El duro comunicado de CRA, el silencio de las otras gremiales, un tornado y la figura de Paats
¿Qué pasó? ¿De quién hablan? ¿Por qué salieron con los tapones de punta? Fueron las tres preguntas más repetidas en los calientes grupos de WhatsApp vinculados al mundo agropecuario en las últimas 72 horas en las que se dieron los primeros cruces fuertes entre una de las entidades del campo que conforman la mesa de enlace y el equipo que encabeza Fernando Vilella en la flamante Secretaría de Bioeconomía.
Todo comenzó con un destemplado comunicado de CRA titulado “El compromiso ético de elegir a los mejores” en donde sin dar nombres sugirió que en la nueva cartera agropecuaria “están los que, comercialmente hablando, desaparecen, llegan a una zona, realizan varias operaciones y de repente nadie más los ve, solo quedan las consecuencias, los lamentos y las pérdidas”. No tardó en trascender, luego de un primer momento lleno de interrogantes, que el venenoso dardo de CRA iba dirigido a Germán Paats, expresidente de Barbechando, y uno de los colaboradores más cercanos y que venía transitando de la mano con Vilella. El otro que lo acompañó fue Pedro Vigneau, que será jefe de gabinete de la Secretaría. Los dardos de CRA no sólo serían para Paats.
Hubo otros cuestionamientos de parte de la misma entidad gremial del campo: uno dirigido a quien aparecía con grandes chances de estar al frente de la Dirección de Control Comercial Agropecuario (exOncca), vinculado a Ricardo Echegaray, pero que finalmente fue reemplazado por Luis María Migliaro; y también contra uno de los nombres que circulaba para encabezar el Senasa, que tampoco fue designado y finalmente se optó por Pablo Cortese. En CRA creen que sus críticas -incluso previas al documento- empujaron los cambios.
¿Por qué cargaron las tintas en CRA contra Paats sin nombrarlo? Hubo una influencia directa de Carbap, la confederación de rurales de Buenos Aires y La Pampa, uno de los pilares fuertes de CRA junto con Cartez, donde se reúnen las rurales de Córdoba, La Rioja, Catamarca y sur de San Luis. Paats y Carbap tienen una historia de desencuentros que se remonta incluso a cuando el exBarbechando presidió la rural de Tapalqué, ubicada en el centro de la provincia de Buenos Aires, dentro del triángulo que forman Azul, Bolivar y Saladillo.
En CRA sugieren que su paso por esa entidad ruralista de base no fue positiva y que la administración dejó mucho que desear. A eso le suman lo que se mencionaba en el textual del comunicado sobre actitudes comerciales dañinas en la zona.
La desenmascarada alusión a Paats en esos párrafos llevó al exBarbechando a hacer circular un texto en el que ofreció explicaciones a las acusaciones de CRA. Con la firma al pie de la nota, Paats indicó que antes de la pandemia inició un emprendimiento de granja porcina que luego de un período de crecimiento fue afectado severamente por un tornado que le llevó todo lo construido. Sugiere allí que su situación económica fue muy adversa, pero que luego volvió a insistir con el proyecto y que alcanzó una expansión muy positiva hasta que la pandemia lo llevó un largo tiempo a una internación con riesgo de vida, al igual que a su esposa, que perdió el embarazo de su quinto hijo. Ese período provocó un severo “desorden” de las actividades, indicó.
Según cuentan dirigentes que hablaron con Paats en las últimas horas posteriores al comunicado de CRA, este les habría admitido dificultades de pagos comprometidos surgidas de esos dos episodios que afrontó con su proyecto porcino y no a una conducta deliberada de incumplimiento.
Cuando le preguntaron a Vilella sobre el episodio, el próximo secretario deslizó que no había entendido el motivo del comunicado de CRA y que pensó que estaba dirigido hacia productores de sus propias filas que comercializan ganado de manera informal o “en negro”. El supuesto mal entendimiento deVilella devolvió de manera refleja parte del veneno recibido.
En el fondo de estas primeras chispas entre CRA y el equipo de la Secretaría hay algunos elementos más que están circulando. Uno central es la escasa participación de productores del llano o de las entidades gremiales en lugares estratégicos. “Hay exceso de exportadores y falta de chacareros”, confió una voz cercana a la Mesa de Enlace analizando la ecuación de cargos. En ese punto hay una mirada coincidente de las entidades agropecuarias. No sobre el comunicado de CRA, que por ahora quedó sola con esas críticas al staff Vilella.