Para dejar en claro el panorama actual, agrega: “Hoy hay dos habitaciones para poder internar y nada más. Para poder internar por cualquier patología. No hablamos más de Covid solo. Eso lo tienen que entender. Ya no hay más Covid solo”.
En este escenario, Bossio explica que las clínicas privadas están llenas de patologías no Covid y, además, tienen algunos pacientes Covid.
“Cuando los casos estén en plena efervescencia, si la patología no Covid no cesa, van a luchar las dos por las camas”, Piastrellini.
El director del Instituto Médico Río Cuarto, Mario Piastrellini, coincide con esa radiografía, ya que tienen “muchas camas no Covid ocupadas”. Y, seguidamente, sobre lo que puede suceder en la ciudad, advierte: “Cuando los casos estén en plena efervescencia, si la patología no Covid no cesa, van a luchar las dos por las camas”.
En el mismo sentido que Bossio, Piastrellini grafica que “en la primera ola había cuarentena; en esta no, entonces la patología habitual está”.
Mientras, en el Policlínico San Lucas consideran que hay cierta calma a pesar del claro aumento de casos de coronavirus a nivel nacional.
El director médico de dicha institución, Eduardo Matos, indica que por ahora tienen capacidad.
“Nos manejamos con un nivel de prestación inferior a lo que era octubre. Estamos con margen o lugar, no es la saturación del año pasado”, asegura a este diario.
De todos modos, sigue la línea de sus pares al manifestar: “El año pasado no había otras patologías, ya que la gente no consultaba, no había cirugías y hoy conviven las dos cosas. Además, nunca dejamos de tener casos. Y este es un virus de invierno, el frío ayuda a que haya más contagios”.
En tanto, el Sanatorio Privado por ahora “está bastante bien respecto de las camas Covid”, aunque “el resto está lleno”, según comenta su director médico, Pablo Soria.
“Las camas Covid ocupadas son muy pocas, dos sospechosos y un positivo sobre 24 disponibles”, añade.
En cuanto a la procedencia de los pacientes, en la Clínica Regional del Sud, la más demandada en este momento, señalan que “la mayoría son de Río Cuarto, como siempre”.
“Es una fantasía creer que la zona ocupa las camas de la ciudad. Toda la pandemia fue igual, entre el 70 y 80% de los pacientes siempre fueron de Río Cuarto”, cuenta Bossio.
En términos de análisis y con base en el ritmo de contagios que se viene observando, fundamentalmente a nivel país, considera: “La única forma de que haya más camas Covid disponibles desde la parte privada es que el Gobierno determine el regreso de fases para que se genere un aislamiento de nuevo y la gente no se movilice, no vaya más al médico y entonces tengamos más camas libres”.
Sin embargo, Bossio tiene claro que el control de la situación sanitaria pasa por la ciudadanía: “La Municipalidad no creo que pueda hacer mucho. Uno camina por la calle y andan con el barbijo en la pera. Las autoridades ya hablaron un millón de veces. Esto depende de la gente, se tiene que cuidar y no se cuida. En todo el mundo, la segunda ola fue muy dura. Nosotros no tenemos por qué ser distintos”.
Además, adelanta que “esta vez, la internación a nivel privado va a ser menos de la mitad que el año pasado y la internación en el Hospital va a ser mucho mayor y va a tener que ser mucho mayor porque las privadas no van a poder dejar de atender las otras patologías”.
Por su parte, Matos cree que debe haber “un equilibrio muy fino entre economía y la cuestión sanitaria”, ya que van de la mano.
“Cuando tuvimos confinamiento, nosotros suspendimos cirugías, estudios, entonces ¿cómo subsistimos las clínicas privadas? Estamos padeciendo las consecuencias de ese confinamiento, me refiero a que hay que analizarlo desde varios puntos de vista”, concluye.

