtieran de qué se trataba, quienes ofrecían el paquete lo hacían como si se trataran de simples “bolsas de consorcio”. La sorpresa para algunos fue cuando al utilizarlas vieron que eran las mismas que se observan en las calles y que corresponden a Cotreco. Incluso en la misma bolsa hay una leyenda que claramente establece que “está prohibido comercializar esta bolsa”. Y se acompaña con el nombre de la empresa y una línea telefónica gratuita para que los vecinos puedan denunciar.
¿Cómo llegan las bolsas que habitualmente se encuentran en el centro, o en las veredas de las principales avenidas con el producto del barrido, a las puertas de los vecinos ofrecidas por niños? ¿Quién las saca de su circuito para obtener una ganancia en la reventa?
Seguramente, serán parte de los interrogantes que ahora el síndico de la empresa tendrá también que incorporar a su agenda de trabajo. Se espera incluso, según fuentes de la Municipalidad, que en los próximos días el síndico Martín Alejandro Stolkiner se presente en la ciudad. El gobierno de Juan Manuel Llamosas reclamó que sea el responsable de seguir de cerca el cumplimiento de las obligaciones que Cotreco asumió al momento de firmar el contrato en 2017.
Prolíjamente envueltas de tal forma que los vecinos no advirtieran de qué se trataba, quienes ofrecían el paquete lo hacían como si se trataran de simples “bolsas de consorcio”. La sorpresa para algunos fue cuando al utilizarlas vieron que eran las mismas que se observan en las calles y que corresponden a Cotreco. Incluso en la misma bolsa hay una leyenda que claramente establece que “está prohibido comercializar esta bolsa”. Y se acompaña con el nombre de la empresa y una línea telefónica gratuita para que los vecinos puedan denunciar.
¿Cómo llegan las bolsas que habitualmente se encuentran en el centro, o en las veredas de las principales avenidas con el producto del barrido, a las puertas de los vecinos ofrecidas por niños? ¿Quién las saca de su circuito para obtener una ganancia en la reventa?
Seguramente, serán parte de los interrogantes que ahora el síndico de la empresa tendrá también que incorporar a su agenda de trabajo. Se espera incluso, según fuentes de la Municipalidad, que en los próximos días el síndico Martín Alejandro Stolkiner se presente en la ciudad. El gobierno de Juan Manuel Llamosas reclamó que sea el responsable de seguir de cerca el cumplimiento de las obligaciones que Cotreco asumió al momento de firmar el contrato en 2017.